miércoles, febrero 25, 2015

Rubalcaba returns

Rajoy ayer perdió. Perdió rotundamente. Y se mostró como un dirigente cansado y descuidado, más pendiente de pasar un trámite. Algo lógico dado el actual juego político europeo. El presidente, quien presume de ser hombre de realidades, nos ofreció un despreciable acto electoral acorde al no menos despreciable papel que ocupa nuestro legislativo frente a los amos de Europa. 

Mariano Rajoy es un político con un gusto trasnochado por cierta "ironía parlamentaria". Un estilo oratorio más propio de tiempos en que los debates políticos eran seguidos desde sillones orejeros. Si Rajoy puede decir algo irónicamente, aunque obligue a ampliar el "corte televisivo" al minuto y medio, lo hará. Rajoy es adicto, también, a adoptar el papel de "maestro" frente a sus interlocutores. Una actitud irrespetuosa que tiene mucho que ver con su concepción racista del mérito. El elevado concepto que Rajoy tiene de sí mismo, en realidad, le lleva a perder casi cualquier debate ante los ojos de un demócrata, pero lo de ayer con Pedro Sánchez alcanzó otro nivel.

Rajoy allá por diciembre pidió a los reyes magos la vuelta de Rubalcaba. Como buen alumno aplicado, puede que sus deseos se hayan hecho realidad. La eliminación de Tomás Gómez y el discurso de ayer en el Congreso suenan más a Rubalcaba que al desechable Pedro Sánchez. De hecho, es conocido que Alfredo Pérez Rubalcaba ha ayudado a Sánchez a preparar el Debate del Estado de la Nación. Y el tándem Rubalcaba-Sánchez, propiciado por Susana Díaz, funciona bien. Lo hace porque los discursos de Rubalcaba, siendo muy superiores a los de Rajoy, caían mal en muchos oídos por su luciferina claridad y por haber sido protagonista de la última fase "troikiana" del zapaterismo. El aspecto y perfil de Pedro Sánchez, un tópico falso principiante en política y figurín, maximiza la superioridad discursiva de Rubalcaba. 

Si Rajoy ya perdía claramente con Rubalcaba, con Pedro Sánchez se hace casi imposible al PP vender el humo de victoria. Aunque la inercia goebbelsiana que ha adquirido la prensa del Régimen obliga a intentarlo. Y es que la bochornosa actuación de Rajoy no existe en la España monocolor del Partido Popular. Viendo el telediario de TVE ayer noche, por ejemplo, bien parecería que el debate del Estado de la Nación fue una homilía de Rajoy, defendiendo las esencias de España frente a un atajo de pecadores insolentes. Un empeño en la mentira ya habitual en la España de los Rafael Hernando y similares. Una España en la que no sólo se persigue engañar a la gente sino la satisfacción ideológica de quienes consumen una realidad deformada ajustada a su pensamiento deformado. 

Ayer Rajoy dio claras muestras de haberse visto sorprendido por la agresividad rubalcabiana de Sánchez. Bien pudiese ser que Rajoy pensase que no había que preparar el cuerpo a cuerpo contra el líder socialista. Tal vez el entorno del presidente del gobierno consideraba que sólo faltaba dar la puntilla a Sánchez. Por esto acabó Rajoy hecho un manojo de nervios, insultando sin ton ni son, ordenando al líder del PSOE no vuelva al Congreso "a hacer ni decir nada". Concluía Rajoy calificando el discurso de Sánchez de "patético". Así es nuestro flamante presidente del gobierno, visiblemente cansado de presidir España e inmerso en una complicada oposición a procónsul de Alemania en estas latitudes. 

Se dijo que el PSOE haría mejor oposición sin contar con Rubalcaba y estando en su lugar alguien nuevo y que interpretase un mensaje diferente. Podemos, Ciudadanos y cualesquiera otras profecías autocumplidas decreten los medios de comunicación, harán difícil el recurso del socialismo a la mera novedad y mucho más a "los pactos de Estado". Tal vez el mejor plan del PSOE no sea cambiar. Tal vez la respuesta sea un inadvertido liderazgo de Rubalcaba.



"La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano" San Agustín.

miércoles, febrero 11, 2015

Ucrania: una guerra de mentiras

En telediarios y radios se habla de guerra en Ucrania. Una guerra en la que, como no podía ser de otra forma, hay buenos y malos. Los buenos, según la totalidad de los medios de comunicación, son los representantes del actual gobierno de Kiev. Los malos, nos dicen, son los "rebeldes prorrusos" o, directamente, "los rusos". La expresión "guerra fría" intenta resumir el carácter del conflicto: indentificándolo así como una operación de expansionismo del imperialismo ruso. ¡El oso ruso!

