lunes, enero 28, 2013

Laia Balcells, Politikon y otras mentiras del montón

Hace un poco más de una semana, en la página web "Politikon" se publicó el artículo "Porquoi Hollande? O a quién beneficia la intervención francesa en Mali". Dicho artículo estaba escrito por una profesora de ciencias políticas de la Universidad de Duke: Laia Balcells. Esta profesora pretendía ofrecer un análisis "de fondo" sobre un tema de tremenda actualidad en ese momento. El resultado fue sorprendente pues en medio de un pretendido análisis riguroso de Mali se incluía una asombrosa afirmación:

 
Un error que no puede confundirse con un lapsus puesto que se trata de un artículo, no de una apresurada nota en una red social. Al mismo tiempo, este error no es un detalle menor; implica un grave desconocimiento de la geografía político-histórica básica del Norte de África. Porque Libia, como es sabido, fue colonia de Italia y nunca de Francia. Balcells también escribía que Francia bombardeaba "desde sus portaaviones", ignorando que Francia sólo tiene un portaaviones (el Charles De Gaulle) y no estaba desplegado en la zona (ni sería particularmente necesario puesto que Francia tiene bases aéreas en Dakar, Libreville y N’djamena, punto Laia Balcells bien podría también desconocer).

Laia Balcells estaba escribiendo sobre algo sobre lo que poco o nada sabía. Intentando valerse de sus credenciales académicas (doctorada en Yale y profesora en Duke), Balcells despreció los comentarios de crítica. Un acto de extremada gravedad atendiendo a cualquier criterio de ética profesional o intelectual. Al mismo tiempo, en su perfil de Twitter señalaba que la causa de las críticas era una suerte de envidia machista. Llegó tan lejos en esta  actitud que ella misma o el responsable de Politikon procedieron a borrar todos los comentarios del artículo. Asimismo, se eliminó un elemento de la web en que aparecían actualizados los comentarios de Twitter sobre los artículos. Era el control de daños.

El mismo día en que todo esto tuvo lugar (Viernes 18 de Enero), Roger Sessenrich (creador de Politikon), conocido en la blogosfera como "Egocrata", me abordó en Twitter y tuvimos la siguiente "conversación":

YO: evidentemente vuestra colaboradora no sabe mucho sobre aquéllo de lo que escribe. Hace un post con pretensiones (actualidad)

EGOCRATA: Dejando al margen que es probablemente una de las 4-5 mayores expertas del mundo en conflictos civiles, no, no sabe nada.

YO: no, simplemente no entiendo que una persona dé clases magistrales de matemáticas si dice que 2+2 son 7.

EGOCRATA: Me encataría saber cuántos artículos sobre conflictos civilies tienes en revistas con peer review. Para comparar y tal.

YO: en serio, deberiais hacer @politikon_es de pago. No sé a qué esperáis siendo accesibles a los plebeyos.

EGOCRATA: No me has contestado: ¿cuántos artículos peer reviewed sobre guerras civiles tienes publicados?

El revuelo por el artículo de Laia Balcells acabó siendo objeto de amplio comentario. Así, Manel Gozalbo realizó una extensa crítica, que a día de hoy no ha tenido respuesta. Jesús M. Pérez produjo otro, centrándose en la falta de honestidad intelectual ante las críticas de la profesora Balcells. Y, finalmente, Carles Sirera, a raíz del incidente, realizó un largo artículo de crítica a un trabajo previo de Balcells, haciendo énfasis también en el problema de la falta de honestidad.

Ante tales respuestas, Egocrata apareció en uno de los mencionados artículos a decir lo siguiente:

"Lo reconozco, la pifié – y mi actitud en Twitter fue de una trollez impresentable. Pasa en las mejores familias, me temo. Miraré de publicar un añadido / explicación / disculpa en Politikon mañana."

A día de hoy no se ha publicado ningún añadido, explicación o disculpa en la web de Politikon. Lo más parecido ha sido un comentario de la propia Laia Balcells en los artículos que la criticaron por su actitud y por su error. He aquí el mensaje de "disculpa" de la profesora de Duke:

Solo queria aclarar un par de cosas respecto a la polemica que desato mi articulo de Mali:

1) Los chicos de Politikon, y la calidad de su blog, no tienen nada que ver con todo esto. Yo colaboro con ellos cuando me lo piden, pero no soy miembro oficial del blog. Por lo tanto, ellos deberian quedar al margen.

