jueves, mayo 16, 2013

FEDEA, contrato único y la privatización de la verdad

En estos días los españoles de a pie han sido bombardeados con un concepto que tal vez no les sonase mucho hasta el momento: el contrato único. Dicho contrato único, en realidad, lleva mucho tiempo siendo defendido por el think tank de la banca española: el FEDEA. También es defendido, como no, por la marca blanca del FEDEA: la web Politikon, de Roger Senserrich.
 
Los argumentos a favor del contrato único cabalgan a lomos de una neolengua. Amparados en una retórica libertadora e igualitarista, el objetivo no podría ser más obvio: bajar aún más la participación de los salarios respecto a la renta total. Buscándose un mal objetivo para todos los trabajadores, en FEDEA presentan la precarización de todos los contratos laborales como su opuesto: el convertir los temporales en "indefinidos". Para lograr esto se emplean argumentos tan triviales (para impresionar al ignorante) como que un contrato único solucionaría "la maraña actual de contratos". Asimismo, se juega una baza típica de quien legifera en España (chovinismo invertido) de que el contrato único es algo que existiría en países más avanzados: cuando la realidad es que no existe en ninguna parte. En esencia, se indica a trabajadores precarios y desempleados que los culpables de su situación serían los trabajadores que tienen mejores condiciones. Este juego se llama divide y vencerás.
 
Además, los chicos del FEDEA tienen un problema importante: el contrato único es inconstitucional. Al excluir la causalidad del despido, al convertirlo en "libre", se conculcan el artículo 35.1 (derecho al trabajo) y el artículo 24.1 (derecho a la tutela judicial efectiva). En la propia web del Congreso de los Diputados podemos ver un resumen de la doctrina del Tribunal Constitucional sobre el artículo 35:
 
STC 22/1981 y STC 109/2003: "el derecho al trabajo no se agota en la libertad de trabajar, supone también el derecho a un puesto de trabajo y como tal presenta un doble aspecto: individual y colectivo, ambos reconocidos en el artículo 35.1 y 40.1 de nuestra Constitución, respectivamente. En su aspecto individual, se concreta en el igual derecho de todos a un determinado puesto de trabajo si se cumplen los requisitos necesarios de capacitación y en el derecho a la continuidad y estabilidad en el empleo, es decir, a no ser despedido si no existe una causa justa".
 
El elitismo que se cultiva en el blog "Nada es Gratis" del FEDEA alcanza unos niveles de insolencia asombrosos. Ayer mismo me quedaba de piedra viendo un intercambio en los comentarios de un artículo de dicho blog. Un tal "Sartre" acudía, aportando una serie de enlaces, a criticar las presuntas bondades del contrato único. Las respuestas de Jesús Fernández-Villaverde, director de la cátedra FEDEA-Caja Madrid llaman la atención por su violencia:
 
"Sartre: déjame que te de una mala noticia. No sabes ABSOLUTAMENTE nada de econometría. En particular, no tienes ni la mas remota idea de lo que es un VAR, de las hipótesis que toman o de cómo se interpretan. "
 "Sinceramente, tu honestidad intelectual es cero y acusas a los demás de lo que tu tienes a espuertas, sesgos ideológicos, que combinas, para que no nos quedemos aburridos, con una ignorancia notable sobre econometría moderna (¿qué tipo serio ha hablado de “ecuaciones de comportamiento” en los últimos 20 años? Anda que no hay que estar más desfasado que un Seat 600)."
"No has podido encontrar una referencia mejor que un articulo en una publicacion de un banco que no esta peer-reviewed? No es tan dificil mirar la literatura cientifica en revistas (pero bueno, tu vagancia intelectual ya ha quedado bien clara)."
 
"El juicio de tus conocimientos de econometria esta basado en la evidencia empirica: los comentarios que has efectuado anteriormente, que denotan una falta de entendimiento manifiesto de series temporales. Y como no quieres dar tu nombre ni que veamos tu CV, tengo CERO motivos para atribuirte ningun conocimiento sobre el tema."
 "Vale, ya veo que eres ABSOLUTAMENTE incapaz de decir nada en concreto acerca de ningun paper o de ninguna identificacion. Mucho griterio ideologico pero cero contenido intelectual. Sartre: eres un fraude intelectual y no pienso volverte a responder a nada."

Con estos exabruptos vemos  muy bien reflejado el elitismo desmesurado en que se mueven estas criaturas de la banca. Para éstos, como tuvo a bien demostrarme Roger Senserrich no hace mucho, la "verdad" es de pago y con seguridad privada en la entrada. Oponiendo ser intelectual a mostrarse partidario de una ideología, personajes como Villaverde pretenden conducirse como autómatas de la verdad. El pueblo no sabe lo que le conviene, pensarán. Lo que ocurre es que la cicuta laboral que prescriben y sus formas de conducirse revelan una obvia ideología: aquélla que consiste en perseguir el perjuicio de una mayoría en beneficio de una minoría acaudalada. Aquélla que busca laminar cualquier regulación o norma pública, para que entren en juego sus reglas: las que sólo conocen ellos y se nos imponen de la noche a la mañana.
 
El resumen de todo este "tango" del contrato único es sencillo: los poderosos quieren instrumentalizar las cifras de desempleo, que ellos mismos en el fondo fomentan, para rebajar los salarios y la legislación laboral hasta el subsuelo. Hasta los 28 euros al mes de Bangladesh hay margen para ser "más competitivos".
 
 
 
"¡Prometo ser un enemigo del pueblo, y hacer todo lo posible para darle malos consejos!" el juramento oligárquico según Aristóteles.
 
 
 
PS: mientras termino de escribir estas líneas, el presidente Mariano Rajoy dice que hay que cambiar el sistema de formación en España porque no capacita suficientemente para el mercado laboral. Éste es el nivel. Cuantos más desempleados haya, más barbaridades oiremos.

4 comentarios:

Lucanor dijo...

¿Qué opinión le merece Pedro el Fresco? ¿Cree que está opositando para Politikon?

http://larepublicaheterodoxa.blogspot.com.es/

Iracundoisidoro dijo...

No he tenido ocasión de leerle en profundidad. De una rápida visita a su blog no me queda la impresión de que sea de la cuerda de los tipos de Politikon. Más bien lo contrario.

Jesús N. dijo...

Todo aquel que habla desde la "objetividad" pretende tener un acceso privilegiado del mundo, a la vez que se esgrime la ausencia de responsabilidad por el propio discurso, ya que el punto de vista es el de vocero de "la ciencia" y no de uno mismo. Ese parece ser el problema de Jesús Fernández Villaverde.

un saludo,

Iracundoisidoro dijo...

Hola Jesús:

Pero sin duda parece relevante el cuadro de financiadores de la "cátedra" del señor Fernández Villaverde. La brillantez nunca ha sido problema para "el mal". Ideologías bastante perniciosas para el común de los mortales o, al menos, ciertas minorías, han contado con muchos cerebros a su servicio.

No obstante, hay gestos y tics en las conclusiones de gente como FEDEA que dejan a las claras su parcialidad y, por tanto, su propia irrelevancia. Dicen que el Diablo está en los detalles. Pero si sólo debiésemos atender a los detalles para realizar el "exorcismo", en este blog aún estaría discutiendo sobre defensa nacional con los anarcocapitalistas.