miércoles, mayo 25, 2011

Impresiones electorales: PSOE, PP, Bildu y UPyD

Las últimas elecciones municipales y autonómicas se saldaron con lo ya anticipado: un desplome del PSOE. Las mayorías absolutas del PP en regiones, ciudades y pueblos en los que semejante margen de victoria jamás se habían visto en todo el período democrático prueban que este proceso electoral fue en gran medida un plebiscito contra el gobierno.

Al presidente José Luis Rodríguez Zapatero se le afea mucho más el parecer un mentiroso imprevisible que el ser simplemente un mentiroso. Mentirosos, al fin y al cabo, son todos los políticos: desde el que destaca lo que le interesa y omite lo que le perjudica al que se dedica a inflamar a las grandes audiencias con las ocurrencias y obsesiones de cada momento por más que sean contradictorias entre sí. Felipe González, por ejemplo, consiguió sacar adelante al PSOE en momentos económicos muy duros (en 1993 gana con un 22% de paro). Zapatero prometió el pleno empleo en la campaña electoral de 2008, se dedicó durante mucho tiempo a negar la crisis, se negó a realizar recortes de gasto drásticos "por principios" y después anunció un programa urgente de recortes, impuesto desde Bruselas. Sin credibilidad difícilmente se puede jugar la baza electoral de la estabilidad. Sin embargo, hay un hecho fundamental que diferencia la situación actual de Zapatero y la de González: la propia situación del Partido Popular.

El PP jamás había gobernado cuando Felipe González consiguió mantener al PSOE en la Moncloa pese a la crisis y los escándalos por corrupción. Pero ahora, el partido liderado por Mariano Rajoy tiene una experiencia de gobierno de dos legislaturas y una historia que contar: la de la recuperación económica. Una recuperación que halló su fundamento no en ninguna reforma de la Ley Electoral o un cambio sustancial en las instituciones sino en la venta de las potentes empresas públicas que en ese momento existían y, sobre todo, el modelo económico del "ladrillazo". Modelo que, irónicamente, resulta ser el responsable directo de nuestra situación económica actual. Sin embargo, la gente no cae en esto pues no tiene mucha fe en la realidad, tan decepcionante, y prefiere creer aquéllo que resulte más favorable a sus esperanzas o sus prejuicios. Es mejor pensar que el PP "tiene la receta de 1996 para sacarnos de la crisis". Una "magia potagia" a la que los portavoces del PP añaden en no pocas ocasiones ambigüedades entorno al gasto social: pues no en vano ahora parece que Rajoy apoyaba el "cheque bebé", las deducciones "regresivas" del IRPF y demás ocurrencias zapaterinas.

En otra línea, el resultado de la coalición Bildu del domingo (consigue los mismos votos que el PNV) confirma que su ilegalización era inasumible. Inasumible por sus fundamentos ("la inexistencia de pruebas es una prueba") y, por esto, incumplir cualquier principio de proporcionalidad. Independientemente de las opiniones negativas que susciten los integrantes de Bildu, las opiniones sobre Bildu de las asociaciones de víctimas, algunos partidos políticos y los medios de comunicación conservadores han sido, y son, de extrema gravedad. No se puede supeditar, sin límites, las garantías constitucionales a las necesidades de la lucha policial o "la memoria de las víctimas de ETA". Las  altisonantes exigencias de fulminar a Bildu, igual que en el pasado los ataques constantes a Carod Rovira y su ERC, explican en gran medida su éxito electoral. En mi opinión, en el contexto de una ETA muy disminuída resulta bastante complicado ver en el rechazo de la violencia de la izquierda abertxale una "victoria de ETA". Llega un momento en que cuando el enemigo huye no se trata de una emboscada sino de una... huída.