2) Reconozco que reaccione mal a algunos de los comentarios que se hicieron en el blog y tambien a traves de mi cuenta de twitter. Reaccione mal sobretodo por la forma en que se hicieron. Y esto incluye el primer comentario que hizo Gozalbo a traves del twitter. Me pregunto si algunas de las cosas que se dicen en twitter o en forma de comentarios en blogs se dirian a alguien en persona. Cosas del estilo: “esto es una basura”. O comentarios escritos en plan impertinente. No hay que insultar, y menos cuando alguien ha escrito algo sin afan de lucro, sin ganas de ofender a nadie y con su mejor voluntad.

3) La unica razon por la que hable de “titulos” fue porque alguien dijo que mis analisis no eran rigurosos. No me parecio de merecer que se juzgara la calidad de un argumento por un error como el de Libia (que no es exactamente un error, de hecho, si tenemos en cuenta que el territorio de Fezzan fue administrado por Francia entre 1943 y 1951) o porque hable de portaviones en plural (la referencia era generica, en este caso). Si vamos a buscar tres pies al gato los encontraremos, siempre. Y el peligro es que en los comentarios las cosas a veces se sacan de contexto, o que se va a buscar cualquier posible error para atacar la totalidad del argumento. El hecho es que yo intento hacer bien mi trabajo. Y una parte muy importante de mi trabajo consiste en ser rigurosa. Por lo tanto, solo espero que cuando alguien dice que no hago bien mi trabajo lo justifique como es debido.

4) Ayer Guerra Eterna hizo una replica en su blog a otro articulo que publique en Politikon, que me parecio muy educada y fundamentada. Y que da espacio al dialogo y a la mejora del conocimiento. Los cientificos sociales analizamos fenomenos complejos y el dialogo y el intercambio de ideas nos favorece enormemente. No tengo nada en contra de las replicas o de las criticas, solo desearia a que todos las replicas fuesen asi de consideradas.

5) Me disculpo por lo ocurrido, por la parte que me toca.

Cordialmente,

Laia Balcells

Como se puede observar, Balcells, tras varios días mareando la perdiz, pretende aún no haber cometido error alguno. Al parecer para Balcells la ocupación militar francesa de la desértica provincia libia de Fezzan entre 1943 y 1951 justificaría decir que Libia pudiese considerarse ex-colonia francesa. Un argumento cuya lógica vendría a decirnos que se podría afirmar que Fernando VII fue rey de Inglaterra porque Felipe II se casó con María Tudor. Un disparate. En la misma línea, Egocrata en su Twitter afirmaba que "el artículo tenía un error. Y en una frase mal redactada. Que además fue corregida." La pifia ya no es que no sea pifia, es que es un error de redacción. Sí, claro.

Asimismo, tratar de reducir todo el incidente a una especie de malentendido y un "lógico" sofocón a raíz de comentarios insultantes no es más respetable. Porque no se puede probar qué clase de comentarios fueron esos en realidad (puesto que Balcells los borró todos). Yo por mi parte puedo dar fe de que no fueron insultantes en ningún caso. Eran comentarios que incidían en los errores de Balcells, algo que evidentemente incomodó mucho a esta profesora. Y por esto decidió corregir su artículo al mismo tiempo que borraba y bloqueaba todos los comentarios, intentando así ocultar su pifia (con la inestimable colaboración de socios de Politikon: jaleando la teoría de que los críticos eran "trolls"). Todo esto, además, mientras en su cuenta personal de Twitter se ponía bronca acusando de machistas, trolls e ignorantes a todos los que le criticaban. Añadía, además, a sus colegas de Politikon que todos sus futuros artículos no admitirían comentarios.

Así pues, Laia Balcells, tras manifestar que no se ha equivocado en absolutamente nada y que todo lo que hizo es correcto y aceptable no tiene problema en pedir disculpas "por la parte que me toca". Pues esa parte, si aceptamos sus razonamientos, es exactamente ninguna.

A raíz de todo esto Laia Balcells ha borrado su cuenta de Twitter. Si no hay claque, las redes sociales pierden mucho de su encanto para quienes llegan a ellas sólo para medrar y presumir. Al mismo tiempo, a un servidor se le ha baneado de Politikon. Los administradores de Politikon esperaron una semana para efectuar el baneo, supongo que en un esfuerzo por evitar que alguien lo relacionase. Estos chicos tienen mucha clase.