Los niveles de manipulación respecto al conflicto de Ucrania en los medios de comunicación alcanzan niveles irrespirables. La propaganda del gobierno de Kiev se transmite pura y sin cortar. Hoy mismo en un telediario ponían al presidente Poroshenko acusando de crímenes contra la Humanidad a los rebeldes prorrusos para a continuación poner imágenes de un ataque del gobierno de Kiev a una estación de buses llena de civiles. Podemos ver indicios de "verdad guionizada" por doquier: donde noticias sobre los civiles que se presumen muertos tras acciones de los rebeldes son tituladas "rebeldes matan civiles" y a la inversa se zanjan con "civiles mueren en enfrentamientos"

Dados los niveles goebbelsianos de propaganda que disfrutamos los españoles respecto a lo que sucede en Ucrania son necesarias aclaraciones. 

Un golpe de Estado

Debe recordarse que el gobierno de Kiev procede en último término de un golpe de Estado. Y los golpes de Estado son, por definición, "ilegales". Además, en fecha tan reciente como 2010 las elecciones en Ucrania las venció un candidato prorruso por margen de un millón de votos. En este caso, por tanto, no es asumible la versión de que se trata de un golpe de Estado popular contra un tirano. Los sucesos del Maidán, estuvieron apoyados y financiados desde el exterior. Se produjo la insólita imagen de que altos funcionarios de países de la UE y de EEUU acudiesen a mostrar su apoyo al Maidán. Para más inri, se supo a posteriori que hubo francotiradores haciendo ataques de falta bandera contra los manifestantes para "legitimar" el golpe.

El apoyo masivo de la prensa occidental a los actuales amos de Kiev carece de relevancia. No se basa en ningún análisis justo de la situación sino en el reflejo de intereses geopolíticos más bien descarnados.Tan es así que, lejos de la imagen de idílicos tecnócratas europeístas que nos quieren transmitir, los gobernantes de Kiev se han apoyado en grupos, batallones y bandas de individuos de ideología neonazi. Para EEUU esto no representa un problema. Ronald Reagan en su momento declaró que los miembros de la Contra nicaraguense eran "el equivalente moral de nuestros Padres Fundadores y los valientes hombres y mujeres de la Resistencia francesa". Y por si desconfiamos de la demencia senil de Reagan baste recordar el apoyo norteamericano a los más tenebrosos regímenes de derechas en latinoamérica y otras latitudes. 


La integridad territorial de Ucrania y su ejército

Se dice que Rusia ya ha invadido Ucrania enviando tropas a las zonas controladas por rebeldes de Donetsk y Lugansk. Algunos incluso llegan tan lejos como para afirmar que Rusia intenta invadir Ucrania. Pero si esto fuese cierto, los rusos ya estarían en Kiev. Bastaría la noticia de que tropas rusas han entrado en Ucrania para que buena parte del ejército ucraniano desertase al campo prorruso. Basta retomar el mapa electoral de 2010 para ver que el Ucrania vs Rusia no se circunscribe a las fronteras entre las zonas rebeldes y las zonas controladas por Kiev. Además, un abierto compromiso militar de Rusia implicaría una interesante oportunidad a los oficiales del ejército ucraniano de integrarse en las fuerzas armadas rusas; algo que definitivamente EEUU no puede proporcionarles. Ambas circunstancias estas últimas que sin duda arrojan luz sobre por qué el gobierno de Kiev está construyendo un ejército paralelo al regular.

Un aspecto interesante a este respecto son las noticias sobre el envío de armamentos al gobierno de Kiev. Se trata de uno de los faroles de la postura de EEUU. Tal es así por cuanto los políticos ucranianos no son de fiar para Washington, son demasiado variables. Lo sabemos gracias a Wikileaks. Además, el envío de armas resulta inútil si quienes podrían manejarlas constituyen o constituirían una amenaza para el gobierno de Kiev. Dárselas al ejército regular, como hemos visto, sería peligroso. Armar demasiado a los neonazis de la Guardia Nacional, otro tanto de lo mismo. Una curiosa situación, en definitiva, que hace pensar que esas "armas letales defensivas" (olé, olé, olé) son sólo una baza para negociar.

Las declaraciones Obama reivindicando el respeto a la integridad territorial ucraniana no son asumibles. No lo son dado que EEUU respaldó la secesión unilateral de Kosovo, por ejemplo. Una secesión aprobada por una simple votación parlamentaria sin un mal referendo que llevarse a la boca y que entraba en colisión con la constitución de Serbia.

Otro punto interesante sobre la actitud de EEUU con sus aliados en Kiev: lo que fue justificación suficiente para arrasar al régimen de Gadafi en Libia el gobierno ucraniano lleva meses haciéndolo deliberadamente. Legalidad internacional.

