lunes, julio 06, 2015

La democracia contraataca

La victoria del NO, cae en España como un jarro de agua fría sobre unos medios de comunicación plenamente comprometidos con la estrategia del terror. Ayer, con más del 10% de los votos escrutados, en el Canal 24 Horas de TVE aún emitían infames piezas sobre una posible caída del gobierno de Tsipras, y las infinitas catástrofes que se vendrían encima de los griegos si, ilusos, decidían resistir a la Troika. Para más inri, la victoria de Syriza fue por tal diferencia (61% votaron NO) que la mayoría de los discursos preparados sobre la "división de los griegos" devinieron inútiles.

Comprobar que los griegos en efecto optaban por resistir sentó especialmente mal a quienes odian a los pobres en general, sin prejuicios nacionales. Hoy en COPE el inefable Ángel Expósito venía a decirnos que a ver por qué iba a tener él que pagarle las pensiones a esos vagos griegos. Una postura la suya que es representativa, como no, del curioso argumentario conservador sobre cualquier cosa que huela a humanitaria. A saber: siempre que surge la posibilidad de un gasto público que no tenga por objeto enriquecer a los ricos se oyen con fuerza esos cálculos groseros en que se divide dicho gasto entre los habitantes del país. Una forma de propaganda de lo regresivo que, para hacernos una idea, tendría su ideal en los impuestos por capitación: donde cada contribuyente aportaría una cantidad idéntica sin atender a su nivel de renta. Pero las cosas no son así y Manolo el del bar, Juanito el peón y Conchi la arquitecta en paro no van a "pagar a los griegos" las burradas que se están diciendo. De nuevo, estamos ante mensajes exclusivamente destinados a agitar a los afines más que a convencer a nadie. 

Como era de esperar, quienes auguraron el seguro fracaso de Tsipras y Syriza en el referendum se niegan a ser los perdedores. Cínicos, se preguntan por la baja participación (62%) cuando se puso toda la carne en el asador para aterrorizar al electorado. Cabe preguntarse cómo hubiesen interpretado los resultados en caso de ganar su opción preferida. Nos dicen que el referendum es irrelevante porque tan democrático es el gobierno griego como el resto de gobiernos europeos que piden más austeridad. Y precisamente con ello señalan el problema de la Europa de sus amores, de la Europa de la Troika. Para que la economía "funcione"... ¡la democracia debe ser irrelevante! 

A pesar de que en la UE y en el Euro todos somos iguales las economías son diversas y de distinta velocidad. De esta forma en el Euro están atrapados unos y enseñoreados otros siendo teóricos iguales. Cuando las economías de velocidad baja, a las que durante los buenos tiempos se dopó para que comprase a los de velocidad alta, entran en depresión... se produce una reacción lógica en toda democracia: el pueblo exige soluciones. Las estrategias de la tensión, los gobiernos tenocráticos y la economía vudú aseguraron unos años de gobiernos completamente alineados con la Troika. Pero no basta con insistir en discursos de la inevitabilidad de las cosas, en democracia suceden cosas inesperadas. En ningún sistema democrático se pueden mantener sine die políticas económicas antisociales y suicidas. Y por eso los acreedores, la Troika, no tienen nada que hacer sin empezar por suprimir la democracia en Grecia. Viendo las posturas de algunos analistas, sin duda es algo que hoy desearían poder hacer.

¡ Quieto todo el mundo !

Una de las posturas más reprobables alrededor del tema griego es la política de ciencia ficción que opone una España reformista a una Grecia sinvergüenza. En esta línea de trabajo están comprometidos los tertulianos y representantes más estridentes del PP. Son quienes estos días acuden a platós de televisión y radios a afirmar colosales mentiras como que Grecia no ha hecho ajustes, a diferencia de España. Aderezando sus relatos con anécdotas de fraudes (en España no existen al parecer), insisten en la vieja idea de que en Grecia no se pagan impuestos o se insiste en ese "fácil" callejón sin salida de los recortes a unas pensiones ya de miseria. 

Oponer unas democracias a otras, la legitimidad de unos países a la de otros, es el resultado inevitable de la asimetría económica ya apuntada antes. A la igualdad proclamada entre socios europeos se asocia una muy evidente desigualdad económica y, por tanto, de objetivos económicos. Es la receta para una ruptura. Ruptura que por otra parte no está prevista en norma alguna y que por tanto dispararía todo tipo de especulaciones en un futuro cercano. Y ahí reside precisamente la fuerza de la postura griega y por esa misma razón es tan grande la agresividad del discurso de la Troika. El discurso violento de la desesperación y la impotencia.

Vivimos en un mundo loco. En que el sentido común parece estar en el bando de los seguidores de utopías y ser del todo esquivo para los buscadores de certezas. Lo que está del todo claro es que las narrativas morales sobre la crisis, tras años de privaciones y con una creciente miseria, están agotadas. Tras vender las joyas de la abuela se nos ha dicho que nos vendamos a nosotros mismos. Y parece que la Troika encontrará algún problema en su proyecto de reinstaurar la esclavitud por deudas.

