Siguiendo con el tema del mercado laboral, artículos como este son una buena muestra de lo que está sucediendo:
Oigo personas que dicen:
Yo te diría: Nooo!!. Antes de hacer un master, ofrécete para trabajar gratis en una empresa o ámbito que te motive. No te costará dinero (que el master es muy caro) y además podrás añadir en tu CV que tienes experiencia real en algún ámbito concreto, y por lo tanto, incrementarás tu posibilidades de ser contratado. O incluso, si eres bueno y hay posibilidades en la empresa en la que estás trabajando gratis, quizás te ofrezcan un contrato más adelante.
- “bueno, mientras no encuentro trabajo, hago un master y así voy avanzando”.
Parte de la premisa correcta de que hacer estudios de posgrado (master) a ciegas, sin experiencia laboral, roza el ridículo (especialmente con el tema de los MBA: que los están haciendo tipos de ADE, que es lo mismo que el MBA pero ADE es más completo: redundancia y papelitos para la pared). Sin embargo, como vemos, se trata de un paso hacia atrás para dar tres hacia delante. Resulta que ahora lo que es "guay" no es hacer posgrados sino directamente ofrecerse como esclavo.
Seamos serios: "gratis" no se "trabaja" y, lo que es peor: generalmente no se aprende demasiado (basta pensar en las sucesivas remesas de "becarios" que cada tres meses salen/entran). Asumir que todos los que entran en el mercado laboral, por otra parte, deben ser unos genios que despunten tanto que sean contratados... en lugar de ser substituídos por baratísimos becarios... es el máximo de la deshonestidad. Y dado que hablamos de millones de personas esta cantinela de la excelencia en todo y para todo sólo puede significar que "algunos son más iguales que otros". Una falsa concurrencia, siempre, aquella que exija el "extremo valor" para siquiera aparecer. Y con eso pueden los bardos componer canciones, pero no se conforma ninguna realidad.
Se presenta la opción de trabajar gratis como una buena alternativa a los posgrados porque "los másters cuestan dinero y trabajar gratis no". El colmo del más miope materialismo: pretender que al establecer el trabajo gratuito como "norma" para acceder al trabajo se está ahorrando dinero y no perdiendo algo mucho más valioso y que es la dignidad. Quienes no quieren ver esto, quienes se resignan a tal estado de cosas, confirman esa furiosa sentencia del pasado de que "donde no hay pan no existe ley, ni libertad, ni justicia; ni tan siquiera República". No es raro que el desplome general de la dignidad se celebre como avance 2.0 por... una periodista (posgraduada, of course). Acérrimos partidarios, los periodistas, de lo más despiadado, en su mayoría, en tanto sea fruto de "las tendencias".
¿Hasta dónde llegaremos?
"Al igual que nada es más hermoso que conocer la verdad, nada es más vergonzoso que aprobar la mentira y tomarla por verdad." Cicerón.