La integridad de Ucrania es discutida y discutible desde el momento en que hay una facción de ucranianos que ha reclamado para sí el uso de la violencia para afirmar su poder. Un poder que pretende casi indisimuladamente excluir a un sector importante de la sociedad ucraniana. Se presentan así las condiciones para una guerra civil. Y muchas guerras civiles terminan con la escisión de territorios. Lo contempla el Derecho Internacional. Un Derecho que prohíbe que segundos países se inmiscuyan en los conflictos internos, sí, pero que se lo prohíbe a todos y no sólo a Rusia. Algo importante para valorar la actitud de Rusia ante la clara intención de las potencias occidentales de instalar por la fuerza un gobierno anti-ruso que le privaría de su único puerto libre de hielos en invierno. Una pretensión inaceptable, supongo, para un país como EEUU cuyas intervenciones en el Cono Sur son tan incontables como deliberadamente relacionadas con la "seguridad nacional". Seguridad nacional a la que, al parecer, no tiene derecho Rusia.

Si Sudán del Sur se ha constituido en un estado independiente de Sudán... ¿qué impediría que sucediese otro tanto con Donetsk y Lugansk? Pues la misma clase de razones soberanas que hacen legal cualquier cosa: la fuerza.

Cuestión de fuerza e intereses legítimos

Se mire por donde se mire las razones de rusos y occidentales con respecto a Ucrania son de carácter estratégico. En este campo caben todo tipo de consideraciones más o menos paranoicas. Sin embargo, debe emplearse el sentido común. El interés por Ucrania de la UE y EEUU es una amenaza directa a Rusia. El golpe de Estado en Ucrania no se hubiese producido sin la influencia occidental y el empeño de EEUU por imponer a Rusia el gobierno salido del golpe debe elevar muchas y legítimas sospechas en Moscú. 

Por último cabe recordar que los rebeldes de Donetsk y Lugansk no luchan porque desde Moscú alguien se lo haya ordenado. Estos ucranianos están luchando por defender su modo de vida ante una amenaza evidente. No sólo su cultura rusa está bajo amenaza sino la base industrial, la base económica de su precaria situación. Una Ucrania en la esfera neoliberal europea es el peor escenario posible para la anticuada zona industrial sobre la que se asientan los prorrusos.

En definitiva: en Ucrania se ha producido un golpe de Estado respaldado por potencias que se alinean en contra de los intereses de Rusia. La agresión, por tanto, no procede de Rusia, ni estamos así ante ningún impulso expansionista del "oso ruso". Al contrario, parece más juicioso ver en los sucesos de Ucrania una nueva intervención brutal e irreflexiva por parte de EEUU. Unos EEUU que de la mano de Obama han abandonado las cruzadas morales de George W. Bush sustituyéndolas por una agenda cínica,  que siembra una elegante y sofisticada barbarie a su paso. Agenda frente a la cual el autoritario Vladimir Putin sí que parece verdadera reencarnación de los Padres Fundadores de EEUU



"Sin Rusia, Europa no sería un continente completo" Jacques Chirac



martes, febrero 10, 2015

La vietnamización de la crisis y Grecia


En la guerra de Vietnam los norteamericanos estuvieron contando cadáveres durante años y calculando ratios de muertes sobre las propias bajas. Si esos ratios subían, si la contabilidad de la muerte mejoraba, es que estaban "haciendo progresos". La ofensiva del Tet en 1968 tuvo que interrumpir esa siniestra fantasía, demostrando, aún a costa de una completa derrota militar, que el Vietcong seguía con vida.


En "la Europa de la recuperación" sucede en estos tiempos algo parecido. Proclamada la victoria sobre la crisis sobre unas relucientes bases de injusticia, miseria y explotación, el pueblo griego se ha propuesto aguar la fiesta a los enterradores. La reacción de los partidarios del caos ha sido la previsible: ofensiva económica y mediática total contra los griegos.

La solución de la crisis económica, perdiendo año tras año crecientes dosis de dignidad, sin que se identifiquen claramente qué condiciones de victoria se plantean nuestros gobernantes. Es más, es que en España dichos gobernantes nos proclaman que la victoria ya ha llegado, pendiente de unos flecos de nada. Flecos, por supuesto, supeditados a un mayor "impulso de reforma" que inevitablemente significa degradar aún más el umbral de lo indigno.


La narrativa moralista de la crisis económica no tiene caso, es malvada y estúpida al mismo tiempo. Pero sin duda resulta útil. Útil tanto para ejecutores como quienes aún no se sitúan en la cuneta del sistema. Quienes malviven o sobreviven son ávidos de este tipo de historias que les sitúan de campeones frente a los fracasados. Porque el fracaso de aquellos no es fruto del azar, no, eso sería inquietante. El fracaso se atribuye a defectos del carácter. Y si el fracaso que se quiere "explicar" abarca a todo un pueblo, que lo abarque.

