viernes, julio 03, 2015

La guerra europea contra Grecia

Enemigos Públicos en todos los sitios bien
Habiendo ganado todas sus batallas por imponer el terror en Grecia, el 26 de Enero los poderes de la Troika no pudieron demorar más la lógica democrática. Fue en esa fecha en que los griegos, en un alarde de falta de sentido común, decidieron dar el gobierno a un partido que, a diferencia de los sensatos a ojos de la UE, no llevaba en su programa la traición a su país. Con Syriza, los griegos dijeron basta a esa línea política que les conducía por un camino de vergüenza y miseria que ni siquiera se impuso a un país culpable del genocidio de millones y de incendiar y destruir todo el continente europeo

Cuando Tsipras, primer ministro griego, convocó un referendum para respaldar su postura negociadora con la Troika hubo un aluvión de críticas. Quienes desde Enero llevan poniendo en duda la legitimidad de Syriza para hacer esto o lo otro, de repente se extrañaron de que Tsipras convocase un referendum. Se diga lo que se diga, no interesa la consulta griega porque una victoria del NO a las imposiciones de la Troika dejaría retratados a todos quienes rechazan la postura de Syriza como errónea y traicionera con los intereses de los griegos. Unos griegos que en su historia han sido traicionados una y otra vez precisamente por quienes desde el exterior y el interior del país exigen responsabilidad a Tsipras.


Los medios de comunicación, fieles a sus propietarios, llevan desde Enero anunciado el fracaso de los radicales griegos. Cuando no anunciaban que Tsipras y Varoufakis traicionaban a sus votantes o se bajaban los pantalones hablaban de que unos irresponsables estaban llevando a los griegos a un abismo. Hay ejemplos a centenares de la completa falta de honestidad, la tendenciosidad y desmesura en las informaciones sobre Grecia. El odio es palpable en los telediarios y tertulias españolas, donde se practica con entusiasmo el terrorismo informativo. Cual don Quijotes acreedores, expertos, bribones y canallas de toda clase desfilan por los platós y estudios exigiendo a los griegos el suicidio económico. 

Las deudas deben pagarse. No cabe duda de esto. Es un enunciado que se desprende del principio de que los pactos deben cumplirse. Pero dicho principio es tan solo uno más de los muchos que rigen nuestra sociedad. Los propios romanos, creadores de nuestro Derecho privado, establecieron límites que nuestros neoliberales, verdaderos bárbaros actuales, pretenden obviar respecto a Grecia. Pareciera que volvemos a la época no ya de la prisión por deudas sino a la de la esclavitud por deudas.  Así, se exige de los griegos que vendan el coche y luego a sí mismos para comprar gasolina. Un sinsentido escondido en amargas condenas morales que lleva necesariamente a un punto muerto donde es precisa la supresión del proceso democrático. Sistentido que ya ha sido reconocido, carraspeo del tío Sam mediante, por el propio FMI.

Pase lo que pase este Domingo Syriza habrá dado una lección llevando al límite a quienes creen operar sin límites. Desenmascarando a quienes pretenden guiarse por el interés de ciudadanos siendo meros matones de una aristocracia capitalista. Vean si no las palabras de Juncker, presidente de la Comisión Europea, diciendo algo así como que si los griegos votan NO el Domingo "peor para ellos". Una cosa es segura, si gana el NO el Domingo ya no cabrá duda de que si no hay cambios en su postura la Troika habrá declarado la guerra a muerte contra todos los griegos.

Algo huele a podrido en Europa

"La guerra es la continuación de la política por otros medios" Carl von Clausewitz