miércoles, agosto 24, 2011

El mundo de Mourinho: el madridismo como fascismo

El pasado miércoles, durante el final del partido que dio la victoria al F.C. Barcelona sobre el Real Madrid en la Supercopa de España de fútbol se produjo una agresión del entrenador de un equipo al segundo entrenador del otro. El agresor: José Mourinho, el agredido: Tito Vilanova. La agresión consistió en que Mourinho, acercándose lentamente y por detrás metió un dedo en el ojo de Vilanova alejándose después. Vilanova reacciona luego dando una colleja a Mourinho mientras huía. Momento después del cual Mourinho, a distancia, lanza una mirada desafiante e irónicos besos al agredido. Los hechos son sencillos de entender para cualquiera que quiera entenderlos. Se produjeron, además, en el contexto de una tangana producida a raíz de la enésima entrada de un jugador del Real Madrid (Marcelo) contra uno del Barcelona (Cesc Fàbregas). Una entrada extremadamente violenta, en "tijera", que podría haber producido una lesión de larga duración.

La imagen de Mourinho agrediendo cobardemente a Tito Vilanova ha dado la vuelta al mundo. El Real Madrid, desprestigiadísimo, durante casi 24 horas estuvo casi sin defensa, sin discurso posible de respuesta, ante la elocuencia de dicha imagen. Una vez recuperados del impacto, como después de aquél inapelable 5-0 en el Camp Nou, empezó a funcionar lo que Pep Guardiola destacó en una rueda de prensa como "la central lechera madridista".

La "central lechera madridista" es un conjunto de "periodistas" que se dedica a defender los intereses de Florentino Pérez y del Real Madrid emitiendo falsas informaciones contra los rivales del Real Madrid. Ajenos a cualquier escrúpulo deontológico, estos individuos no se detienen ante nada con tal de intoxicar el ambiente mediático. Una actitud infame que en buena medida parece determinada por la espectacular racha deportiva del Barcelona y la sequía de títulos del Real Madrid. Ante cada derrota, y sobre todo contra el Barcelona, los medios de comunicación de esta red de intereses madridista son los encargados de negarlo todo, de poner "peros" a lo indiscutible o de dar la vuelta a esa tortilla que es la realidad de los hechos.

Desde la agresión del miércoles, el discurso de la prensa forofa del Real Madrid no ha sido otro que el de hacer sonrojantes listas de agravios presuntamente cometidos por jugadores o trabajadores del Barcelona. La fórmula es sencilla: "Lo de Mourinho es injustificable pero...". Tras una semana de "peros", finalmente, el Barcelona aparece en los medios de comunicación madridistas (una penosa mayoría en España) como el agresor. Vagas referencias a "insultos y vejaciones", acompañadas de exageraciones y las mencionadas listas de "ahogamientos en vasos de agua", bastan para mantener el circo en marcha: Mourinho agredió a Tito Vilanova para "defender al Real Madrid". Como dijo quien se perfila como nuevo portavoz del Real Madrid, la agresión de Mourinho fue un "acto reflejo voluntario". Que nadie se equivoque: es la guerra.

El sensacionalismo y la prensa deportiva han sido algo parecido siempre. Ocurre sin embargo que el modelo de "telebasura" respecto al deporte es relativamente reciente. Programas como "Punto Pelota" (en Intereconomía TV) o "Futboleros" (en Marca TV) desde hace un tiempo suscitan el interés de los forofos y se dedican con fruición a incendiarlo todo. Empieza a ser un ritual en toda derrota del Real Madrid o del Barcelona que estos programas dediquen tres horas a hablar de todo menos del partido. No es broma: uno ve una de estas tertulias y siempre sale con la impresión de que el Real Madrid ganó. Un punto particularmente preocupante de esta suerte de realidad paralela es que el "moderador" de la "tertulia" busca la polémica sistemáticamente y exige de sus tertulianos respuestas de "o sí o no". Algo que puede parecer anecdótico, gracioso, un juego. Pero no es así: contribuye a establecer el ambiente que actualmente se respira en el fútbol español. Un ambiente rayano en la violencia. en el que no importa la lógica, la verdad o la justicia de lo que se dice sino lo alto que se grita. No es de extrañar: aparentemente lo único que impediría al Real Madrid triunfar son "los árbitros, la Federación Española de Fútbol y la UEFA". Una conspiración de la que el Barcelona emerge como ladrón y, sus fans, por tanto, cómplices de robo. Muchos madridistas, tres ligas y dos Champions más tarde, siguen motejando al Barcelona como "Farsa". 

José Mourinho es un personaje peculiar. Peculiar en el fútbol, pero de un perfil humano bien reconocible. Se trata de esa clase de individuo que se mueve a sus anchas en el caos. Su actitud polémica o provocadora se percibe como astucia cuando es mero producto de la jactancia. Su búsqueda de "malos" o "enemigos" del equipo que dirija (sus malas artes vienen de antiguo) resulta óptima en el contexto de un madridismo dolido por las victorias del Barcelona. Un madridismo que parece necesitado a partes iguales de explicaciones de la sequía de títulos como de amuletos para contrarrestrar al Barcelona. Mourinho es visto como el enemigo nº1 del Barcelona y se le cree capaz de alguna clase de "magia negra". Por tanto, el portugués proporciona a un histérico madridismo, de momento, todo cuanto desea. Una apuesta desesperada por la irresponsabilidad.