Paul Krugman empleaba una expresión que resume bien la postura de quienes proclaman el éxito de la austeridad: golpearse con un bate de béisbol repetidamente en la cabeza debe estar bien porque cuando dejas de hacerlo te sientes bien. Ampararse en las estadísticas del "rebote desde el subsuelo", donde todos los porcentajes son "prometedores", es una indignidad ante situaciones de emergencia. Y esta era la receta, y no otra, de Nueva Democracia en Grecia. Y es eso, exactamente, ante lo que los griegos han dicho basta. Han renegado de la cruel mentira de proclamar las bendiciones de soltar lastre social.

En realidad, el FMI en octubre prometía para Grecia un crecimiento del 2.9% en 2015. Para España prometía un 1,7% y, como sabréis, nuestro gobierno montó una de sus habituales festejos mediáticos (de hecho, el FMI se ha venido arriba y dice que el crecimiento será de 2,3%). En octubre Grecia iba a crecer más que España, pero nos decían que dadas las cifras de crecimiento seríamos líderes del crecimiento europeo. Este es el nivel de irrealidad.

El pueblo griego, que ha sufrido humillaciones inimaginables en el siglo pasado, decidió rebelarse ante el tormento económico. De paso, los griegos nos han concedido al resto de europeos la oportunidad de averiguar qué significa la democracia en Europa. De momento todos los altavoces mediáticos llevan anunciando la traición de Syriza a sus votantes a diario desde su victoria electoral. La dignidad inquieta, quema, abrasa a quienes siguen la agenda del terror económico.

No debemos tolerar a quienes en España exigen a Grecia que les pague "lo suyo" o que instan a las instituciones europeas a "dejarla caer". Todo mi desprecio para ellos y toda mi solidaridad con Grecia.

Detengamos el recuento de cadáveres.


"Hay dos formas de conquistar y esclavizar una nación. Una es la espada y otra es la deuda". John Quincy Adams





viernes, julio 25, 2014

El genocidio imaginario de Gaza

La secuencia ya es por todos conocida: Israel ataca Gaza, empiezan a surgir voces denunciando un genocidio palestino. Parece siempre necesario acusar a los herederos de las víctimas del más abyecto y planificado genocidio de la Historia de hacer otro tanto de lo mismo. Es la lógica del "y tú más" de quienes tienen en su acervo cultural el señalar a los judíos como los más infames de la tierra: aquellos que mataron a Cristo. ¿Cómo van a ser justos, buenos o legítimos los actos de un gobierno de judíos?

La operación Margen Protector desencadenada por Israel lleva 15 días en marcha. Se trata de más de dos semanas de ataques contra blancos terroristas en Gaza en los que las cifras de bajas palestinas que proporcionan los afines a HAMAS son de 800 muertos. Haciendo una simple división se obtiene una cifra de 53 muertos al día. Este es el genocidio de los palestinos: 53 muertos al día. Sin embargo, como siempre, parece casi imposible en España rechazar en público la idea de que Israel hace blanco deliberado en civiles inocentes o que, incluso, persigue la aniquilación de los árabes palestinos que viven en Gaza.

La ciudad de Gaza es una población que dista tan solo aproximadamente 70 km de Tel Aviv y de Jerusalem, los dos puntos clave de Israel. Ocupa unos 151 Km cuadrados teniendo una población de 515.000 habitantes (2012); lo que nos proporciona una cifra de 3.410 personas por Km cuadrado. De hecho, la región de la Franja de Gaza en su conjunto arroja una densidad poblacional de 5.045 personas por Km cuadrado. Estos datos sitúan a la Franja de Gaza como la tercera región más poblada del mundo sólo por detrás de Singapur y Hong Kong.

Conociendo el perfil poblacional de Gaza y la Franja de Gaza no resulta difícil pensar qué efecto tendría allí un bombardeo indiscriminado, estratégico, "en alfombra" o de saturación. Sin tener demasiada imaginación podrá cualquiera vislumbrar una masacre inenarrable que en poco o en nada casa con las cifras de muertos que los más afines a HAMAS presentan al mundo como presunta prueba de un genocidio. Mas si la imaginación falla nunca está de más reflexionar contemplando la Historia.

En la 2ªGuerra Mundial se produjeron los más espeluznantes bombardeos aéreos contra población civil. Tanto con alguna retorcida justificación estratégica o por pura represalia ambos bandos desarrollaron campañas de bombardeos en que se hacía blanco deliberado sobre áreas urbanas densamente pobladas por civiles. Se piense que esto es un crimen de guerra o contra la Humanidad, la realidad es que estos bombardeos indiscriminados nos orientan a la hora de clasificar un ataque aéreo como tal.

