Y de nuevo está aquí el voto útil, señoras y señores. Lo que resulta sorprendente es que alguien se lo saque de la manga ahora y lo esgrima con gesto de fabuloso maestro de la escena. Tal vez en eso ayuden esos medios de comunicación que asisten a las alocuciones de sus políticos preferidos con teatral gesto analítico y aplauden hasta sus más pueriles ocurrencias. Les van las subvenciones en ello.De nuevo el PP llama a salvar España en Galicia. Porque todo lo que sea que el PP no gobierne será lo contrario a salvar a España. Que el PP no gobierne supone la ruina de España. Y así suma, suma y sigue. El voto del miedo. Y en el caso gallego tiene dos vertientes: evitar que gobiernen los rojos del PSOE y evitar que gobiernen los nacionalistas del BNG.
Desde UPyD antes y durante la campaña electoral no se ha podido ser más claro: quien sólo quiera cambiar el nombre del que manda o las siglas del gobierno que no vote UPyD, UPyD no es su opción. Como, efectivamente, no lo será.
Ya llegando al final de la campaña electoral en Galicia y País Vasco creo que es momento de hacer ciertos balances. Algunos de ellos los reflejaré aquí en un futuro pero uno en concreto me parece del todo necesario revelarlo: en la calle quienes han sido más reacios al mensaje de UPyD, descontando a los evidentes (los separatistas), han sido precisamente los notablemente derechistas. Algunos de ellos reconocían ver en Rosa Díez a "una mujer valiente" pero todos ellos acudían con una saña y mal gesto notorios al tema del aborto cuando no a una directa y nada educada mirada de desprecio. Algunos llegaron a decirme que Rosa Díez era "una comunista". Sí, parece que UPyD no es ese partido dirigido por gente de izquierdas y votado por los más derechistas de la derecha...
Pero es que, como ya dije, que UPyD sea un partido a medida de la ultraderecha es sólo una fabulación que interesa a PP y PSOE. Y es que la actual dirección del PP no puede aceptar la idea de que el centro político esté siendo objeto de la expansión de UPyD y por ello participa activamente de la estrategia actual del PSOE: UPyD no debe ser considerado porque está votado por ultras, por "fachas". Debe decirse que el PP, dada su estrategia frentista, no puede prescindir de sus propios "fachas" pero sabe perfectamente que son éstos sus más fieles votantes. Y por ser esto así se puede permitir el lujo de insultarles en cabeza ajena, como hemos dicho, o insultar periódicamente su inteligencia oponiéndose a cualquier reforma social del PSOE estando en la oposición y no revertir ninguna estando en el poder.
Pero decía antes que UPyD no aspira al voto de quienes simplemente quieren evitar que menganito o fulanito estén en el poder. Y esencialmente el voto útil no es sino la expresión más significativa de esa pretensión. Una enorme cantidad de personas en España sigue creyendo, y de hecho ya van muchas generaciones que lo han creído, que los problemas y amenazas que obsesionan al país se pueden solucionar cambiando a las personas. Yo por mi parte creo que si algo resulta evidente a estas alturas es que el problema son las instituciones y las dinámicas a que nos conducen. Porque, y esto es algo que algunos periodistas mágicamente deciden olvidar a dos días de cualquier cita electoral, en España hace tiempo que gane quien gane mandan los nacionalistas. Y es que en todas las regiones de España donde el nacionalismo periférico tiene asiento tanto PP como PSOE han dejado que la cultura de la separación, la obsesión tribal y regional-localista con "la identidad" lo invada todo. No, señores: Feijóo no pondrá término a la ofensiva nacionalista sino que más probablemente tratará de encauzarla en beneficio propio, igual que Manuel Fraga. ¿No se beneficia el PPdeG, precisamente, de la asistencia y "colaboración" de un buen número de impresentables caciques del rural? Y eso implica dosis obligatorias de regionalismo. Dosis que con el discurrir del tiempo han acabado por hacer del PPdeG un partido adicto a unas tesis más o menos adulterada de lo que constituye el discurso del BNG o la Mesa de Normalización Lingüística: esa covachuela de cínicos despiadados creada al amparo de los gobiernos de Fraga. Y como con esto de lo narcótico cunde mucho el ejemplo, el mal ejemplo, vemos que PSOE o, por irnos a la curiosidad, IU han adoptado también progresivamente un discurso explícitamente regionalista que habla de países y naciones diferenciadas.
Que los políticos en último término no se crean una sola palabra de las que dicen (como resulta evidente del solo hecho de escuchar hablar "gallego" a personas como Touriño) no es un consuelo. No lo es porque, insisto, los hombres no son el problema. Los nombres y las ambiciones van y vienen: pero la ambición fundamental permanece. Y el actual sistema asegura, subvenciona e incentiva que los políticos de comunidades autónomas de este país traten de legitimar, de blindar, sus centros de poder locales a costa de lo que sea.
Cuando el "lo que sea" sustituye a "lo que nos une" algo malo sucede. Algo tan terrible que su origen no puede cifrarse en la maldad puntual de un sujeto sino en la maldad de todo un sistema. Un sistema que se debe reformar. Y si no se reforma hoy se reformará mañana. Y se puede hacer de forma práctica: aprovechando precisamente las ambiciones de PP y PSOE, como hacen los enemigos de la libertad y la igualdad en este país desde hace lustros. Es preciso que los ciudadanos responsables metamos una cuña en todas y cada una de las instituciones representativas españolas. Es preciso que los ciudadanos responsables seamos la llave del poder. Y eso no nos lo traerá ningún salvapatrias con aspiraciones funcionariales. Que, además, se presente como salvador de Galicia contra "el despilfarro" de PSOE y BNG sólo puede entenderse como broma pesada estando pendiente de juicio por evasión de impuestos a quien iba a ser el responsable económico de su gobierno (el cesado cabeza de lista por Orense del PP) y estando aún por ahí pendiente de construir ese monumento al despilfarro ideado por el PP gallego llamado "Ciudad de la Cultura"...
España no se puede "salvar" con una papeleta al PP. Y ni siquiera debe salvarse: debe reformarse. Y eso pasa precisamente apostando por el único partido que no aspira al voto de quienes hacen política con las entrañas y hacen de las entrañas la política. El único partido que aspira a "robar" los votos de todos porque los votos no son de nadie. Y le pese a quien le pese dicho partido, hoy por hoy, no es otro que Unión Progreso y Democracia: Un Partido Diferente.
El resto... el voto útil de lo inútil.

"No por miedo sino por el sentimiento de lo que es justo debemos obrar el bien" Demócrito dixit.


