jueves, octubre 06, 2011

La impunidad del Real Madrid, avalada por la RFEF

La Resolución del Juez Único de la RFEF sobre la agresión de Mourinho a Tito Vilanova es inaceptable. Pero lo que ya es completamente inadmisible es la explicación que los medios afines al Real Madrid (tantos y tantos...) están dando de dicha sentencia.

Se ha dicho que se considera "leve" la acción de Mourinho porque "no hubo lesión" o, cuando menos, "no hubo intento de lesionar. Razones por las cuales dicha acción no podría, en definitiva, ser calificada como "agresión". En lo que sólo puedo valorar como extrema mala fe o ignorancia supina, determinados voceros del madridismo mediático se aventuraron incluso a asegurar que el Juez Único de la RFEF había avalado en su resolución sancionadora que Tito Vilanova había provocado a José Mourinho. 

La realidad es que la resolución del Juez Único de la RFEF en ningún momento hace suya la teoría de la provocación de Tito Vilanova hacia José Mourinho. Se limita a mencionar en su razonamiento que el Real Madrid alegó la existencia de dicha provocación y que el Instructor de la causa la rechazó. Es decir: cuando los periodistas de Marca y similares dicen que la RFEF aceptó su teoría de la provocación a Mourinho están, simplemente, mintiendo.

Tanto a José Mourinho (agresor) como a Tito Vilanova (agredido) se les ha condenado en base a un mismo artículo del Código Disciplinario de la RFEF. Se trata del artículo 123, que reproduzco a continuación:
Artículo 123 Violencia en el juego
 
Producirse de manera violenta con ocasión del juego o como consecuencia directa de algún lance del mismo, siempre que la acción origine riesgo, pero no se produzcan consecuencias dañosas o lesivas, se sancionará con suspensión de uno a tres partidos o por tiempo de hasta un mes.

Aplicar este artículo se corresponde mal a la actitud de Mourinho en el hecho analizado (de forma pausada y alevosa dirigirse por detrás hacia Tito Vilanova para luego introducirle a traición un dedo en el ojo). Porque está claro que la acción de Mourinho no se produce "con ocasión del juego" ni como "consecuencia directa de algún lance del mismo". Considerar que atacar tranquila, pausada y traicioneramente a una persona puede ser "consecuencia directa de algún lance del juego" es una interpretación muy forzada, inasumible. Tampoco puede invocarse este articulo por hacer referencia a la no producción de lesiones: otros artículos más aplicables que el 123 lo hacen. Ni a Mourinho ni a Tito Vilanova le debieron aplicar este artículo 123 del Código Disciplinario.

Hay un artículo del Código Disciplinario que es perfectamente aplicable a Mourinho y su "dedazo". Hablamos del artículo 98:

Artículo 98 Agresiones


1. Agredir a otro, sin causar lesión, ponderándose como factor determinante del elemento doloso, necesario en esta infracción, la circunstancia de que la acción tenga lugar estando el juego detenido o a distancia tal de donde el mismo se desarrolla que resulte imposible intervenir en un lance de aquél, se sancionará con suspensión de cuatro a doce partidos.
Lo que caracteriza a la agresión (no a su gravedad, que es otra cuestión) es el "factor determinante del elemento doloso" y éste, como vemos en el artículo, es que la acción tenga lugar al margen del juego. Si un jugador mete el dedo en el ojo a otro estando detenido el juego o a distancia del mismo y el árbitro lo ve, lo correspondiente sería la roja directa por agresión. No por Mourinho ser técnico es ajeno a esta regla o por serlo Tito Vilanova carece de la misma protección que un jugador.

Una agresión es grave por definición. Por esto la sanción que se reserva para ella es de suspensión entre 4 y 12 partidos. Por esto no tiene sentido, de nuevo, cierta especie extendida entre la prensa madridista de que el "dedazo" no puede ser una agresión porque "no hizo daño" o "no es grave". Es tan sencillo como, insisto, imaginar la misma acción protagonizada por un jugador de campo. Meter el dedo en un ojo no es un simple manotazo o empujón. No estamos ante un simple menosprecio, estamos ante una agresión. Aunque la sanción, vía atenuantes, hubiese sido igualmente de 2 partidos daría igual, era necesario diferenciar lo que hace Mourinho de lo que hace Tito Vilanova. Lo realizado por el entrenador luso es agresión y lo que hace Tito Vilanova no. Lo que hizo Tito Vilanova es una infracción leve que debió sancionarse en base al artículo 122 (Conductas contrarias al buen orden deportivo).

Lo que ha hecho la RFEF es, por tanto, una injusticia manifiesta: una decisión que prácticamente equipara al agredido con el agresor. Una decisión que si merece algún adjetivo, ciertamente, es el de política. La política de ponerse a los pies de Florentino Pérez y el circo mediático del cual es máximo mecenas. Intimidan a muchos, pero sus crueldades y miserias sólo hacen aún más grandes los méritos del F.C Barcelona.




"La justicia es gratuita; lo que cuesta son los medios de llegar a ella." Eugenio Breux.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué interesante.

Yo pensé que después de todo te harías nacionalista gallego. Pero bueno, hooligan culé es algo bastante parecido.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Querido anónimo:

Yo pensé que después de todo tendrías la decencia de revelar tu identidad.

Anónimo dijo...

Don Facundo, no puede hacer esto con un díscipulo. Sabe que yo sigo tus palabras y las tengo como la verdad del Gran Maestro. Gracias por atender mi plegaría Maestro Lama Facundo Isidoro.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Todo muy divertido pero hay que dar la cara.