Politikon con Laia Balcells ha adoptado una actitud corporativa que no aguanta la comparativa con otras actitudes anteriores suyas. Recordemos que Politikon, al servicio no se sabe de qué intereses, dedicó mucho empeño en apalear a Vincenç Navarro con motivo de una presunta pifia en los datos de un artículo suyo. La virulencia de las críticas a Navarro contrasta mucho con el silencio y complicidad con la pifia de Laia Balcells. ¿Pensando tal vez en visitar el campus de Duke? He aquí el corolario egoísta que en realidad rige todo en Politikon: tanto tienes (para mí), tanto vales. 

Politikon rezuma clasismo, y no sólo por la extracción social de sus componentes y amigos. Es un proyecto que, al calor de las ideas de la patronal empresarial, aspira a eliminar el debate político asumiendo que la política es una mera técnica sólo valorable/manejable por expertos. Un esquema de las cosas en que no queda espacio para ninguna noción de justicia que exceda del simple egoísmo de sus autores. Escribiendo muchos de ellos como ridículos aspirantes a Demiurgo, no falta el cinismo y la torpe propaganda de ideas reaccionarias en sus artículos, oportunamente travestidas para la ocasión como pensamiento indignado y regenerador. Nada sorprendente: la mayoría de los autores de Politikon (incluída la ínclita Balcells) pertenecen a esa secta académica conocida por "Ciencias Políticas". Una disciplina absolutamente residual que, a poco que se le vaya la mano al usuario, se convierte en una teoría de la dictadura en la que las personas y las ideas dejan de importar un bledo, sometidas al servicio del poder.  

Por todo esto no es raro que en cuanto en algún artículo de Politikon surgen comentarios negativos o de crítica, se borren y cierren comentarios. Se trata de controlar absolutamente el mensaje para así tener absolutamente controlada la agenda; se trata de que sólo se oigan aplausos. De hecho, cada vez que sale un artículo de esta web, incluído el que ha suscitado este artículo, una plétora de palmeros lo jalean en Twitter. Mas si no se oyen aplausos, se pone sordina y se cierran puertas y ventanas. Así funcionan el bueno de Egocrata y sus amigos, en su despelotado intento de autopromocionarse. Porque sólo con un absoluto control del mensaje se puede intentar, seriamente, hacer pasar algo como el "contrato único" laboral como una iniciativa progresista siendo, como es, un mero intento de bajar aún más los salarios de los trabajadores aún existentes. En la realidad paralela que la censura y el sectarismo les proporcionan, acabarán promoviendo la abolición del impuesto de sucesiones como última ocurrencia progresista. Al tiempo.

Internet es muy grande, sí, pero nunca está de más desenmascarar las mentiras y las malas ideas. Por pequeños o grandes que sean los mentirosos. Una lucha ésta, quijotesca si se quiere, pero que dentro de sus posibilidades, y con mayor o menor error, es lo que viene haciendo este blog desde hace años. Y, con suerte, seguirá haciendo muchos más. Porque las mentiras son mentiras las diga Agamenón o una profesora de Duke.




"La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad." Nicolás Maquiavelo 

26 comentarios:

Hormiga dijo...

Tenía yo ganas de que alguien le hiciera una crítica pública a estos politikones. Yo dejé de leer su web hace ya un año o más. Su línea editorial siempre me pareció oficialista y muy poco original, por mucha retórica que le pongan a los artículos. En otras ocasiones, su autocomplacencia y ambición me han parecido tan evidentes, desbordantes y ridículas que, paradójicamente, me han enternecido.

Y en cuanto al artículo de Balcells -el original citado, que ya no he podido leer-, sólo puedo decir que un analista político que crea que Libia es excolonia francesa, me causa la misma impresión que un catedrático de lengua española poniéndole un complemento directo a un verbo copulativo.

Iracundoisidoro dijo...

El original citado se puede ver (el pantallazo) en el enlace de la propia frase polémica.

Anónimo dijo...

Lo que no entiendo es tanta polémica, os quejais de los detalles pero no he visto aún una crítica del contenido.

Esta claro que la pifió con lo del portaaviones y la colonia (y la corrección no es mejor), pero en el fondo el artículo tiene su validez.

