martes, abril 28, 2015

La revolución no será televisada

¿Y la comparación con PUM+J?
La irrupción de Podemos y Ciudadanos en España nos dicen que es "nueva política". Sin embargo, en ambos casos, se trata de formaciones políticas cuya evolución en las encuestas ha ido de la mano de una creciente aparición en los medios. 

Aparentemente, a nadie le extrañó el enfoque que se hizo de Podemos y Pablo Iglesias en medios ultraizquierdistas como Grupo Planeta y Mediaset. En sus programas y tertulias los representantes de Podemos eran sometidos a entrevistas-masaje. Se debatiese el tema que se debatiese, los presentadores de Mediaset y Grupo Planeta nos advertían, serios, que tras la publicidad un representante de Podemos nos daría su opinión. La muchachada comunista, ultraizquierdista o simplemente fan de The Wire, aplaudía con las orejas. ¡La revolución ya estaba aquí!

Todo esto me recordó al célebre documental sobre Venezuela titulado "La revolución no será televisada". En España algunos quisieron pensar que sí. Era lógico, al parecer, que los bloques mediáticos españoles simpatizasen con Pablo Iglesias y sus ideas. Los más cínicos se felicitaban de que la revolución de Podemos daba audiencia, y por tanto dinero contante y sonante, a los medios de comunicación. Al fin y al cabo.., sugerían, Mediaset y Grupo Planeta son empresas capitalistas que sólo buscan su interés económico. Si se comulga con el "ni de izquierdas ni de derechas" nada cuesta hacerlo con la autorregulación de los mercados: si da dinero, si da audiencia, la ruptura democrática es aceptada en los medios.

Podemos ya cumplió su función, al igual que Jesús Cintora. La cuestión no es la audiencia, si es preciso se despide al periodista con audiencias record. El discurso inicial de Podemos, hoy abandonado en favor del Juego de Tronos, era y es inaceptable en sitios como Mediaset y Grupo Planeta: fuertemente relacionados con la banca. Una banca, por cierto, que no hace mucho decía, satisfecha, que era necesario "un Podemos de derechas"

En los medios que cubrían a Podemos hasta el vouyerismo comenzaron a oirse tonadillas y odas por Albert Rivera y sus Ciudadanos. El proceso fue y es idéntico al vivido con Podemos: entrevistas masaje, debates diarios sobre las propuestas de Ciudadanos y consulta a Albert Rivera por la más peregrina excusa. Prescripción de voto, vamos. Una prescripción de voto sólo posible con la previa existencia de Podemos y Pablo Iglesias. Un ascenso político valida al otro y le dota de credibilidad. No es de extrañar que el despegue de la Operación Rivera comenzase con insistentes comparaciones entre Ciudadanos y Podemos. Se nos presenta como nueva y fresca una formación que existe desde el año 2006 y sacó en las Generales de 2008 nada menos que 46.000 votos en toda España. ¡Un Podemos de derechas! 

Mientras la cobertura mediática de Albert Rivera aumentaba, la de Pablo Iglesias y Podemos descendía. Las entrevistas masaje a los representantes de Podemos dieron paso a formatos significativamente diferentes, con repreguntas y enfoques negativos. Si se analizó la letra pequeña de todo el asunto Errejón y Monedero, no sucede otro tanto con Ciudadanos. Formación, además, que siempre ha seguido un patrón oportunista para expandirse: acogiendo bajo sus siglas a todos los pillos y granujas de la política local español. Vamos, que material habría para alguna entrevista con incómodas repreguntas. Pero ese formato parece vedado para la formación naranja. El masaje a Ciudadanos es total y absoluto, permitiendo a estos presentar su procaz neoliberalismo como reformismo centrista. 



El Gatopardo y eso

Era inevitable que el PP pagase una fuerte factura electoral por sus políticas antisociales. Ahora que se acercan las elecciones locales podemos empezar a ver claramente el objeto de nuestra televisada revolución. No podría ser más evidente: dividir la izquierda y crear un partido bisagra para asistir al PP. Un partido que, además, ayudará a escenificar la farsa de PP obligado contra su voluntad a suministrarnos la cicuta neoliberal, travestida de necesario reformismo centrista y ciudadano.

Hay crisis, hay menos para repartir, y sencillamente hay quienes han decidido que a menor reparto, más para ellos. No podría tratarse de un escenario más ideológico. Sin embargo, lejos de señalar a los verdaderos culpables se fomentan debates sobre castas, capitalismo de amiguetes (expresión transversal pura), chocolates, loros y diputaciones. ¡Qué error! ¡Qué trágico error! Un error que, esta vez sí, no es ni de derechas ni de izquierdas: es de necios. Y como necios que somos, es en el peor momento en términos de justicia social en que aparecen opciones abiertamente neoliberales.

Republicano radical

"La virtud del mercado es que dispersa la responsabilidad" Daniel Bell

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Viva la anarquia!

Anónimo dijo...

esperaesperaespera, Grupo Planeta de izquierdas? Vales para El Mundo Today...

Isidoro Ferrol dijo...

Escribo para personas adultas. Y personas adultas sin duda descubrirán con la lectura de mi artículo que soy irónico al calificar de ultraizquierdista a Grupo Planeta.