lunes, abril 27, 2009
jueves, abril 23, 2009
Ciudadanos is dead (y cabalgaba un semental de plata)
Ciudadanos-Partido de la ciudadanía, como sugería Arcadi Espada hace unos días, está muerto. Como llevaba un tiempo muerto y la peste comenzaba a extenderse, quienes lideran este partido han tenido a bien ofrecerle un aparatoso funeral. Un funeral en el que bálsamos e inciensos no vendrán, paradójicamente, a reducir el olor a podrido sino más bien a amplificarlo. El óbito no lo lamentará nadie salvo algunos pesados aspirantes a tribuno de la plebe: hoy afanados en trasmitir la enfermedad del difunto. De todas maneras son éstos tan pocos y tan escasos de vil metal (no en vano alguno aspiraba a derogarlo) que los mandamases de Ciudadanos han decidido alquilar a unas cuantas plañideras. El panegírico correrá a cargo de un sombrío personaje del pasado de la política mediática española: el señor Miguel Durán. El toque regional y desenfadado lo pondrán los partidos regionalistas: cuyo apetito por relacionarse con cualquier partido con presencia institucional es bien conocida y de una carga ideológica reducible a la promoción de los montes y ríos de sus respectivos rinconcitos de poder.
Es un cuadro terrible, acaso tenebrista. Pero no debe caber duda alguna de quiénes son los artistas que lo han concluído.
Hay multitud de historias acerca de los acelerones y zancadillas de toda la política interna de Ciudadanos. Se pueden encontrar muchas y muy prolijas, pero la mayoría están escritas desde el más puro rencor de quien hablando como si tuviese a mil detrás se veía votado por sus cuatro amigos. Lo que viene a significar que lo que se mueve por Internet tiene la credibilidad/utilidad de un evangelio: apócrifo u oficial. En suma: poca cosa.
Hay personas que ven en la política un simple negocio. No hace falta arrojar ejemplos al respecto. Son personas evidentemente peligrosas para partidos que aspiren a presentarse como nuevos. Por esto mismo es especialmente grave la relación de Ciudadanos con los partidos regionalistas: una relación que, por cierto, se remonta a mucho antes de la presente campaña de las elecciones europeas. En realidad Ciudadanos lleva desde la época de las pasadas generales, si no desde antes, concertando toda suerte de arreglos y componendas con grupúsculos, y sus respectivas escisiones, a lo largo y ancho de la geografía española. La evidente intención de esto es crecer en implantación territorial por la vía del medio. Semejante movimiento bien puede relacionarse con la competencia de UPyD.
Ciudadanos siempre supo que no podía competir con UPyD y por tanto buscó, como con los regionalistas, llegar a una componenda. Sin embargo el pacto no llegó a pesar de ser ofrecido muchas veces.
Hasta ahora la decisión de UPyD respecto a Ciudadanos se relacionó siempre con una mera estrategia de poltrona en la que Rosa Díez y su equipo se negarían a introducir a alguien más en la dirección o cosa parecida. UPyD, hasta ahora, mantuvo un respetuoso silencio en cuanto a los líos de Ciudadanos y se limitó a decir que UPyD y Ciudadanos no eran lo mismo y punto. El pulso decisivo entorno a esta decisión ocurrió en las Elecciones Generales de 2008. Fueron muchos los que dijeron que la decisión de no pactar arruinaría los escaños de UPyD, en Madrid, y de Ciudadanos, en Barcelona, por mera división del voto. Para quien tenga flaca memoria es preciso recordar aquí que los medios que dieron alguna publicidad a UPyD le dieron una similar, o idéntica, a Ciudadanos. No fue raro, por ejemplo, escuchar en los medios al candidato por Madrid de Ciudadanos al Congreso de los Diputados: un arquitecto de quien hoy nadie se acuerda. El caso es que tampoco se acordaron de dicho candidato quienes fueron en Madrid a votar el 9 de Marzo de 2008. Y no lo hicieron hasta el punto en que Ciudadanos recogió en Madrid unos resultados insignificantes (por detrás de otros partidos minoritarios, como el antitaurino). Eso, junto con el resultado a nivel nacional, dejó claro que el aspirante a tercera fuerza y abanderado de la regeneración democrática sería UPyD.