De todas las criticas que posteais, veis la falta de conocimientos generales de la autora pero no vais más allá.

Criticais que vaya de elitista pero vuestras criticas no van sobre el fondo del post y del debate sino en pequeños detalles.

Un saludo

Iracundoisidoro dijo...

Lo cierto es que Manel Gozalbo sí ha hecho esa crítica al fondo del artículo de Laia Balcells:

http://www.hispalibertas.es/2013/01/17/from-alpedrete-with-love-laia-balcells-y-mali/

La respuesta de Balcells fue inicialmente pedirle credenciales académicas a Manel Gozalbo (como es sabido, experto en terrorismo), negando a responderle. Y lo cierto es que no le ha respondido hasta la fecha.

Yo personalmente no soy experto en terrorismo y mucho menos en la política africana. Lo que pasa es que Balcells tampoco lo es. Y para más inri no conoce los aspectos más básicos de la geografía histórico-politica de la región. Y se atreve a ponerse a escribir un artículo pretendidamente "de fondo" sobre Mali. Si es que, como ya apunté en el artículo, Balcells se arranca incluso a decir que son portaaviones franceses los que realizan ataques aéreos a un país sin costa y rodeado de bases francesas continentales...

Siendo esto así, Balcells comete una pifia que revela que no sabe nada. Que sabe cuatro cosas y se lanza a escribir armada de sus credenciales académicas y amparada por la, cree ella, ignorancia del auditorio. No se ha esforzado mucho en ocultar que, precisamente, despreciaba al auditorio.

Mire usted, yo creo que (por lo que he podido leer de sus trabajos académicos) Balcells pertenece a una particular secta académica que está presente en cualquier disciplina: aquélla que se dedica a coger un aspecto concreto de un tema (los conflictos civiles, en su caso) e ir vaciándolo con una "chuchara de plata" hasta que finalmente ya no se está hablando de nada. Y luego, esos "expertos en conflictos civiles" se montan sus regresiones matemáticas, imitando a los economistas, y no están contentos hasta que sus artículos son esotéricamente incomprensibles para "un cualquiera". Al final pueden pasar por expertos que pueden hablar de Mali (o Singapur) sin saber que Libia jamás fue una colonia francesa y otros detalles básicos (como la disposición de bases militares francesas en la francophonie).

No se usted, yo no admitiría lecciones de matemáticas de alguien que afirmase que 2 más 2 es 7. Lo que pasa es que en algunas diciplinas, como Ciencias Políticas, es más fácil que algunas personas confundan un error elaborado con un trabajo respetable.

Anónimo dijo...

Entonces usted está a favor de la intervención francesa en Mali? Porque la profesora Balcells está en contra, y usted parece estar en contra de su artículo.

Usted aprueba el FASCISMO de Hollande, y no puede soportar que una MUJER (encima machista) demuestre que el IMPERIALISMO SIGUE CON VIDA.

Hay gente muriendo en África, y es por culpa de gente como usted, que quiere censurar y vomitar sobre los muertos porque cree que sabe historia.

Anónimo dijo...

Entiendo que cuando critica regresiones es porque no sabe leer estadística, claro.

Anónimo dijo...

(perdón, se ha cortado)

Porque no critica los métodos o la validez de la inferencias, estimaciones, o nada por el estilo. Un analfabeto número más.

Iracundoisidoro dijo...

No sabía que estar a favor o en contra de la intervención de Francia en Mali fuese motivo de fascismo o machismo.

Asombrado me quedo.

Anónimo dijo...

Está a favor entonces? Y por qué no se atreve a listar sus objeciones a la intervención? No las tiene?

Por qué no soporta la idea que una mujer pueda dar clases en la universidad?

Iracundoisidoro dijo...

Respecto a las regresiones:

Soy perfectamente capaz de entender dichas regresiones. Mis buenas horas de formación tengo tanto en Estadística como en Econometría.

El problema aquí es quien intenta coger los conflictos civiles del planeta (habidos, en marcha y por haber) y los intenta convertir en un modelo econométrico. Eso huele a que alguien intenta pasar por algo más de lo que es.

Aunque reconozco que es divertido montar un modelo matemático para "demostrar" que la Guerra Fría provocó un aumento de los conflictos secundarios, fomentado por la URSS y EEUU. Hay que reírse.