Se ha apostado todo, se ha echado toda la carne en el asador con Mourinho. El propio Florentino Pérez, tras eliminar a Jorge Valdano de la ecuación, ha ligado su destino a él. El día después a un fracaso con Mourinho no quiere ser ni imaginado. Se impone, por tanto, la adhesión incondicional a un Mourinho al que se permitirá todo con tal de contrarrestar al Barcelona. Da igual cómo se juegue, da igual cómo se gane, da igual que la imagen del Real Madrid caiga a las cloacas. Quienes, desde el madridismo, advierten el error de tomar este camino son tachados de "pseudomadridistas", enemigos. Cuando dicen que todo este circo hace daño al Real Madrid se  llama al orden esgrimiendo encuestas de aprobación masiva a Mourinho. Pero la muchedumbre reproduce lo que ve en los medios de comunicación. Y dichos medios crean un ambiente en el que las agresiones, insisto, no pueden ser denunciadas sin aceptar un rosario de palabrería en su descargo. A un señor le han agredido y los medios de comunicación llevan días intentando tachar a un jugador tranquilo como Leo Messi como un camorrista. Y ya no se detienen ni ante la Selección española de fútbol. Se está justificando la violencia y, enlazando con el discurso de Mourinho, se está diciendo que se trata de "defender al Real Madrid" de sus enemigos. En el mundo de Mourinho es posible convertir una presunta disculpa en una arenga violenta contra los enemigos. Una arenga que hoy obtendrá el rugido aprobador de los camisas pardas del fútbol español.

Esto es la antesala de la violencia en la calle. Cuando ésta estalle adivinen de quién dirán que es la culpa. Pues sí, lo han adivinado: de los enemigos del Real Madrid. 



 "Son tan insensatos los hombres que una violencia respetada acaba por parecerles un derecho." Claude Adrien Helvétius.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

"la sequía de títulos del Real Madrid"
"La final de la Copa del Rey es, como todo el mundo sabe, una moneda arrojada al aire"

Y hablando de "conspiraciones", contra el Madrid no existen pero la de la central lechera, claro, ésa ¡quién lo duda!
Los futboleros sois todos iguales.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Hombre: las "conspiraciones" del grupo mediático existente alrededor del Real Madrid son bien evidentes. Tanto que aparecen en portada día sí día también. No consisten en extrañas teorías o suposiciones arriesgadas: basta ver la valoración sistemática que determinada prensa y determinados periodistas hacen del Barcelona. La consigna es montar todo el ruido posible para aturdir al Barcelona y resulta muy evidente. Tanto es así que, como dije, el Real Madrid gana todos los partidos en la prensa. Todos. En Telemadrid se llegó a poner en duda el 5-0 del año pasado. Por no hablar de esa afición generalizada a decir que Guardiola es "tan polémico como Mou" en cuanto mueve una ceja más de lo que alguien estime conveniente. Ruido. Un ruido que conviene, o eso se cree, a los intereses de Florentino Pérez y el Real Madrid. De momento a los árbitros españoles los tienen absolutamente intimidados.

Como dijo el entrenador del Shaktar Donestzk Miercea Lucescu: si el Real Madrid ganó la Copa del Rey fue porque el árbitro le permitió un juego extremadamente violento.

Anónimo dijo...

Lo que se pueda ver en la prensa deportiva diaria no justifica, por sí solo, la tesis de que hay una planificación conjunta, más o menos en la sombra, detrás.
Pero si es una conjetura razonable entonces explíquese claramente cual es el criterio para negar esa "razonabilidad" a quienes hablan de una contraparte barcelonista, por lo demás algo nada descabellado en sí.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

La prensa deportiva en Cataluña es igual de manipuladora y tendenciosa que la que apuesta por el Real Madrid. El problema es un tamaño de altavoces. Y esos altavoces dejan en evidencia, cuanto más grandes son, las miserias propias. Ocurre que, sin embargo, la prensa de la "central lechera" madridista, ha cruzado líneas de comportamiento que en Cataluña no se han traspasado de momento. Baste señalar la acusación de dopaje, así como quien no quiere la cosa, el año pasado en la COPE. Por no hablar del hecho de que el grado de concertación en según qué argumentos roza la perfección. Se sabe que la repetición impone la "verdad" entre la masa de fans y forofos. Por eso, que Mourinho después de lo que ha hecho tenga unos presuntos índices de aceptación elevadísimos sólo se explica por acción de la prensa madridista: entregada a una especie de sacrificio colectivo de cualquier escrúpulo con tal de "ganar al Barcelona".

Así que, insisto: no se trata de entrar en engañosos debates teóricos o en concursos de quién hizo qué hace 3-10-40-60 años. En el aquí y en el ahora se está ovacionando y disculpando a una persona que agredió a otra. Y se hace haciendo referencia a "enemigos del Real Madrid". O lo que es lo mismo: se está fomentando la violencia.

Anónimo dijo...

Muy bien. Entonces háblese de altavoces, volumen y decibelios.
Pero la conspiración (planificada, huelaga decir) entre todos esos medios es otra cosa.

Anónimo dijo...

Ay que ser gilipollas antimadridista para escribir tal gilipollez o estar muy aburrido. A ver si nos enteramos, Barsa=Eterno Segundon. Hala Madrid y Viva España.

Lenx dijo...

El madridismo y el fascismo son conceptos sinónimos. Muchos seguidores del Madrid son auténticos defensores del franquismo, de uno u otro modo. Además, el madridismo siempre ha tenido un comportamiento machiavélico puesto que lo único que importa es la victoria, ya sea por medios deportivos, políticos, arbitrales, económicos o violentos.
El Real Madrid no sería nada sin personajes como Franco, Pepe Plaza o Santiago Bernabeu (sublevado en la guerra civil contra un gobierno elegido democráticamente)...