Estos días la decisión de Rosa Díez y el resto de la dirección de UPyD aparece confirmada como correcta: Ciudadanos no es lo mismo que UPyD. Y hay que decirlo: cuando se levanta la bandera de la regeneración democrática da igual que los dineros no lleguen o el panorama sea negro; hay personas y grupos con los que uno no puede pactar e ir de la mano. A este respecto, la decisión de Ciudadanos de pactar con un partido reaccionario y confesional (LIBERTAS), así como con los regionalistas y algunos otros "ladrillos" políticos no podría ser peor y más claramente contraria a cualquier regeneración democrática.
La tragedia de Ciudadanos se conecta, más bien, con la confusión de objetivos con medios. Una confusión que lucha por extenderse por UPyD en la actualidad (no sonará extraño a nadie que principalmente a manos de "desencantados de Ciudadanos" que pasaron a este partido) y que vendría a suponer que el objetivo de los partidos que buscan regenerar las instituciones pasa por la constitución de un partido político según los patrones del democratismo radical: lo que estos sujetos llaman "dar ejemplo". Dejando a un lado la evidente imposibilidad estratégica de semejante proyecto (al fin y al cabo las estructura de partidos españoles es un mercado en que todos ponen aranceles: cosa siempre difícil de revertir) cabe discutir sobre su sentido último. Y yo, personalmente, creo que antes que el Rey es Castilla. Postura que no me lleva precisamente a anunciar la venida del reino de los cielos o la anarquía, con partidos en que se vota todo, en todo momento y por todos. No, si es Castilla antes que el Rey parece necesario luchar por la reforma de las instituciones y un proyecto político determinado: a cuyo fin UPyD anuncia en su manifiesto fundacional que se disolvería. No es tan importante mirarse el ombligo sino arrimar el hombro. Cosa ésta que no comprende quien acudió a Ciudadanos, o acude a UPyD, a reinventar la democracia o el propio proyecto al que iba. Según tales ambiciones, UPyD deviene despreciable si no cuenta con su tutela personal y la de los suyos. Y eso constituye una clase de mesianismo que recuerda mucho al de los revolucionarios franceses más sanguinarios: cuya pureza de principios y apelación a voluntades generales y espíritus democráticos acabó siempre reducida a una lucha despiadada, sin cuartel y finalmente sin principios por obtener el poder absoluto en esto y en lo de más allá. En eso acabó Ciudadanos y en eso algunos lucharemos porque no acabe UPyD.
Un partido llamado a regenerar la política española debe mantener ante todo sus objetivos de reforma electoral, garantía de los derechos fundamentales, reforma de la educación, unidad del Estado y, por supuesto, laicismo. Todo ello no debe venderse o arrendarse por una campaña electoral, por unas alcaldías o por una expansión partidista fácil o rápida. Y puede que no haya alguien más inclinado a caer en tales atajos que el amateur que entra en política a jugar a ser profesional. No en vano, respecto a estos profesionales de mentira puede invocarse el:
"La historia se da primero como tragedia y luego se repite como parodia" Karl Marx dixit.
Es un cuadro terrible, acaso tenebrista. Pero no debe caber duda alguna de quiénes son los artistas que lo han concluído.
Hay multitud de historias acerca de los acelerones y zancadillas de toda la política interna de Ciudadanos. Se pueden encontrar muchas y muy prolijas, pero la mayoría están escritas desde el más puro rencor de quien hablando como si tuviese a mil detrás se veía votado por sus cuatro amigos. Lo que viene a significar que lo que se mueve por Internet tiene la credibilidad/utilidad de un evangelio: apócrifo u oficial. En suma: poca cosa.