Saludemos pues al valiente pueblo griego, que enfrentado a toda la artillería que en Europa pudieron reunir dijo "ya no tengo miedo". Y su heroico gesto puede ser un primer paso para un gran cambio en Europa. En particular merece un aplauso el ya dimitido Yannis Varoufakis, quien en la jornada de ayer dio una lección (otra más) de cómo ha de enfrentarse un político progresista a los perros de la extrema derecha.

I'm the one who knocks

"Esto no es el fin, ni siquiera es el principio del fin, pero sin duda es el final del principio" Winston Churchill

7 comentarios:

OXI dijo...

Ayer fue un día histórico, el día en el que los valerosos griegos dieron una lección de dignidad y responsabilidad, plantando cara a la Troika y reinventando la Democracia. Hay que seguir su ejemplo y consultar a "la gente" más a menudo:

¿Quiere un empleo fijo para toda la vida? Sí. ¿Quiere la jornada laboral de 30 horas? Sí. ¿Quiere la jubilación a los 50? Sí. ¿Quiere la renta mínima universal? Sí. ¿Quiere la dación en pago retroactiva? Sí. ¿Quiere todos los servicios y una vivienda gratis? Sí. ¿Quiere una estación de AVE en la puerta de su casa? Sí. ¿Quiere que le subamos los impuestos? No. ¿Quiere pagar sus deudas? No. ¿Quiere que se cierre el grifo de la financiación exterior? No. ¿Quiere una fuga de capitales? No. ¿Quiere un corralito? No. ¿Quiere una inflación estratosférica? No. ¿Quiere que la industria se vaya a otros países? No. ¿Quiere usted pagar el precio de su independencia? Tampoco.

Isidoro Ferrol dijo...

Todas las sociedades entran en crisis. Y algunas crisis las enfrentan a situaciones decisivas. La forma en que se afrontan estos momentos viene definida por la forma política bajo la que dichas sociedades se organizan.

¿Es excepcional la situación griega? Sí. ¿Pueden esperar algo de las políticas de la Troika, presentadas como "lo que hay"? No.

Siendo excepcional la situación y siendo del todo evidente la inutilidad del llamado austericidio... Siendo así... su cinismo no tiene sentido que se detenga en esas preguntas que se plantea. Su cinismo, sea usted sincero, le llevaría a rechazar el concepto mismo de democracia o, al menos, el del sufragio universal. Pero, como sabemos, el Estado liberal acabó precisando el sufragio universal, provocando su propia desaparición. Así son los mercados.

OXI dijo...

La democracia y el sufragio universal están muy bien -lo digo sin ápice de cinismo-, pero no son el único factor de la ecuación ni fines en sí mismos.

OXI dijo...

Si a Grecia no le gusta el Euro o la Unión, que se vaya y, en uso de su soberanía, se organice y viva de acuerdo a otros principios, que los hay. Pero que asuma que entonces le toca pagar el precio. Es un poco como Cataluña, que quiere ser independiente, pero sin pagar el precio. Mejor endosarle la cuenta a España, o a Europa para el caso.

Isidoro Ferrol dijo...

No tiene sentido ver en el movimiento anti-austeridad griego un movimiento que represente esa "democracia como fin en sí mismo". Me parece que desde Syriza se han trasladado ideas bien precisas de lo que buscan conseguir. Creo que se hace mucho cherry-picking con lo que hace o dice Syriza. Parece existir un imperativo de desinformación, olvidando que en política hay que lanzar mensajes y hacer énfasis. El mensaje de Syriza no termina en "la democracia por encima de todo" o lugares comunes semejantes. Es injusto decir esas cosas.

El pensamiento chulesco del "que se jodan los griegos" o "si no pagan, fuera" sí que es netamente propaganda. De no serlo habría que asustarse. Pero en todas las estrategias hacen falta los footsoldiers para lanzar mensajes e intimidar. A veces esos peones acaban siendo los que mueven ficha y es cuando ocurren los problemas gordos de verdad. En fin... la expulsión del Euro de Grecia o su salida forzada lo mismo da que da lo mismo. Y no sólo saldrán mal parados los griegos. Se ponga la dialéctica del color que se ponga.

Cataluña... ay Cataluña. No son como Grecia para la UE. No señor. Son el 20% del PIB. Y desde la prensa "nacional" les insultan de lunes a domingo. En eso sí se parecen.

Si no soy Curro Jiménez, ¿por qué tengo este trabuco? dijo...

¿Desde cuándo defiendes las mismas posturas que Valcarcel?

https://liberalismodemocratico.wordpress.com/2015/07/06/gana-la-democracia-en-grecia-no-no-no-a-la-troika/

Isidoro Ferrol dijo...

Parece que alguien tiene una pequeña obsesión con asociarme al tal Alfredo. Ya llegó la broma :)