Iracundoisidoro dijo...

No voy a responder a ninguna interpelación más sobre un presunto machismo. Porque es ridícula.

Ya lo dije en otros lugares: si Laia Balcells hubiese corregido su error inicial sin mayores gritos, no hubiese pasado nada. Pero es que lo ha intentado ocultar, insultando de paso a todos los que señalaron su error. Y por eso hago este artículo. Detecto una grave falta de honestidad. No se trata de machismo. Quien lo diga, miente o hace el payaso.

Anónimo dijo...

¿La guerra le da risa? ¿O no entiende el concepto de muestra, significatividad, bases de datos y demás?

Porque decir que sabe no me vale. Tiene que demostrarlo con una crítica metodológica razonada. Ahora mismo sólo está apelando a su maravilloso pene.

Anónimo dijo...

Pero está A FAVOR DEL IMPERIALISMO o no?

Iracundoisidoro dijo...

Veo que alguien está intentando representar el papel de troll hablando de cosas que nada tienen que ver con el artículo o la actitud de Balcells y Politikon.

Primer y último aviso :)

Anónimo dijo...

El islamismo está convulsionando el norte de África. A lomos del descontento popular, cebado por una crisis económica que ha hecho aún más cruda la realidad de unas sociedades tan reprimidas como esquilmadas, el islamismo ha cobrado nuevos bríos en aquellas tierras, que pretende someter al férreo yugo de la sharia. Pasando primero por las urnas, como en Egipto, o directamente por la fuerza, como trata de hacer Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) en Mali.

El conflicto maliense es de extraordinaria relevancia. Es mucho lo que está en juego. En los últimos años, los grupos terroristas que operan en el Sahel y el Sáhara no han hecho sino ganar operatividad, cobrar fuerza y amasar fabulosas cantidades de dinero. Al punto de que se muestran capaces de desafiar y poner en jaque a Gobiernos como el de Mali, país de gran importancia estratégica, fronteras calientes (especialmente las que comparte con Argelia, Mauritania y Níger) y recursos naturales de los denominados sensibles (oro, fosfatos y uranio).

http://www.libertaddigital.com/opinion/editorial/espana-y-el-terrorismo-islamico-67208/

CENSURA DE LA DISCREPANCIA.

Anónimo dijo...

Iracundo te felicito por tu artículo. Está bien que alguien enseñe las vergÜenzas de esta gente de Politikon. En cuanto a los comentarios decir:

1) No se puede hablar de machismo, cuando lo que se critica es un error de órdago. Los errores no son inventados ni falsamente atribuídos, la autoría mujer o hombre es indiferente ya que el error sigue siendo el mismo. La crítica de Iracundo no fue en ningún momento dirigida a la autora por su condición de mujer ni se le faltó al respeto. Utilizar el machismo como parapeto para esconder la ignorancia, o el desconocimiento es más viejo que el mundo.
2) Se habla por lo que veo por aquí, que no se critica el contenido del artículo, me gustaría saber ¿qué considera el autor de ese comentario contenido? si hablar de errores graves en el desarrollo de un artículo no es hablar del contenido...¿qué es el contenido? Cuando se habla de argumentos como que Libia es un antigua colonia francesa....
3)A las personas de Politikon les gusta mucho señalar la censura y ven fascistas por todas partes, cuando los únicos que de verdad censuran comentarios respetuosos aunque contrarios a la línea editorial oficial del "grupito" son ellos. Está claro que lo que no se puede permitir son los insultos y eso es lo que he visto que el dueño del blog ha borrado.
4) Por último, criticar un artículo de una señorita que quiere darnos lecciones de un tema sin tener ni idea, comentiendo errores de ignorante, no quiere decir que se esté de acuerdo o no con la intervención en Mali.
A estos señores de Politikon ya era hora de que alguien les dijera las cosas bien claritas, así que te agradezco el artículo Iracundo.

Cherloc Jolms dijo...

¿Has pensado en voler a Red Liberal?

Iracundoisidoro dijo...

Redliberal es un proyecto (fallido a estas horas ya) de promoción personal de una serie de individuos que se agrupaban en el llamado Instituto Juan de Mariana. Con el fin de tener gente y hacer ruido, se le puso la etiqueta de liberalismo a todo el que tuviese una cloaca de la que emanar los tópicos de la ultraderecha y el reaccionarismo ultramontano de toda la vida. ¿Por qué querría volver a semejante lugar?

