sábado, julio 13, 2013

Emprender que no es poco

Sale hoy en La Voz de Galicia una tipeja directiva de EBay diciendo algo así como que "si los jóvenes no emprenden, lo van a tener muy mal".

Ya va siendo hora de que estos tiburones, pirañas y anguilas eléctricas de la gran empresa o las altas instancias de la política dejen de insultarnos a los jóvenes y a la gente en general. La idea del emprendimiento "a pelo" es un absurdo económico. Porque siempre se predica este emprendimiento para gente que, precisamente, ocupa el lugar más débil de la cadena trófica del capitalismo financiero (los jóvenes y los desempleados). Emprender es otra palabra para hablar de "invertir". Que no os engañen: la inversión es una cosa que se hace desde el CAPITAL. Y pedir que se invierta a quienes carecen de capital hasta el punto de no poder cubrir su consumo autónomo (aquél consumo necesario para sobrevivir con dignidad) es una broma macabra.

La narrativa de los emprendedores no es casual que aparezca cuando el 60% de los jóvenes no tiene trabajo y cuando el desempleo en general (sumando subempleo) está en España en un 30 y pico % y subiendo. Es un discurso criminal que, valiéndose de un aspecto aparentemente positivo (y por tanto "no debatible"), busca criminalizar a mucha gente que hoy por hoy "hacemos feo". Es para mí un discurso del odio, similar al del racismo o la homofobia. Pero, claro, quienes no tienen empleo, quienes apenas sobreviven rascando de aquí y de allá, son personas llamadas a ser tímidas en la defensa de una dignidad que el turbocapitalismo imperante ya les ha dicho que carecen. ¿O es que acaso en el pasado las sociedades esclavistas tenían algún problema en insultar sistemáticamente a quienes eran en realidad una mayoría numérica aplastante?
 
El capitalismo popular ha muerto, junto a lo que se llamaba (en España muy generosamente) "clase media". Pero esta noción se resiste a morir. El "todos tenemos las mismas oportunidades", una oportuna mentira para hacernos olvidar una desigualdad creciente, ahora se sigue dirigiendo contra colectivos crecientemente empobrecidos. Un disparate necesario para un sistema económico disparatado.

¡Todos somos inversores! ¡Todos somos capitalistas! ¡Sólo sobreviven los más fuertes!
 
"Todos los necios son esclavos" Marco Tulio Cicerón