Hay personas que ven en la política un simple negocio. No hace falta arrojar ejemplos al respecto. Son personas evidentemente peligrosas para partidos que aspiren a presentarse como nuevos. Por esto mismo es especialmente grave la relación de Ciudadanos con los partidos regionalistas: una relación que, por cierto, se remonta a mucho antes de la presente campaña de las elecciones europeas. En realidad Ciudadanos lleva desde la época de las pasadas generales, si no desde antes, concertando toda suerte de arreglos y componendas con grupúsculos, y sus respectivas escisiones, a lo largo y ancho de la geografía española. La evidente intención de esto es crecer en implantación territorial por la vía del medio. Semejante movimiento bien puede relacionarse con la competencia de UPyD.
Ciudadanos siempre supo que no podía competir con UPyD y por tanto buscó, como con los regionalistas, llegar a una componenda. Sin embargo el pacto no llegó a pesar de ser ofrecido muchas veces.
Hasta ahora la decisión de UPyD respecto a Ciudadanos se relacionó siempre con una mera estrategia de poltrona en la que Rosa Díez y su equipo se negarían a introducir a alguien más en la dirección o cosa parecida. UPyD, hasta ahora, mantuvo un respetuoso silencio en cuanto a los líos de Ciudadanos y se limitó a decir que UPyD y Ciudadanos no eran lo mismo y punto. El pulso decisivo entorno a esta decisión ocurrió en las Elecciones Generales de 2008. Fueron muchos los que dijeron que la decisión de no pactar arruinaría los escaños de UPyD, en Madrid, y de Ciudadanos, en Barcelona, por mera división del voto. Para quien tenga flaca memoria es preciso recordar aquí que los medios que dieron alguna publicidad a UPyD le dieron una similar, o idéntica, a Ciudadanos. No fue raro, por ejemplo, escuchar en los medios al candidato por Madrid de Ciudadanos al Congreso de los Diputados: un arquitecto de quien hoy nadie se acuerda. El caso es que tampoco se acordaron de dicho candidato quienes fueron en Madrid a votar el 9 de Marzo de 2008. Y no lo hicieron hasta el punto en que Ciudadanos recogió en Madrid unos resultados insignificantes (por detrás de otros partidos minoritarios, como el antitaurino). Eso, junto con el resultado a nivel nacional, dejó claro que el aspirante a tercera fuerza y abanderado de la regeneración democrática sería UPyD.
Estos días la decisión de Rosa Díez y el resto de la dirección de UPyD aparece confirmada como correcta: Ciudadanos no es lo mismo que UPyD. Y hay que decirlo: cuando se levanta la bandera de la regeneración democrática da igual que los dineros no lleguen o el panorama sea negro; hay personas y grupos con los que uno no puede pactar e ir de la mano. A este respecto, la decisión de Ciudadanos de pactar con un partido reaccionario y confesional (LIBERTAS), así como con los regionalistas y algunos otros "ladrillos" políticos no podría ser peor y más claramente contraria a cualquier regeneración democrática.