UPyD consiguió entrar en el Ayuntamiento de Madrid y en el Parlamento de Madrid. El total de concejales conseguidos en toda España ha sido de 152. Izquierda Unida, partido al que UPyD aspira a superar como tercera fuerza nacional, obtuvo 2.230 concejales. Sólo el escapismo de Federico Jiménez Losantos, deseoso de hablar de cualquier cosa menos de que el PP de Rajoy y Arriola triunfa sin hacerle caso alguno, puede aspirar a considerar este resultado en las municipales un éxito de UPyD. En el plano autonómico, UPyD no consigue sitio en ningún parlamento regional, quedándose tan cerca de hacerlo en algunos casos como otros partidos pero con resultados en general muy alejados de obtener escaños.

Los resultados de UPyD sólo pueden entenderse como un fracaso si nos atenemos a lo que estaba en juego. Sin embargo, la lectura cambia si se conciben estas elecciones como un mero gesto de marketing político. Y eso parece que fue para la dirección de UPyD si atendemos a las declaraciones de David Ortega (cabeza de lista de UPyD a la alcaldía de Madrid) quien ha dicho que las condiciones para apoyar gobiernos locales sería: "La reforma del sistema electoral y la devolución al Estado de las competencias de Educación". Una postura que constituye o bien una grave confusión de lo que representa un gobierno local o bien la evidencia de lo antes apuntado: UPyD afrontó las elecciones municipales como un ejercicio de propaganda. Algo que ya adelantaba la intención de algunos Consejos Territoriales de UPyD, seguramente respaldada por la dirección del partido, de dar luz verde a candidaturas "a cualquier precio" en determinadas ciudades (sobre todo capitales de provincia). Se buscaban titulares y noticias, esto es: notoriedad. Un movimiento tan poco serio, en realidad, que pone en seria duda la vigencia o validez de algunas proclamaciones programáticas de UPyD. Al parecer también ha habido casos de "profesionales" (véase caciquillos) de la política local que se afiliaron con grupos de afines y que pudieron sacar su concejal.


Con 5000 afiliados en España, UPyD no debería haberse presentado a las elecciones municipales. Para encarar con seriedad y honestidad semejantes procesos electorales es preciso: 1º) Tener afiliados, 2º) Tener un programa local y 3º) Tener candidatos. UPyD en casi todas partes no tenía lo primero, en prácticamente ningún sitio tenía lo segundo y también iba escaso de lo tercero. Sin embargo, lo más grave fue tratar de invertir el orden mencionado: considerando que lo primero, y último, era tener candidatos en las ciudades elegidas. Así, UPyD presentó a lo largo de España un buen número de candidaturas armadas por unos pocos oportunistas que, por supuesto, no tenían idea de qué programa presentar. Y una cosa es segura: un programa local no puede hacerse desde Madrid. Siendo así, los programas que pudieron verse eran un breve sumario de generalidades y promesas demagógicas (por ejemplo) que si bien otros muchos partidos presentan tienen el buen cuidado de intentar articularlos en propuestas concretas. No parece ayudar mucho a la "regeneración democrática" el tomar a broma una convocatoria electoral.


Por otra parte, UPyD parece muy lejos de alcanzar a IU en intención de voto de cara al año próximo. Un hecho que, unido a la más que probable mayoría arrolladora del PP, haga que UPyD tenga  en la próxima legislatura un papel parlamentario del mismo tenor que el de la actual: no ser la llave para un gobierno nacional. Único sentido, por cierto, de la apuesta UPyD: ejercer de partido nacionalista, sin serlo, en el Congreso de los Diputados para empujar a PP y PSOE a posturas más respetuosas con la unidad del Estado.


En conclusión: el PSOE está perdido tras haber sido escogido como chivo expiatorio por una sociedad inclinada a creer en soluciones fáciles e inmediatas. La misma que aupó a un Zapatero caprichoso (aquél que retiró las tropas de Iraq sin atender a las exigencias mínimas de la diplomacia) le reprocha ahora su forma tan particular de actuar. El PP disfruta del éxito de insinuar que puede sacarnos de la crisis cobrándonos menos impuestos y manteniendo los gastos sociales que el PSOE va recortando. El éxito de Bildu, por su parte, constituye un paso no precisamente pequeño para aislar a ETA más que para fortalecerla. Y UPyD parece empeñado en despeñarse por las cuestas de la incoherencia y esa clase de "política demagógica y sectaria" que decía condenar. 