Por su potencial industrial y militar los bombardeos más importantes de la 2ªGuerra Mundial fueron realizados por los Aliados. El más importante fue el relacionado con la operación Meetinghouse, de Marzo de 1945 contra Tokio. En una sola noche murieron 120.000 japoneses. La razón para ello era la elevada densidad poblacional de Tokio, los materiales de los edificios japoneses, el uso de napalm y el número de bombas incendiarias utilizado (más de 1.600 toneladas). Se trató del bombardeo aéreo más mortífero de la guerra, por encima incluso de los atómicos si nos atenemos a las muertes inmediatas.

Los medios destructivos han "mejorado" mucho desde 1945 y nadie podrá poner en duda que Israel tiene un arsenal armamentístico técnicamente superior al de esa época. Siendo así, la destrucción que podría desatar el Tsahal sobre la Franja de Gaza podría arrasarla en cuestión de pocos días o, incluso, horas. Y no seria sino este escenario el que perseguiría un Israel que buscase el genocidio de los palestinos.

No importa el grado de adulteración que se introduzca en el término genocidio a la hora de acusar a Israel. Es inaceptable que dicha palabra se esgrima contra este país. Cabría preguntarse qué actitud tomaría cualquier país occidental que tuviese a 70 km de su capital una ciudad desde la que se lanzan centenares de proyectiles a diario. Y cabe, como siempre, preguntarse cuántos israelíes deberían morir para que los defensores de HAMAS dejasen de hablar de "lucha desigual". Aunque para desigual, como no, la forma en que los medios de comunicación se aproximan siempre a estos temas: con Israel como un feroz estado militar que persigue matar niños e inocentes. Respecto a ningún otro conflicto en el mundo se hace tanto énfasis en las muertes de civiles ni se comparte con tanto entusiasmo la propaganda de los actores no estatales. Nada nuevo, se trata de una guerra de propaganda muy vieja.

La única realidad es que desde la retirada de Gaza en 2005 por parte de Israel el nivel de la amenaza que procede desde la Franja ha aumentado al ritmo en que se incrementaba el radio de acción de los misiles de HAMAS. Asimismo, la imposibilidad de realizar acciones policiales en ese territorio fuerza a Israel a ataques de misiles y campañas de castigo regulares (la última fue en 2009) y de envergadura para disminuir los ataques de HAMAS. Y esto le cuesta a Israel sumar al estar en el blanco de HAMAS el estarlo en el de los medios de comunicación mundiales.

Los números de bajas en Gaza que esgrimen los palestinos no muestran ningún genocidio. Pese a esto las muertes de civiles debidas a accidentes o ataques indebidos por parte de militares israelíes se emplean como seguro indicio de un genocidio que no se puede justificar ni con las más disparatadas cifras proporcionadas por los palestinos. Los incidentes de este tipo salen regularmente a la palestra para reivindicar la idea de un genocidio de los palestinos que simples operaciones aritméticas desmienten. Tan es así que en Gaza la población desde 2006 aumentó en casi 100.000 personas, lo cual también vendría a poner en duda la idea de un cerco salvaje de Israel y que atribuye a Israel escaseces muchas veces derivadas del conflicto HAMAS-FATAH.

En definitiva, todo es válido para acusar a Israel de cualquier cosa, cuanto más terrible... mejor. Es lo que encaja con el concepto del "judío eterno" que muchos occidentales, tal vez incluso inconscientemente, manejan.



"Si los árabes bajasen hoy sus armas no habría más violencia. Si los judíos bajasen hoy su armas no habría más Israel" Benjamin Netanyahu

viernes, junio 20, 2014

Estado de Excepción borbónico

En la Constitución de 1978 se consagró a los Borbones como los propietarios a perpetuidad de la jefatura del Estado. Un cargo vacío de poder ejecutivo pero que sin embargo da pie a muchos privilegios extraños. Privilegios entre otros, al parecer, como el de privatizar la calle. Y como a nadie le incumbe qué sucede en casa de cada uno, se reservó el derecho de admisión. Ayer en Madrid, en un revival franquista en toda regla, estuvo prohibido ser republicano.

Es un hecho conocido que la monarquía en España carece de un auténtico apoyo popular. Todo el que acumula lo hace entorno a lugares comunes y sensiblerías que mueven a muy pocos. Hasta el punto en que los monárquicos en España son una rara avis bastante similar a los "eurofans" de Eurovisión o los sonados que acuden disfrazados al sorteo de lotería navideño. Los argumentos a favor de los monarcas se mueven entorno a la valoración de su "cercanía", su aspecto físico o nebulosas conexiones entre la realeza y toda suerte de bienes públicos. Una broma servil que los españoles, siempre un pueblo levantisco y con bastante mala leche, no pueden asumir de forma mayoritaria, siquiera significativa. No hay apoyo popular.