Y a decir verdad, está claro que los agregadores de blogs son siempre un tenderete de amigos. Que intentan capitalizar la producción bloguera de otros para montarse saraos y numeritos varios. No me interesan.

Mejor hablar en el vacío que resonar en la caja del payaso.

Ellos son así dijo...

Sinceramente yo no tengo ni puñetera idea de Mali, de política internacional, no sé quién narices es la tal Laia Balcells ni el sr. Gozalbo. Si me apuran tampoco me importa. Lo que sí hago es de vez en cuando leer artículos de Polítikon, porque alguno puede interesarme. Eso me lleva aquí después de conocer este lío, y a dejar mi opinión.

Ese blog y por lo tanto tanto sus editores/colaboradores tienen dos problemas: uno endémico y otro derivado. El endémico es el de siempre. Existe alguno de sus componentes, sobre todo los que se fueron incorporando a posteori al proyecto, que con razón o sin ella mantienen una posición equilibrada y educada. O al menos no convierten en insoportable la actitud que tiene cuatro o cinco de ellos, los más antiguos del lugar siendo la que relatan todos los críticos a Politikon: falta de humildad hasta el punto de perder el respeto por su interlocutor. Les resulta siempre muy divertido trolear a los demás, lo malo es cuando les llevan la contraria se ponen muy nerviosos. De hecho también borraron las pruebas de cómo uno de sus editores, el del seudónimo, cerró un hilo llamando "hijos de puta" a algún interviniente porque le dijo algo real, verificable y sin insultos de por medio. De hecho ese editor ya no acepta comentarios. Es el problema endémico, la mayoría de editores de ese blog, independientemente de que puedan tener razón, se comportan como auténticos gilipollas. Siempre lo fueron. Pero tomaron relavancia.

Esa relevancia les ha llevado a replicar el comportamiento de sus ídolos, los de NeG. De hecho hay un mítico ejemplo de JFV eliminando comentarios en un tema sobre cambio climático que se puede encontrar fácilmente por la web. Es el problema derivado. Poco a poco han hecho comunidad, en parte por la calidad de su blog que la tiene, en parte porque entre mucho tipo que va de progre se ha puesto de moda. Si lees Polítikon te crees un tipo ilustrado. Esa comunidad alimenta su ego y su autocomplacencia, les ha permitido saltar a la política y a los medios. Por ello poco a poco están derivando a la política de comentarios de NeG, en la que sólo los mismos de siempre se autofelicitan por decir lo de siempre y a lo sumo discutiendo sobre si el perro era verde claro o verde oscuro. Por ello a Polítikon y sus elementos ya le importa un pito que usted opine en su blog. Por eso banearán como hace NeG a quien no les baile el agua. Aunque sus comentarios no sean ofensivos. Como dijo Garicano justificando su política de comentarios "es que nos dicen idioteces". Por supuesto qué es una idiotez y qué no lo deciden ellos. Porque son muy listos y salen en el primer cuartil.

A Politikon le va a ir bien incluso con esta actitud, tienen una legión de palmeros igual que ellos, algunos va adobándose a partidos políticos y ya publican en los diarios y web de mayor tirada nacional. Ya no necesitan hacer seguidores ni le necesitan a usted. Pueden escribir una idiotez, burlarse de quien les critica, borrar comentarios y seguir igual. Igual que mañana se ríen del usuario de Menéame y al día siguiente se congratulan de llegar a portada.

No son nada nuevo, es el mismo tertuliano pedante que vemos en los medios pero en versión mejorada.

Iracundoisidoro dijo...

Muy de acuerdo con el último comentarista. Superada una "masa (a)crítica" ya se puede decir lo que salga de las narices y mantener un control de la agenda total.

No obstante, no dejan de ser criticables los procederes de estos señores. Y no deja de ser un verdadero honor que a un servidor le hagan marcaje cercano e intenten silenciarle. No en vano, cuando se publicó este artículo los politikones estuvieron mandando spam a esta página de comentatios durante hora y media.

Cherloc Jolms dijo...

La verdad es que "Politikon" bien podría llamarse "El chiringuito de Roger". Se ve que Lorem Impsum no le daba el suficiente protagonismo.

Anónimo dijo...