En cualquier caso, las reacciones a estas municipales dejan claro que hoy como ayer y seguramente como mañana... en España hay un número alarmantemente bajo de demócratas. Los cambios de gobierno se siguen celebrando, narrando y viendo como cambios de régimen.





"La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad." Maquiavelo.

18 comentarios:

Kristian dijo...

Estoy bastante de acuerdo con tu análisis.

Básicamente, lo que podemos decir de estas elecciones es que no han dado sorpresa ninguna. Con la única excepción de Bildu. Queda claro, ya lo había escrito en tu otro artículo, el gran interés que hay detrás de los que piden su ilegalización.

Todo lo demás, como previsto.

La UPyD, tal y como va, nunca llegará a pintar gran cosa en la política española. Es un partido que casi únicamente se interesa por Madrid, que es donde tiene su mayor cantidad de afiliados y votantes. No sorprende, porque de todos los partidos la UPyD es el más centralista, cosa que, lógicamente cae bien en la capital. Pero en el resto de España, la UPyD no existe a la vez que parece que el resto de España no existe para la UPyD.

Como bien dices, sin militantes, sin programas electorales y sin candidatos, participar en unas elecciones locales es una broma. Broma que queda reflejada en la "famosa" """ciudad""" llamada Hernansancho, donde UPyD gobernará los 4 años siguientes con mayoría absoluta ante los 217 habitantes. A ver cómo van a cambiar, entre muchas otras cosas, la constitución y la ley electoral desde allí.

jorgete dijo...

¿Qué otros partidos dices que se quedaron tan cerca de entrar como UPyD en Asturias, Aragón y Murcia? ¿Te refieres a en otras CCAA? Porque en esas en particular UPyD es el extraparlamentario más votado con mucha diferencia.

jorgete dijo...

Y tú tendrías las expectativas superhinchadas, pero teniendo en cuenta que nadie daba dos duros porque entraran en ningún sitio; los resultados son un éxito.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Jorgete:

Evidentemente me refería a otras CCAA.

Yo no tenía expectativas "superhinchadas" sobre UPyD. Más bien lo contrario: dije en su momento que ir a las municipales con alrededor de 5.000 afiliados en toda España (además especialmente concentrados en Madrid) era absurdo. Temía que presentarse así haría que se montasen muchas candidaturas sin programa alguno y con listas de candidatos llenas de amiguetes, hombres de paja y familiares.

No puede decirse que obtener 152 concejales en TODA España, en unas municipales, sea un éxito. De ninguna manera. Ahí está el partido de Paco Cascos sacando casi 1000 concejales, Bildu con más de 1000 e IU (el partido al que se dice aspirar a desbancar del 3er puesto) más de 2000.

Lo que se ha demostrado es que allí donde no había prácticamente afiliados ni programa se presentaron candidaturas. Allí donde había afiliados no había programa. Y finalmente donde no había candidaturas se alquilaron (de los 152 concejales de UPyD sería interesante comprobar cuántos son por pueblecitos donde de UPyD nada se sabe y donde el candidato con esas siglas tiene una trayectoria "independiente" previa).

Yo sostengo que "presentarse a unas elecciones por cuestiones de propaganda" está en total contradicción con los declarados objetivos programáticos de UPyD: que siempre ponían como meta de la tan mencionada "regeneración democrática" el dar contenido a la política y que ésta dejase de ser un concurso de gestos, propagandas y similares.