El apoyo popular de la monarquía se basa fundamentalmente en el chantaje. Con Juan Carlos fue la amenaza de un golpe militar y la bobería de "volver a los horrores de la guerra civil" y ahora con su hijo Felipe, amparado por la Constitución de 1978, es la del riesgo de ruptura del orden más elemental.

El artículo 168 de la Constitución que establece un procedimiento de reforma agravado (imposible) considera que entre los aspectos ultraprotegidos de la Constitución está todo el Título referido a la Corona. Para que nos hagamos una idea: el artículo 33 de la Constitución, que reconoce el derecho a la propiedad privada no está entre los protegidos por la reforma agravada. Esto nos enfrenta a una situación grotesca: es más probable políticamente derogar nada menos que la propiedad privada que derribar "legalmente" a la monarquía. En una Constitución que algunos motejan de "liberal", esto sí que es estar más allá de la Historia.

Siendo imposible derribar la monarquía, sólo queda acatarla y resignarse. Poner en duda la monarquía exige pedir prenderle fuego al corazón mismo de nuestra Constitución, y "total... si no tienen poder...". Así de simple es el acatamiento mayoritario de la monarquía. Ni entusiasta ni amoroso, se trata de un acatamiento sin más no muy diferente en su esencia al acatamiento del franquismo. No hay elección, la ley impone una realidad inmutable. No extraña que el acatamiento de la monarquía no se traduzca en un entusiasmo por ella.

Ayer hubo muy poca gente en la proclamación de Felipe VI. En ciertos momentos se pudo decir que había más gente en el besamanos real que en la calle. No es descabellado decir que había más policías que entusiastas monárquicos. Tal vez el gobierno se olió la tostada y quiso impedir que el numerito monárquico diese lugar a una multitudinaria exhibición republicana de protesta. Por eso blindaron la proclamación. Y lo hicieron hasta el punto de suspender las garantías constitucionales. Porque ayer no sólo se proclamó a Felipe VI, también un estado de excepción de facto.

No hay ninguna ley ni interpretación de la misma que permita a la policía hacer lo que ayer hizo en Madrid. Impidieron el acceso o acosaron a quienes se identificaron como republicanos. Se llegó tan lejos como a llevarse esposadas a personas de avanzada edad que gritaron "Viva la República". Se incautaron banderas republicanas como si fuesen algo prohibido. ¿La excusa de estos atropellos? La típica interpretación fascista del orden público, en la que la exteriorizar ideas discrepantes en público se considera una provocación automáticamente ilegal. Con estos mimbres, la policía ayer actuó desatada. Tras lo ocurrido, deberíamos con razón asustarnos.

Así pues, tanto Juan Carlos como Felipe han sido proclamados monarcas en medio de un estado de excepción. Juan Carlos en la excepción franquista y Felipe VI en medio de un blindaje policial propio de una ciudad sitiada. Si había un momento para protestar contra la monarquía ese momento fue ayer. Y precisamente es el momento que el gobierno decidió prohibir ser republicano. Con esto se emitió el mensaje alto y claro de que los Borbones, después de todo, siguen siendo unos extranjeros entre nosotros. Unos VIPs que necesitan protegerse del pueblo con barreras infranqueables.


"La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír." George Orwell

martes, junio 03, 2014

Los Borbones permanentes e inalterables

Ayer muchos españoles pudieron sentir en sus carnes un "emoción en el recuerdo a Franco". Todos los medios de comunicación de España, al menos en su línea de telediarios, coincidieron en dar un tratamiento informativo al saliente jefe del Estado no muy diferente del que se diera en su día al dictador ferrolano. Dictador que al igual que Juan Carlos de Borbón, ocupó el cargo de jefe de Estado durante 39 años. Para sus apologetas Franco lo hizo todo bien y con los de Juan Carlos ocurre igual. La prensa en España cuando habla de la monarquía se pone en unos modos pre-democráticos y la crítica editorial desaparece dando paso a una bochornosa postración.

Sólo las cabezas vacías pueden ignorar quién es Juan Carlos de Borbón. Se trata de un individuo descendiente de una familia pintoresca al que le fue "devuelta" la corona de España por un dictador. Y es que hasta tenemos en video a Juan Carlos jurando "por Dios y sobre los Santos Evangelios" que mantendría intacto el Franquismo. Para bien de todos, Juan Carlos, como tantos otros Borbones en la Historia, no concede demasiado valor a su palabra y destruyó el franquismo mediante un artificio legal como el que será necesario de nuevo para derribar a los Borbones: una ley que deroga a otra que se proclama inderogable.