Disculpen que abuse de este blog para dejar constancia de otro incidente que me ha ocurrido en la blogosfera. Como no tengo ni blog (soy más de publicar libros) ni twitter, no puedo ejercer el derecho de réplica y, por eso, comento el incidente aquí.

Hace unos días mantuve un debate con Jorge Galindo y Kiko Llaneras sobre un post que habían escrito relativo a la tasa de suicidios y la crisis.
http://politikon.es/2013/03/01/suicidios-y-crisis-ii/
Mis críticas, como casi siempre, estaban dirigidas a la metodología empleada y a la intencionalidad supuestamente neutra y académica del escrito. Me contestaron amablemente, porque son muy amables, los dos autores que, en parte, terminaron por conceder validez a las críticas, aunque negaban el juicio de intenciones que yo hacía.
No obstante, en mitad del debate intervino Jorge San Miguel para recriminarme que les dedicase tanto tiempo e invitarme a irme a otra parte. Le contesté que, sin problemas, y que mi intención no era ofender a nadie.
El tema se hubiese zanjado aquí, pero Jorge San Miguel tuvo el detalle de insultarme por Twitter.
Este es un país libre y se puede insultar, pero insultar por twitter ante unos amiguetes muertos de hambre que se mueren de ganas de reirle las tonterías al que se cree el gallito de corral es triste, patético y de cobardes. Además, me había tildado de “platónico”, postura filosófica o moral que siempre me ha irritado. Por esta razón, volví a escribir en Politikon para comunicarle a Jorge San Miguel que había cruzado las líneas rojas. Éste me contestó de forma estúpida y le repliqué en el día de ayer. Sin embargo, compruebo que el post ha sido borrado. Supongo que si le han aplicado la censura, es porque el post dolía y no les gustaría que se leyera (A mí no me molesta que la gente escriba insultos hacia mi persona, me molesta la actitud. Por lo tanto, no pido que se censuren o se borren, pido que cambien las actitudes). El texto censurado era este:

Tu tweet: “Carles Sirera es algo bastante parecido al idiota académico platónico”. No se puede ser “algo bastante parecido” y al mismo tiempo usar platónico como “modelo acabado y perfecto”. Se es un modelo acabado o no se es, pero no se puede ser casi perfecto (en el sentido etimológico de terminado, porque está terminado o no).
Usas platónico en el sentido de “idealista”, que prioriza el “debe ser” al ser, que cree en el reino de la virtud moral frente la razón egoísta. Partidario del Filósofo Rey.
Jorge, tienes más de 35 años y no has escrito nada de valor o significativo. Tu rastro en la blogosfera revela una juventud pérdida escribiendo posts mediocres en el mejor de los casos en búsqueda de repercusión y un auditorio lerdo y adulador que alimente tu ego. No tienes amigos, porque venderías a cualquiera de ellos por una pequeña parcela de poder real y efectivo.
Estás en politikón aprovechándote del talento de gente más joven y talentosa que tú, instrumentalizando su trabajo y su capacidad para sacarle algún provecho a título individual. No estás a la altura del resto de tus compañeros de Politikon y sabes que todo el mundo lo sabe y lo ve, pero te respetan por la autoridad que te da la veteranía y tus ridículas batallitas en Red Liberal. Cuánto tiempo soportarán el lastre de tu mediocridad te inquieta y esa es la razón de tu carácter crispado, de tu necesidad de forzar la agenda política de Politikon con la esperanza de lograr algo tangible antes de que esta ventana de oportunidad se cierre. En caso contrario, a tus 40 años sólo te quedará buscar a jovencitos que esperen hacer un máster en ciencias políticas o moderneces similares para asombrarles con tus historietas de pionero de la blogosfera española.


Y, finalmente, como recordatorio a los de Politikon: defender al mismo tiempo el insulto y la censura se llama fascismo: aplicar las normas arbitrariamente al gusto e interés personal. Si insultas, aguantas que te insulten. Y si censuras, no puedes insultar.

Atentamente,
Carles Sirera

Anónimo dijo...

El mensaje de Carlos Sirera es genial al hilo de lo comentado. Es un comentarista que participa en algunos blogs y participa en post de NeG con cierta regularidad. Al ser un blog con fuerte (y arbitraria) moderación, podemos convenir que pasa el filtro "de calidá" que este tipo de personas exigen para tomar medio en serio a alguien.