La tragedia de Ciudadanos se conecta, más bien, con la confusión de objetivos con medios. Una confusión que lucha por extenderse por UPyD en la actualidad (no sonará extraño a nadie que principalmente a manos de "desencantados de Ciudadanos" que pasaron a este partido) y que vendría a suponer que el objetivo de los partidos que buscan regenerar las instituciones pasa por la constitución de un partido político según los patrones del democratismo radical: lo que estos sujetos llaman "dar ejemplo". Dejando a un lado la evidente imposibilidad estratégica de semejante proyecto (al fin y al cabo las estructura de partidos españoles es un mercado en que todos ponen aranceles: cosa siempre difícil de revertir) cabe discutir sobre su sentido último. Y yo, personalmente, creo que antes que el Rey es Castilla. Postura que no me lleva precisamente a anunciar la venida del reino de los cielos o la anarquía, con partidos en que se vota todo, en todo momento y por todos. No, si es Castilla antes que el Rey parece necesario luchar por la reforma de las instituciones y un proyecto político determinado: a cuyo fin UPyD anuncia en su manifiesto fundacional que se disolvería. No es tan importante mirarse el ombligo sino arrimar el hombro. Cosa ésta que no comprende quien acudió a Ciudadanos, o acude a UPyD, a reinventar la democracia o el propio proyecto al que iba. Según tales ambiciones, UPyD deviene despreciable si no cuenta con su tutela personal y la de los suyos. Y eso constituye una clase de mesianismo que recuerda mucho al de los revolucionarios franceses más sanguinarios: cuya pureza de principios y apelación a voluntades generales y espíritus democráticos acabó siempre reducida a una lucha despiadada, sin cuartel y finalmente sin principios por obtener el poder absoluto en esto y en lo de más allá. En eso acabó Ciudadanos y en eso algunos lucharemos porque no acabe UPyD.
Un partido llamado a regenerar la política española debe mantener ante todo sus objetivos de reforma electoral, garantía de los derechos fundamentales, reforma de la educación, unidad del Estado y, por supuesto, laicismo. Todo ello no debe venderse o arrendarse por una campaña electoral, por unas alcaldías o por una expansión partidista fácil o rápida. Y puede que no haya alguien más inclinado a caer en tales atajos que el amateur que entra en política a jugar a ser profesional. No en vano, respecto a estos profesionales de mentira puede invocarse el:
"La historia se da primero como tragedia y luego se repite como parodia" Karl Marx dixit.
Encuentren la diferencia
Ya dí cuenta en su momento de la fantástica capacidad de las huestes papistas y confesionales de hacerse ecologistas si el "santo padre" así lo disponía tras años de hablar de "ecoloprogres" y cosas similares. Ahora la infalibilidad del obispo de Roma parece reproducirse en sus mágicos efectos a través de un silencio notable de la muchachada reaccionaria sobre los guiños papales al islamismo. Observen lo que sigue y díganme qué diferencia hay:


Estamos ante fanáticos. ¿Será mucho recordar que son los enemigos de la libertad?
domingo, abril 19, 2009
Terra Galega: el desenlace del disparate
Tal y como en su día se anunció en este blog, el desafío legal de Pablo Padín a Xoan Gato y quienes le respaldan en Terra Galega tenía visos de conseguir lo pretendido. Y es que la justicia ha dado la razón a Padín y los suyos (bien pocos, por cierto) en cuanto a que el "congreso nacional" convocado por ellos fue legítimo y, por tanto, eficaz en sus decisiones. Tales decisiones, como es sabido, consistieron en una total renovación de la directiva de Terra Galega, dejando de lado a Xoan Gato y sus inmediatos seguidores. Tal directiva, bien controlada por Padín y el nuevo secretario general Xermán Tobío (teniente de alcalde de Cedeira), tomó la decisión de expulsar a Gato y otros del partido. A día de hoy, tras el fallo judicial, Xoan Gato está fuera del partido, fuera de Terra Galega.Hemos de recordar que Xoan Gato pudo presentarse como candidato al parlamento de Galicia bajo las siglas de Terra Galega porque en su momento la junta electoral desestimó el recurso de Pablo Padín. Tal candidatura consiguió en toda Galicia alrededor de los 18000 votos, lo cual fue insuficiente para conseguir el objetivo de la representación.