Se ha hablado mucho de la generosidad de Juan Carlos de Borbón por no tomar el poder absoluto que recibió de Franco y gobernar por decreto. Pero cualquiera que conozca el contexto histórico de la Europa occidental de los años 70 sabe que esto no puede tomarse demasiado en serio. ¿Qué futuro esperaría a semejante dictador coronado? Era una jugada perdedora de antemano y así la habría visto cualquier observador imparcial de la época. Máxime si la legitimidad de Juan Carlos bebía únicamente de una agotada dictadura militar y las típicas boberías monárquicas del derecho divino al trono.

Todos coinciden en señalar como el momento clave de Juan Carlos de Borbón su intervención deteniendo el golpe militar en el 23 de Febrero de 1981. Pese a que son muchos quienes dudan acerca del origen y motivación del golpe militar que se desarrolló en ese momento, se ha instalado como indiscutible que "Juan Carlos salvó la democracia". Incluso sin mantener dudas sobre el papel de Juan Carlos para detener el golpe militar, cabe preguntarse qué hubiese pasado si el golpe militar hubiese triunfado. Dejaremos de lado, por cierto, las ya completamente fantasiosas teorías de que un 23 F triunfante hubiese desencadenado una nueva represión similar a la posterior a la guerra civil. ¡Cuando el propio Franco vio su régimen tambalearse por el proceso de Burgos en que se ejecutó a un puñado de personas asociadas a actividades terroristas!

La poca consistencia del argumento de que sin Juan Carlos no hubiese habido democracia la encontramos en el ejemplo de Portugal: El 25 de Abril de 1974 tuvo lugar la Revolución de los Claveles en el país vecino. Todo el mundo recuerda esto. Pero nadie parece recordar que durante el año y medio siguiente hubo otros muchos golpes de Estado, con éxito o sin él, en nuestro vecino portugués. Estas turbulencias políticas recibieron su propio nombre en la Historia de Portugal: Proceso Revolucionario en Curso. Y todo esto no les impidió constituirse en una democracia análoga a la nuestra a los ojos de Europa. Sin Borbones también se puede.

La realidad es que Juan Carlos de Borbón no tiene otra legitimidad que la franquista. La introducción de la Corona en el pack de la Constitución de 1978 fue una buena muestra de esto. Una curiosa jugada por la que mostrarse contrario a la monarquía implicaba rechazar la nueva Constitución democrática. Al mismo tiempo, al colocar el de la Corona entre los Títulos protegidos por el artículo 167 de la Constitución de 1978 se ha convertido en inamovible. Todos los constitucionalistas serios están de acuerdo en que el artículo 167 de reforma constitucional impone unos costes políticos que equivale en la práctica a una prohibición de la reforma constitucional. Ni siquiera podría reformarse la Constitución para excluir el machismo de la Ley Semisálica incluida en nuestro texto constitucional: o bien porque se consideraría poca cosa para desencadenar tal proceso o bien porque sería el pistoletazo de salida para otras exigencias de reforma. En conclusión: en España, país de Europa Occidental, está prohibida la vuelta a la República, está prohibido abolir la monarquía.

El amparo constitucional que recibe la monarquía hace que cualquier movimiento político que haga bandera del republicanismo esté automáticamente condenado a ser una "fuerza antisistema". Por esto resulta tan lamentable cuando se señala como simpatía hacia la monarquía la resignación de los españoles frente a la misma. ¡Cuando les han obligado prácticamente que para derribarla haya que reivindicar la anarquía! Eso es jugar con las cartas marcadas puesto que aceptar la monarquía es infinitamente más fácil que rechazarla. 

Estando prohibido eliminar la monarquía democráticamente, sólo caben escenarios de fuerza, de quebrantamiento constitucional. Alguien dijo ayer que las monarquías no son derribadas votando en referéndum sino que "simplemente caen". Esto es así. En este sentido, los Borbones amparados por la Constitución Española no dejan de ser como los Principios del Movimiento Nacional franquistas que Juan Carlos juró defender: "permanentes e inalterables".



"La aristocracia es el auténtico apoyo de una monarquía" Napoleón Bonaparte

lunes, mayo 26, 2014

Elecciones Europeas: ¿Podemos pasar página?

Es la noticia, todo el mundo habla de ello. Muchos querrán pensar que los más de 1,2 millones de votos y 5 eurodiputados obtenidos por "Podemos" y Pablo Iglesias son gracias a este programa.