Ya con el fallido acto de Vistalegre se vio que la idea de rechazar los mítines multitudinarios y "para convencidos" era una cuestión de mera imposibilidad. Si UPyD condenaba esos mítines era porque no podía hacerlos. Y esa falta de coherencia va extendiéndose más y más conforme pasa el tiempo. Algo que si bien no afectaría a partidos como PP o PSOE sí afecta mucho a quienes tienen por programa la coherencia y el respeto a una serie de ideas fuertes.

jorgete dijo...

Cascos ha sacado los mismos concejales que UPyD, te has confundido de partido, y eso que es fuerza mayoritaria en las autonómicas y tiene todos sus votos en una única provincia; y además tiene el doble de afiliados que UPyD.

Más bien eso me demuestra el éxito de UPyD xD.

Y efectivamente se aspira a desbancar a IU pero, repito; no sé qué expectativas superhinchadas tienes tú si esperabas desbancarlos estas municipales o en menos de 4 años. No va a ser llegar y besar el santo macho.

jorgete dijo...

Lo importante es que se crece en votos, presentándose en la mitad de España y en unas elecciones para nada ajustadas al discurso de UPyD. Muy buena señal y se confirma que no es un fenómeno pasajero ni mucho menos.

jorgete dijo...

Y he encontrado por ahí una cifra de casi 45000 afiliados de IU. Es decir, casi 10 veces más que UPyD. Pues insisto en que los resultados son espectaculares para el número de afiliados que tiene.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Cierto, confundí FAR con FAC. Sea como fuere: el FAR saca casi 1000 concejales.

De todos modos estar a la par con un partido como el FAC no es éxito: pues UPyD se presentaba en TODA España (aunque ese toda sea muy entre comillas, claro).

"No va a ser llegar y besar el santo macho."

UPyD no se fundó ayer sino en 2007. Si en 4 años no tienes implantación territorial es que algo va mal. La excusa del "somos jóvenes" ya no está disponible para UPyD.

"Lo importante es que se crece en votos, presentándose en la mitad de España y en unas elecciones para nada ajustadas al discurso de UPyD."

UPyD aumenta votos cada vez más lentamente y, lo cierto, es que parece estancado en el 3%. IU sigue muy lejos de UPyD porque a diferencia de éste, IU tiene un número razonable de votantes fuera de Madrid. UPyD es un partido madrileño. Un partido que en un contexto de grandes mayorías parlamentarias para PP o PSOE está condenado a desaparecer en cuanto a Rosa Díez le apetezca dejarlo. Así lo impone la política mantenida por la dirección de UPyD de no intentar conseguir una verdadera afiliación al partido manteniendo su disparatada política de cuotas de afiliación a 20 euros/mes.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Un partido sin afiliación es un partido que recibe un voto volátil en extremo. Y no pocos votos de UPyD proceden de la promoción de este partido en medios de comunicación muy a la derecha. Estoy simplemente imaginando qué ocurriría si mañana Losantos, por ejemplo, empieza a cargar contra UPyD. Sólo eso podría representar un descenso electoral considerable. Y esto se intuye de la propia afiliación de UPyD: donde abundan agitadores muy influenciados por esta clase de medios ultras.

jorgete dijo...

Si de verdad crees que tras menos de 4 años UPyD iba a ser ya la tercera fuerza nacional o que iba a tener implantación en todos sitios, te repito que el problema son tus expectativas.

Y estar a la par con FAC está muy bien, si tienes unas expectativas realistas ya digo. Para empezar UPyD NO se presentaba en TODA España, como te gusta decir. Sino que podía votarle la mitad de la población en 320 municipios. E insisto, FAC tiene el doble de afiliados y está completamente implantado a nivel autonómico, siendo primera fuerza en las autonómicas y habiéndose presentado en casi todos los 78 municipios asturianos.

Que UPyD tenga el mismo número de concejales habiendo hecho el trabajo en 4 veces más municipios con la mitad de afiliados es realmente sorprendente.

Y eso de que avanza en votos más lentamente es absurdo. Ha crecido en votos respecto a las europeas incluso cuando se ha presentado a la mitad de población.