A nadie con un poco de sentido común se le escapará que Xoan Gato es un profesional de la política con letras mayúsculas. Calificable como un "Jesús Gil de Narón" dimitió como alcalde del municipio naronés para presentarse al parlamento gallego asegurándose un sueldo sustancioso como "asesor" del títere que dejó en su lugar como alcalde, además de conservar su despacho en el ayuntamiento naronés: acaso como gesto para evidenciar su posición de cacique indiscutido. Planteó en la campaña electoral autonómica un discurso en extremo populista y trufado de adjetivos altisonantes y de mal gusto para definir sus propuestas (por ejemplo: decir que se va al parlamento gallego a "echar a las ratas"). Eso, junto con un enorme presupuesto de campaña en algunos lugares (procedente del negocio del ladrillo al que lleva años Gato mimando en Narón) no fue, sin embargo, suficiente para alcandar el evidente objetivo de la candidatura de Gato: la inmunidad parlamentaria.
Gato, hasta hace unos días dueño y señor de Terra Galega, no sólo anda en litigios con Pablo Padín y Xermán Tobío sino que además se encuentra encausado por una larga serie de delitos urbanísticos que están pendientes de sentencia y que bien podrían terminar determinando responsabilidad criminal. Se dice, se comenta, que Gato planea presentarse como candidato a alcalde de Ferrol en las próximas municipales. Sea como fuere debe quedar claro para toda persona que tenga dos dedos de frente que todo lo que pueda iniciar Gato y quienes se parecen a él está contaminado de inicio por el germen de la corrupción y el caos.
En el futuro el regionalismo de pandereta y pelotazos que representa Xoan Gato parece que adoptará unas nuevas siglas. Nos reiterarán que son ésas las que vendrán a terminar con los malos usos de los partidos a los que pertenecían hasta ayer por la tarde quienes integran esas nuevas siglas (en esencia concejales trincones y sin moral). Habrá quien, publicidad mediante y apelaciones a "a nosa terra", se crean esa basura porque sencillamente hay gente que sigue cualquier cosa. De momento el chiste de Terra Galega ha resultado gracioso: ahora está en manos de un Pablo Padín que acudió, Xermán Tobío mediante, a unas elecciones autonómicas bajo el muy mal escogido nombre de "+ Galicia", obteniendo en toda Galicia nada menos que 923 votos... ¡Larga vida al regionalismo gallego!
Ignoro cual será el futuro de unos y otros regionalistas, pero sin duda siempre podrán, al parecer, llegar a algún acuerdo, como algunos han hecho, con ese partido inequívocamente muerto llamado Ciutadans.
Quede como ejemplo para esos grandes locos que no quieren engrandecer a su partido sino a sí mismos.

"La ambición es el último refugio de todo fracaso" Oscar Wilde dixit.
martes, abril 07, 2009
Federico Jiménez Losantos D.E.P
A toda caída precede un insensato orgullo: hybris. Tal fue el caso del locutor turolense, quien tras años calificando al PP como un "bien moral" pasó a criticarlo como si de una franquicia del PSOE o PRISA se tratase. Su hundimiento forma parte, en cierto modo, de un proceso de depuración que la propia derecha española ha visto necesario tras su última derrota electoral. El cambio de opinión de Rajoy (que pasó de llamar a los españoles a celebrar el día de la Hispanidad a decir que tal día era "un coñazo") fue parejo con el cambio de opinión de Losantos, acerca de Rajoy.
Losantos siempre ha sido fiel a sus principios porque sus principios son bien fáciles de satisfacer. A saber: obtener el máximo rédito personal de "la cosa pública". Eso, que en términos históricos hace gravitar al personaje entre el golpista y el héroe, ha llevado a que Losantos se inmole en un desesperado intento por hacer de su fantasía algo más que una locura radiada. Quien otrora se creyó legitimada voz para la conciencia de la derecha española mordió mucho más de lo que cualquiera pudiese llegar a tragar, y es que en su fantasía Losantos llegó a creer posible que podría destruir con su sola opinión a todo aquel político que le fuese poco afín. En resumidas cuentas: la locura.