Para analizar el éxito de "Podemos" no hay que hablar de programa sino de programas: aquellos en que lleva ya años participando Pablo Iglesias. Desde Cuatro a La Sexta pasando por Intereconomía, el profesor universitario de aspecto nazareno paseó un discurso anti-sistema de marcado corte populista. Y es que, como ya se ha señalado en el océano tuitero, lo de Pablo Iglesias no va tanto de comunismo o lucha de clases como de populismo con todas las letras. Así, en el discurso del de Podemos no cuesta mucho encontrarnos con ideas "transversales" que equiparan la política con el latrocinio o que insisten en reclamar expediente académico a los cargos electos. El programa de Podemos no resiste un primer choque con el mucho más serio, valoraciones ideológicas aparte, de IU. Sin embargo esto no impide que la lectura del resultado de Podemos sea que aporta nuevas ideas. En este sentido, uno de los portavoces de Podemos, Juan Carlos Monedero, apenas unos meses antes de postularse como candidato de esta formación advirtió al mundo de que siempre que le va mal al PSOE aparece "la nueva izquierda". Estamos ante la nueva idea del doble pensar, sin duda inédita en la política española.

Pienso, como ya se ha dicho, que el tono eurovisivo de las elecciones de ayer dio alas a este partido patrocinado por La Sexta y que probablemente prácticamente ha tocado techo. Como suele suceder, en los próximos meses este partido comenzará a desgastarse por la lucha de sillas, las "espantás" y el arribismo de sectas organizadas con "amplia experiencia previa". Si de verdad van a adoptar la forma asamblearista, este proceso autodestructivo puede ser muy veloz. ¿Por qué? Porque el asamblearismo diluye el discurso reduciéndolo al "máximo divisor dogmático". O lo que es lo mismo: que cada asamblea de Podemos hará su propio Libro Rojo de Pablo para pegarle a la de al lado. El mérito casi exclusivamente televisivo de Pablo Iglesias, además, hará que lo que hoy se ve admirable pronto se vea con destructiva envidia desde "las bases". Porque el nivel es este:


Con el PSOE prima el discurso histérico y cortoplacista. Discurso que relaciona que Rubalcaba anuncie que no se presenta a las primarias del PSOE con los resultados de ayer. Basta ver la trayectoria de Rubalcaba para ver claro como el día que se ha prestado a ser apaleado públicamente desde 2011 sacrificándose por su partido. Un mediocre que quiere aferrarse a un sillón no se hubiese prestado a ser aniquilado electoralmente en 2011. Veremos quién será el candidato del PSOE en las próximas Generales, de momento sabemos que no será alguien castigado por 3 años de travesía por el desierto polemizando con la izquierda del PSOE.

Mis queridos frikis de la ultraderecha mediática, por su parte y como siempre, se dejan la voz en estos momentos en preocupado alegato a favor de la ultraderechización del PP. Curioso punto este último que siempre vemos renovado en cada elección democrática en que los populares no arrasan: el PP no da "la batalla de las ideas". Siempre reclamando el suicidio electoral, estos beatos sin proclamación parecen creer sinceramente que el PP debe recurrir a las maldiciones del Deuteronomio a modo de programa electoral definitivo. Les deseo toda la suerte del mundo en esta su gloriosa cruzada en pos de la irrelevancia electoral del PP. A sus amigos de VOX la Virgen María no les consiguió ni un eurodiputado, se quedaron a unos votos.

La ilusión de que la aplastante victoria de la abstención fuese aún más aplastante que en 2009 se vio frustrada por los catalanes (la participación en Cataluña aumenta un 9% y "tapa" un aumento de la abstención en el resto de España). Y es que hoy por hoy el votante catalán medio básicamente anda persiguiendo urnas electorales. Quieren votar su independencia y no pierden ocasión de hacerlo ver. Las elecciones al Parlamento Europeo, además, tienen una importancia estratégica de cara a probar el europeísmo de una Cataluña separada de España: verdadero punto clave del proyecto de "ampliación interior de la UE" diseñado por los juristas partidarios de la secesión catalana. En este punto sólo queda "envidiar" a nuestros vecinos portugueses: con nada menos que un 66% de abstención.

Muchos dirán que mi desinterés y la falta de importancia que atribuyo a las Elecciones Europeas son algo así como irresponsables. Pero sólo un detalle: ¿os acordáis de la Directiva Bolkestein? Fue ampliamente rechazada en votación de un Parlamento Europeo como el que escogíamos ayer. Una Directiva que aspiraba a impulsar la movilidad del factor trabajo por la UE (tirando los sueldos por lo bajo, claro, que es lo eficiente). Y qué cosas que actualmente el espíritu y pretensión de esta no aprobada Directiva sea el pan de cada día, con pátina formativa por supuesto, para todos esos europeos del sur que se van a Alemania o Reino Unido a mendigar trabajo. Esto es lo que quiere la Troika y lo que querían quienes estaban detrás de Bolkestein, que son exactamente los mismos. Por esto, si lo que manda es la Troika y no el Parlamento Europeo... ¿cómo no van a ser los más eurofans de este proceso electoral los más exóticos, marginales y extremistas? Si es un circo, acuden los payasos.




PS: en efecto, no hablo de UPyD o Ciudadanos porque van con piloto automático "regenerador". Eso sí: Javier Nart anticandidato.