Y precisamente la única opción de entrar en el Congreso con cierta fuerza con esta ley electoral es tener muy buenos resultados en alguna provincia concreta. Así que estar muy bien en Madrid es precisamente muy bueno para el futuro de UPyD.

Y sobre la cuota, precisamente ahora que se han presentado a unas municipales y tienen un dinero asegurado, podrán plantearse bajarla.

jorgete dijo...

Y lo de que sus votantes vienen de escuchar a Losantos ya es de risa. Mírate el perfil de votante de UPyD que da el CIS. Mejores resultados entre población urbana, con estudios y 35-45. Principalmente autoconsiderados de centro.

Ningún votante que se considere de extrema derecha (los cuales votan PP) y nulos resultados entre la población de más de 65.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

"Si de verdad crees que tras menos de 4 años UPyD iba a ser ya la tercera fuerza nacional o que iba a tener implantación en todos sitios, te repito que el problema son tus expectativas."

Si tu mismo te fijas el objetivo de ser "tercera fuerza nacional" y no lo consigues entonces fracasas. Se trata de la clase de sutilezas que hacen que IU no sea visto por casi nadie como un partido "en auge" pese a sumar más votos en ésta o anteriores elecciones. Su objetivo fundacional era "sobrepasar al PSOE por la izquierda" y una vez se comprobó que eso sólo redundaría en un beneficio directo del PP... IU se limita a sobrevivir sin resultar de excesivo provecho para nadie en el Congreso de los Diputados. Si UPyD tiene un discurso de "todos son de UPyD pero aún no lo saben" y pasan 4 años sin que tan siquiera se tenga implantación nacional (hay "Consejos Territoriales" de UPyD en cuya elección prácticamente hubo menos votantes que candidatos) tenemos que empezar a hablar de techo o falta de perspectivas. Si encima vienen curvas de mayoría aplastante del PP... UPyD pierde aún más margen de maniobra.

En cuanto a la comparativa del FAC usted mismo. La comparación no es válida y, teniendo en cuenta que se fundó hace casi un trimestre, UPyD no sale nada bien parado si se esgrime el argumento, a la vez, del "es un partido joven".

"Así que estar muy bien en Madrid es precisamente muy bueno para el futuro de UPyD."

Si UPyD pretende ser un partido nacional de eso nada. Al sólo sacar representación por Madrid se va asentando la idea de que el voto periférico a UPyD no sólo es inútil sino que, en buena medida, a UPyD le da igual. Insisto: la política de "expansión" de la Dirección de UPyD parece revelar que se conforman con Madrid. Y de ahí a que afloren acusaciones de simplemente querer tener un asientito calentito en el Congreso de los Diputados no falta mucho.

"Y sobre la cuota, precisamente ahora que se han presentado a unas municipales y tienen un dinero asegurado, podrán plantearse bajarla."

¿Qué dinero? UPyD entra en ayuntamientos bien modestos, por no hablar de que lo que usted insinúa se acerca mucho a eso que en la prensa suele aparecer como "financiación ilegal de partidos".

"Ningún votante que se considere de extrema derecha (los cuales votan PP) y nulos resultados entre la población de más de 65."

El propio Losantos no se considera de extrema derecha, hasta donde yo sé. Yo me limito a decir que UPyD concentra mucho voto cabreado y mucho ciudadano indignado. Y esos son votos que dependen de una ligera brisa de viento. En un país como España el votante de centro no es que sea un mito: es que está contaminado por la figura del votante radical que se considera de centro por no tener esperanza de ver su opción política verdadera con representación. Mucho ojo con esto. Cualquiera con acceso a los perfiles de Facebook de los candidatos y ciberactivistas de UPyD, sin ir más lejos, podrá ver que se acercan peligrosamente a ese perfil histérico mencionado.

jorgete dijo...