En el sentido de lo anterior es posible tener a Losantos por mártir. Pero sólo, cuidado, si compartimos las metas del "héroe". O lo que es lo mismo: si somos parte de su hueste fanática. No siéndolo, es fácil ver que Losantos no es más que un verdugo al que se le ha cortado la cabeza. La reiteradas sentencias en su contra por motivo de injurias y calumnias, de las cuales el locutor se mofó en ocasiones de forma deshonrosa, han sido decisivas para que finalmente la cadena de los obispos decidiera, para satisfacción de capillitas enemigos de seglares y rajoyescos enemigos de sus enemigos, echarle a la calle. Una decisión que toma la forma infame, además, de golpe a César Vidal: otro elemento incómodo para los católicos de toda la vida, que no pueden entender cómo un hereje lleva uno de los programas bandera de una cadena confesional como COPE.
La resolución de la dirección de COPE (a la que Losantos tiene la insolencia de ningunear por llevar menos en COPE que él mismo: ¿por qué entonces no forma parte él de esa directiva?) supone una curiosa forma de dorar la píldora. No se expulsa a Losantos pero sin duda se le degrada a mero colega de César Vidal a cargo de "La Linterna". No cabe duda, ante el cariz de los personajes en cuestión, de que semejante propuesta es poco más que una formalidad puesto que resulta notoriamente inaceptable. De hecho, se parece intentar fomentar una ruptura entre César Vidal y Losantos que bien podría brindarnos graciosos titulares en no mucho tiempo. En ese sentido debe señalarse que en el pasado Losantos ya dejó muestras de su rechazo por Alternativa Española (un partido nacionalcatólico, autoritario, que presume de aspirar a la confesionalidad del Estado y que ha ganado mucha presencia en COPE últimamente) mientras que Vidal le da espacio en sus programas: llegando incluso a sugerir que en las Elecciones Europeas debería votársele. Se ha dicho que César Vidal es escudero de Losantos, y ciertamente ha de temer mucho siendo protestante, pero podría haber sorpresas.
La primera reacción a la decisión de COPE ha sido, como no, la de Losantos. Una reacción bastante pueril y vergonzosa en que se perfila ya una crítica inmisericorde a lo que hasta ahora fue del todo incriticable: "el milagro de la COPE". Una costumbre, la de ir completamente a favor o completamente en contra, bastante habitual en Losantos y que le quita cualquier credibilidad.
La respuesta, por su parte, de quienes aspiran todavía a ser invitados o contertulios del programa de Losantos (y es que la cosa está bien barata pues en tal puesto Losantos tiene de tertuliano a un estudiante de 21 años que a tan tierna edad tiene el mérito de ser un enchufado de Esperanza Aguirre) ha sido bastante lamentable. Ellos, confesos mesiánicos, se van por las ramas a la hora de defender a su líder. Por un lado dicen que la expulsión de Losantos se va a traducir en un drama para los trabajadores de COPE: que van a verse en el desempleo. ¡Y estos lo dicen quienes se ríen de los ERE con tal de que fuesen en Cuatro, Telecinco o La Sexta! Por otro lado nos dicen que la expulsión de Losantos es obra de los obispos extraviados, los "capillitas" y "meapilas" del entorno de COPE. Esta salida "antieclesial", por cierto, procede de los más enconados defensores de eso que fue dado en llamarse "eclosión liberal" (cuyo padrino fue "expulsado" de La Linterna por César Vidal, por cierto, hace pocas semanas) y que consistía básicamente en establecer un "frente antiizquierdista" en que sería liberal aquél que fuese contrario a la izquierda (incluyéndose, por tanto, en la etiqueta de liberal a la derecha confesional, los anarquistas y los fascistas o similares). ¡Menuda tropa!