Esto enlazando con su testimonio hace recordar que Jorge San Miguel es la versión "politikonera" de JFV: se cree el más listo, insulta, censura... Forma parte de esa Santísima Trinidad que forman algunos de los socios fundadores que nunca pasaron de ser trolls con aspecto ilustrado, pero de poco calado.

Iracundoisidoro dijo...

Acabo de leer su comentario, señor Sirera. Siendo yo mediocre (si Jorge San Miguel lo es, yo también evidentemente) no se me escapó que la naturaleza del carácter de Jorge San Miguel es básicamente la que usted señala. Disfruta siendo el chistoso de una banda infame de hijos de papá con ínfulas de demiurgos. Y, desde luego, vendería a cualquiera con tal de aprovechar una buena oportunidad. En el fondo es digno de lástima porque, como he dicho, se relaciona con "gente bien" que está en su gran mayoría "muy bien colocada" y él... él no tiene mucho de lo que presumir profesionalmente. Así que ahí está, haciendo de "machacas" de Politikon, a ver si le sale algún trabajillo o patrocinador. Muy triste. Y más triste es, claro, que semejante personaje se pase los días en el Twitter refiriéndose a todo el mundo con un tono condescendiente, e insultante.

Un saludo mediocre ;)

Anónimo dijo...

Hola Isidoro,

Disculpa, en primer lugar, por si mi tono sonaba altivo: no era mi intención.
En segundo lugar, señalar que mi respuesta debía contener verdades dolorosas, porque la censuró, creo, Jorge Galindo para evitar que el otro Jorge la leyese. Si pensaba que era un dislate, imagino que no habrían tenido problemas en que apareciera.
Esto me lleva al paradójico papel que desempeña Jorge San Miguel en Politikon. Si su CV es el menos destacado, además de ser el más veterano, sorprende su rol protagónico en los eventos off line del blog, así como en sus manifestaciones en la prensa escrita. Parece como que Jorge se ha transformado en el portavoz o en el manager del grupo ante el mundo real, porque era profesional de las RRPP.
Por esta razón, concluyo que si Politikon no tiene una agenda política, tiene un problema de agente. Creo, sinceramente, que Kiko o Pablo hacen un trabajo intelectual honesto y riguroso sin mayores sesgos que sus preferencias metodológicas y sin un interés particular o político que les condicione. Pero, de algún modo, se produce la paradoja de que el menos académico de los autores logra instrumentalizar la reputación de sus compañeros para intentar desplegar una agenda propia, aunque en su listado de prioridades las cuestiones políticas, imagino, son secundarias o accesorias a su interés particular: su promoción personal. No sé cómo de conscientes serán los propios integrantes de la dinámica de grupo que se ha generado (intuyo que Galindo es plenamente consciente), con un sector que quiere priorizar la agenda política para ver que pescan antes de que se les pase el arroz y otros más jóvenes que pueden terminar quemados por el matonismo de los mayores; pero aquello, por dentro, debe tener aspecto de comité central.

Saludos,
Carles

Iracundoisidoro dijo...

Comité central, en efecto, es un término que viene muy al pelo a lo que debe cocerse en el seno de Politikon.

En mi opinión, desde mi relativamente limitado conocimiento de la vida y hazañas de quienes están en Politikon, lo que ocurre con las buenas gente de Politikon responde al clásico amiguismo. Un amiguismo que hunde sus raíces en la extracción social de quienes están en Politikon (y respaldando a Politikon, ojo) y a un "sesgo biográfico", por así llamarlo. Hablamos de ese particular entusiasmo por el sectarismo de quienes han pasado una buena parte de su juventud en el rol de "marginados". Éso explica el fondo y la forma adolescentes de muchas de las ocurrencias y actitudes de San Miguel y similares. Están encantados de ejercer de claque y acceder al placer que antaño se les negó y sufrieron: la burla y maltrato del prójimo.

En otro orden de cosas, la "chatarra" intelectual de la psicología aplicada a los negocios está fomentando estas figuras "expertas" en RRPP o RRHH. Antaño se les llamaba charlatanes. Es de alguna manera grimoso ver a gente con una situación profesional tan tan limitada (no digo que sea justo esto, ojo) departir sobre los asuntos del mundo como si fuese un magnate de los ferrocarriles o el directivo de un banco de inversiones. De lobotomía...