No creo que nadie se fijara el objetivo de ser tercera fuerza en cuatro años. De nuevo son tus expectativas surrealistas las que fallan, no UPyD. "Poc a poc", que dicen los nacionalistas catalanes.

Y sobre lo demás, volvemos al principio. Teniendo en cuenta que nadie daba un duro porque entrara en ningún sitio, ni siquiera en Madrid; lo cierto es que ha sido buena política asegurarse por lo menos esto. Lamentablemente las elecciones han demostrado que en Madrid sobraban esfuerzos y en otros sitios hubieran hecho falta, como Asturias, Aragón y Murcia.

Pero eso no lo sabía nadie a priori cuando, se supone; UPyD ni siquiera iba a entrar en la Asamblea.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

"No creo que nadie se fijara el objetivo de ser tercera fuerza en cuatro años. De nuevo son tus expectativas surrealistas las que fallan, no UPyD. "Poc a poc", que dicen los nacionalistas catalanes."

Nada se puede argumentar contra quien está dispuesto a engañarse o faltar a la verdad. Esto no vale. No vale decir que vas a llenar Vistalegre y cuando apenas cubres una cuarta parte del aforo decir que no es un fracaso. Y tampoco vale estar todo el día diciendo que UPyD va a ser tercera fuerza y ante una IU cada vez más alejada... decir que superarles no es un objetivo. Es un táctica adaptativa que no es compatible con eso de decir la verdad o ser coherente.

"Y sobre lo demás, volvemos al principio. Teniendo en cuenta que nadie daba un duro porque entrara en ningún sitio, ni siquiera en Madrid; lo cierto es que ha sido buena política asegurarse por lo menos esto."

No se trata de "concentrar recursos en Madrid". Es que no hay nada (salvo algunas heroicas excepciones) fuera de Madrid. Nada: grupúsculos de muy poca gente que se han visto superados por los aspirantes sin escrúpulos a concejal. Grupúsculos, además, que ante la nula afluencia de nuevos afiliados se han ido encastillando en unas estructuras ridículamente burocratizadas, sin necesidad de justificarse de ninguna manera y sin producir programa político alguno. Por esto mismo UPyD es un partido cada vez más visiblemente sectario. Ya lo decía Lenin respecto al Partido Comunista británico de su época: "un partido obrero sin conexiones con el proletariado será necesariamente sectario".

E insisto: no se puede sostener que UPyD en estas elecciones, sin llegar al 3% nacional de voto que le concede el CIS para unas generales (desde hace ya varios años), ha tenido un crecimiento electoral. De hecho en casi todas partes retrocede respecto de las Europeas. Y eso es estancamiento. Aunque está claro que se si se parte de la premisa de que "la verdad es adaptable", o de que vale contar bolas, esto no es real. Claro.

jorgete dijo...

Sobre lo primero, no pongas o quitas palabras de mi boca. El objetivo es superar a IU, yo no he dicho que no lo sea; pero lo que está claro es que el objetivo no era superarla en las primeras municipales en que se presenta UPyD presentando listas en 320 municipios. Es que es de coña ya pretender tal cosa.

Sobre lo segundo, pues precisamente por ser grupúsculos tiene más mérito lo que han hecho. Hacer lo que han hecho con 5000 afiliados en toda España, entrando en más de 90 ayuntamientos, incluídas 6 capitales de provincia y una Asamblea autonómica en la que todo el mundo decía que no iban a entrar; no está nada mal.

Y yo insisto en que lo que no se puede hacer es comparar los porcentajes de unas generales donde se presentan al 100% de la gente y de unas municipales donde van al 50%. Pura matemática, no entiendo el problema. Lo increíble es que, así y todo y presentándose a la mitad de población que en 2009; hayan crecido en número de votos.

jorgete dijo...

Y yo abandono la discusión que veo que no va a ninguna parte. Tú quieres ver un fracaso, sí o sí; porque tu postura era que no deberían haberse presentado. Pues muy bien, contra los sesgos de cada uno yo no puedo competir.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

"pero lo que está claro es que el objetivo no era superarla en las primeras municipales en que se presenta UPyD presentando listas en 320 municipios. Es que es de coña ya pretender tal cosa.

