La condena penal por un delito de calumnias de los periodistas Jesús Alcaide y Carlos Carbajosa constituye la prueba oficial de que existe la Central Lechera. A saber: periodistas que ejercen de sicarios del presidente del Real Madrid Don Florentino Pérez. Y lo hacen ya sea, en su día, para auspiciar la vuelta de su patrón a la presidencia del Madrid, bajo el palio de la demagogia populachera, o para echar basura sobre el F.C Barcelona.
No olvidemos que quienes publican el primer artículo que afirmó que Tito Vilanova (aunque al principio se lo atribuyeron a Guardiola) había "insultado y provocado al banquillo del Real Madrid", para compensar lo del "dedazo de Mou", fueron el señor Alcaide y el señor Carbajosa. Sí, han leído bien: Jesús Alcaide y Carlos Carbajosa.
Desde entonces los periodistas afines al Real Madrid no cesan de responder a cualquier mención del "dedazo" que todo vino a raíz de provocaciones e insultos de Tito Vilanova. Citando para ello como fuente de confianza "una información de compañeros periodistas de los que no tengo por qué dudar". No obstante, en la casa blanca es costumbre de larga data el alegar "provocación" ante las agresiones de sus empleados. Sin ir más lejos, cuando el defensa central del Real Madrid conocido por "Pepe" enloqueció en cierto partido contra el Getafe, agrediendo repetidas veces a jugadores del equipo contrario, la defensa jurídica del Real Madrid alegó que hubo "provocación previa" (ver páginas 130 a 137). Las imágenes hablan por sí solas y dicen mucho de la hipocresía madridista.
Otro periodista afín al Real Madrid, Josevi Hernáez, también sacó la "primicia" de que el año pasado Gerard Piqué en los túneles de vestuarios (donde por cierto había cámaras de La Sexta y ninguna imagen se mostró del supuesto hecho...) se dirigió a los jugadores del Madrid llamándoles despectivamente "¡A ocho puntos, a ocho puntos! ¡Españolitos, ya os hemos ganado vuestra Liga española, que os den!". Piqué negó tajantemente haber realizado estas afirmaciones. Cabe añadir que hay más españoles en el Barça (10) que en el Real Madrid (8).
Por cierto, es gracioso sacar a colación al señor Juanma Rodriguez, otro elemento de la Central Lechera, echando flores a los condenados por "temerario desprecio de la verdad" Alcaide y Carbajosa, porque "Hicieron lo que cualquier periodista honesto habría hecho en su caso: denunciar las auténticas tropelías del presidente del Real Madrid".
Santiago Segurola, extrañísimo ejemplar superviviente en MARCA, ya denunció lo que en su día Carles Torras (creador del término "Central Lechera"): la existencia que los artículos y noticas anteriormente expuestas dejan bastante a la vista. Y que es un grupo de periodistas que faltando a la ética periodística más elemental (a veces hasta de forma criminal: como se plasma en la sentencia contra Alcaide y Carbajosa) se inventan noticias para respaldar o incluso crear una "conveniente verdad oficial" para el Real Madrid. Medios no les faltan y sus escrúpulos no tienen ningún límite, como mostraron atizándole a nada menos que Vicente del Bosque (al que intentaron dejar como "pesetero" ante el madridismo) por negarse a ser un peón de una operación de lavado de imagen de Florentino Pérez. He aquí lo que dijo Segurola sobre los "pretorianos mediáticos" de Florentino:
Tenebroso es decir poco. Se trata de una trama que compra y vende "verdades". Una trama que bien podría explicar, junto a la "gira teatral" de José Mourinho por las ruedas de prensa del año pasado a lo largo y ancho de España, por qué este año los arbitrajes al F.C Barcelona están siendo bastante polémicos. La presión mediática es brutal y los medios alineados con el madridismo establecen lo que es verdad y lo que no lo es. Esto explicaría que los árbitros prefieran no acertar a favor del F.C Barcelona (sobre todo en momentos clave o con marcadores ajustados) a equivocarse a favor del Real Madrid. Lo primero genera debate, porque hasta expulsiones de rivales o penaltis clamorosos se someten a la más disparatada crítica (ayer mismo, en el programa "Punto Pelota" se analizaba la jugada de un claro penalti, no señalado, a Iniesta llegando a la conclusión de que el jugador blaugrana debió haber sido expulsado) mientras que los errores a favor del Real Madrid prácticamente se pasan por alto o desde luego no se analizan durante días.
Estamos ante un viejo juego, el de la presión a los árbitros, pero bajo la sombra de la Central Lechera de Florentino Pérez ha alcanzado sus cotas más altas de descaro, mala fe y descarada conducta mafiosa. No en vano, como ya había dicho por aquí, este nuevo madridismo "mourinhista" representa, por sus maneras y obsesiones, una nueva forma de fascismo.
"La gran diferencia entre un gato y un mentiroso es que el gato tiene apenas nueve vidas." Mark Twain