También se aduce en estos días que la decisión de COPE sobre Losantos supone una suerte de apoteosis del "totalitarismo liberticida" o un atentado de muerte contra la libertad de expresión en España. A ello basta responder que COPE como empresa puede tomar libremente la decisión de prescindir de uno de sus empleados sin que ello pueda ser calificado de tiranía. De nuevo aquí las penosas contradicciones de la "eclosión liberal" vuelven a aparecer: el todo vale que se predica para los demás, entorno al despido libre como exigencia de la "ética de la libertad", en el caso de Losantos tiene una excepción con resonancias nada menos que políticas. Y ojo que efectivamente las tiene, pero serían semejantes a las de un profesor de escuela, por ejemplo, al que la Iglesia expulse de uno de sus centros concertados por ser una persona divorciada. De casos semejantes Losantos jamás se quejó sino todo lo contrario, ¿se quejará ahora? Además, ¿no sería momento de que algunos se den cuenta de que la Iglesia es una fuerza política más y no precisamente liberal? ¿Qué hace recibiendo ayudas para adoctrinar a los niños en la moral católica o siendo propietaria de la segunda/tercera cadena radiofónica española? ¿De dónde sale el dinero? Es una influencia perversa que el actual sistema español permite y que debe erradicarse.
Losantos en su blog no nos aclara cuál será su decisión tras el órdago de la dirección de COPE. En los mentideros se dice que está preparando recalar en Radio Marca en connivencia con Pedro J. Ramírez. Este movimiento, por cierto, llevaría tiempo preparándose (sería un motivo más para ser "expulsado" de COPE) en tanto el tinglado mediático iniciado por Losantos y Pedro J. Ramírez lleva tiempo recibiendo las atenciones y favores de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid. Cuestión esta última que no puede sino asombrar a quienes creemos que el liberalismo es refractario al favor político y la sopa boba de la que el autodenominado liberal Losantos disfruta.
Es muy significativo que Losantos haga una larga referencia en su alegato anti-COPE a los sucesos que dieron lugar a su ascensión profesional de la mano de Antonio y Luis Herrero: el "antenicidio" de Antena 3 Radio a manos de Polanco y el gobierno González. Es significativo porque tal período histórico constituye la "legitimidad" a la que apela habitualmente Losantos para atentar contra el honor de las personas y, como en el caso de la emisora concedida por Esperanza Aguirre, justificar el "todo vale" y el frentismo contra la izquierda. Nadie puede dudar ya de la corrupción del último período de Felipe González en el gobierno. Nadie puede dudar ya de que el PSOE en el pasado, y el presente, se ha infiltrado en todas las esferas de la sociedad española. Lo que sí es más dudoso el que la derecha se embarque en empresas semejantes y aspire al mismo tiempo a gozar de superioridad moral frente a lo que Losantos siempre califica de "izquierda cainita". Y lo cierto es que en el PP también se roba, se enchufa y se miente. Losantos ignoró o se aprovechó de esto hasta que cayó en desgracia. Es momento de que la derecha renuncie a construirse un pesebre como el del PSOE y pase a fomentar más bien su desmantelamiento o en este país las cosas sólo pueden ir a peor.
La Iglesia por su parte no podía permitirse albergar a un tipo que disparaba contra PP y PSOE al mismo tiempo. Además, por mucho que Losantos intentase en los últimos tiempos hacer de la caridad social una de las enseñas de su programa (llevando a límites ridículos la demagogia acerca de la situación económica) desde hace tiempo el contexto "socioeconómico" invita a que la parrilla de COPE se pueble de mensajes más explícitamente católicos, de conversión. No en vano, ¿qué mejor entorno social que el de una crisis para atraer gentes a credos irracionales con promesas metafísicas? Es por esto que parece previsible el ascenso de Cristina López Schligting (miembro de la secta católica "Comunión y Liberación"), Ignacio Villa (antigüo "losantiano estricto" y ahora más "curita" que nunca) y Javier Esparza (antiguo miembro del entorno CEDADE y de opiniones fascistas). Sin duda disfrutaremos con ellos y sus ocurrencias mucho más que de un prolongado purgatorio de Losantos: últimamente nada ocurrente y muy aburrido.


"Los verdugos de mañana se reclutan entre los mártires a los que no se ha cortado la cabeza" Emil Cioran dixit.
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