Claro: el objetivo era hacer marketing a costa de un proceso electoral para el que no se disponía ni de afiliados ni de programas reales. De esos 320 municipios no serán precisamente pocos aquéllos donde la candidatura consistía en unos pocos individuos que repitiendo "el partido de Rosa Díez, el partido de Rosa Díez" pretendían sacar un concejal "por la cara" (la de Rosa Díez, vamos). Por no hablar de los "independientes" con más kilometraje político-caciquil que un taxi que se pusieron la "chapa magenta" para la ocasión. Ha sido muy muy obvio que se buscaba dar una imagen de implantación territorial a toda costa: presentando en Lugo a un tipo que vive en Vigo y cosas por el estilo.

Convertir el defecto en una virtud tiene unos límites muy claros. Y uno de ellos es que no se puede pretender que la falta de seriedad implica seriedad. Un partido con el programa de UPyD no puede presentar candidaturas del jaez de algunas de las que ha presentado.

Tiene usted un discurso bajo el que sería un éxito cualquier resultado de UPyD. Literalmente. Y eso es indicio de que no tiene criterio y es mero hincha o sectario. Evidentemente no tiene sentido discutir en estas condiciones.

"Lo increíble es que, así y todo y presentándose a la mitad de población que en 2009; hayan crecido en número de votos."

Esto ya es confundir voto absoluto con voto relativo. Con un par. UPyD en las Europeas tuvo más votantes, en términos relativos, que ahora. Por no hablar del hecho de que UPyD se presentó (menos en Soria) en todas las capitales de provincia y grandes ciudades de España (como hemos visto: aunque no tuviese afiliados en esos sitios). Así que quedan "fuera" de la lista de votantes básicamente las pequeñas poblaciones: donde en anteriores elecciones el voto a UPyD ya fue completamente insignificante.

Desilusionado dijo...

Estoy básicamente de acuerdo en el artículo. En cuanto a UPyD, hay ciertas zonas oscuras, que se apuntan, pero parecer haber aún más.
Por ejemplo, los datos de afiliación anunciados. Según todos los indicios, no pasarían de 3000 en toda España, y bajando, ya que se están tomando medidas desde la dirección que contradicen el mensaje que se hace llegar desde los medios, especialmente Rosa Diez, y que causan gran descontento entre los afiliados, los cuales, se dan de baja sin más. Eso no trasciende naturalmente ya que no es noticia.
Otro dato más, es que las elecciones municipales y autonómicas han sido un clamoroso fracaso, pero que ellos, es decir UPyD, ha presentado como un éxito, y sus dirigentes se lo han creido, por lo que la capacidad de autocrítica ha quedado anulada, ya que suelen tomar represalias contra las voces críticas en vez de escucharlas.
No han sabido, o más bien no se ha querido hacer liderazgos de aquellos que tuvieron cierto éxito en los comicios municipales y autonómicos en grandes y medianas ciudades, apartando a aquellos que pudieran ser los líderes a presentar por tener ya gran parte del camino andado. Parece en los órganos de dirección no saben dirigir un partido, y cuando se han encontrado con uno, actúan como cabía esperar de personas de vienen de otros, en los cuales no consiguieron, o no les dejaron, conseguir sus objetivos.
No quiero alargarme más. Sólo decir, que UPyD, ya está sentenciado. No sacará más de tres diputados, y sólo durará cuatro años más. El experimento ha fracasado, ya que era una demanda social que las personas que han tenido la responsabilidad de gestionar en UPyD no han sabido dar la talla. Se fueron aquellos que tenían un idea clara de lo que era necesario, y se llenó de oportunistas e indeseables de otros partidos.
Fin de una historia, que fue bonita mientras duró.
Un pena, señores.