viernes, octubre 15, 2010

La prueba diabólica de los intolerantes

En estos días muchos dirigentes y personas afines al PSOE han descubierto que los exabruptos del populacho deben ser contenidos, que hay límites. Afirman, con razón, que los pitidos, berreos e insultos que quebraron el silencio de la ceremonia a los caídos por España y en general el desfile del día de la fiesta nacional (la fiesta de verdad, no eso de los toros) son completamente intolerables. Los dirigentes del PP, por su parte, llevan días emitiendo excusas y cínicos comentarios respecto a tan desagradable incidente. En el final de la legislatura de mayoría absoluta del PP, en 2004, el escenario y los actores eran exactamente al revés: el PP clamaba por respetar las reglas de juego y el PSOE disculpaba cuanta manifestación o cacerolada "espontánea" se organizase contra el gobierno y, lo que es peor, las sedes del PP. ¿Quienes viven recordándonos la Reconquista o el franquismo no son capaces ni de acordarse de lo que hacían hace seis años?

Es algo indiscutible que en España, como decía, es difícil que un cambio de gobierno sea un hecho del todo pacífico. Cunden aquí pasiones desatadas. No hay alternancias en el poder sino brutales desalojos. Arrebatarle el poder a PP o PSOE se cubre de tintes golpistas cuando las campañas electorales y las legislaturas se ven ahogadas por las mutuas declaraciones de solemne intolerancia. Hay una España y una anti-España que funcionan en ambas direcciones. Un hecho que explica el prodigio de que por defender lo mismo (el ABC de la democracia) en 2004 uno pase por "facha" y en 2010 por "sociata".

En muchos años en este país no habíamos tenido la desgracia de tener en el debate público un elemento tan cizañador y falsario como el grupo Intereconomía con su "La Gaceta". Porque este libelo, de quienes van al quiosco marcando el paso, concibe el periodismo como un medio de guerra al disidente político: un medio para arruinar reputaciones en nombre de la libertad de expresión. Y, como viene siendo habitual, le ha vuelto a tocar el turno de las calumnias y las insinuaciones a UPyD: La Gaceta dice que varias personas se enriquecieron tras entrar en UPyD. Para apoyar semejante información dan una serie de datos que consisten en un desglose de propiedades (adquiridas casi todas ellas antes de la fundación de UPyD) de una serie de personas y en las opiniones de gente tan creíble e imparcial como Mikel Buesa (ese señor que por atizarle a Rosa Díez está dispuesto hasta a enlazar y dar difusión a artículos de un neonazi). Se viene a insinuar un enriquecimiento ilícito a costa del partido, básicamente, sin otra prueba que las propiedades que una serie de afiliados y ex-afiliados tienen. Así, y al modo de como hicieron con el secretario general de CCOO, se permiten el dislate de insinuar que un sindicalista no habría de tener propiedades, cual monje franciscano. Está claro que quienes son de izquierdas, para estos señoritos de la ultraderecha, o bien son pobres o es que deben ser una suerte de ladrones. Nada se puede descartar de parte de quienes consideran el término "socialista" como insulto que zanja discusiones.

En realidad no hay caso contra UPyD y las informaciones de La Gaceta son una burda manipulación calumniosa. Un compañero lo aclaró perfectamente en su blog. Se trata de una jugada más por parte de la ultraderecha, completamente obsesionada con hundir a Rosa Díez y a UPyD en lo que no puede calificarse sino como una estrategia auspiciada por el PP: inquieto respecto a que la abstención que aspiran a crear pudiese transformarse en una UPyD con más influencia de la que pueden gestionar (pues no en vano viven de falsas apelaciones a la patria, la libertad o el reformismo que UPyD desenmascara una y otra vez en el Congreso de los Diputados).

Y como siempre, en las estrategias de PP o medios como La Gaceta no faltan los "footsoldiers" fanáticos. Así, por ejemplo, la conocida blogger "Anghara" se hizo eco de la calumniosa noticia de La Gaceta y comenzó una suerte de "campaña viral" exigiendo explicaciones, en base a las "informaciones" del diario ultraderechista, a UPyD y concretamente a Juan Luis Fabo. La razón para semejante inquisición serían que Juan Luis Fabo es un "personaje público" al que, presuntamente, sería posible zarandear como se quisiese para exigirle que demostrase su inocencia. Sin embargo Juan Luis Fabo, además de no ostentar cargo público alguno, está protegido por una cosa que se llama "presunción de inocencia". Una circunstancia que ignoran abiertamente quienes exigen explicaciones de Juan Luis Fabo en base a informaciones consistentes en información sesgada o bulos procedentes de personas hostiles. De ahí que un servidor se pasase por el blog de la tal "Anghara" a señalarlo. La respuesta a mis intervenciones por parte de los parroquianos del lugar fue la habitual entre los miembros de la ultraderecha internetera: el empleo del término "socialista" como insulto, sugerir que yo me lucro en UPyD o que estoy metido en sindicatos, chistes sobre la LOGSE, insinuaciones acerca de la falta de inteligencia o capacidad para regirse de un servidor y las genéricas acusaciones de maldad. En resumen: tanto "Anghara" como sus parroquianos decían que Juan Luis Fabo debía demostrar su inocencia o que poco menos se le iban a manifestar delante de la casa cada día. Una impaciencia tan impertinente como llamativa en la medida en que no se da, por parte de estos individuos, hacia las personas del PP que sí tienen causas abiertas con la justicia.

"Anghara" es una comentarista habitual en la blogosfera derechista. Escribe como si fuese una suerte de reportera de investigación y dedica buena parte de su blog a realizar artículos de muy grueso calibre contra "la izquierda". Sumándose a ese dislate que se conoció en su día por "eclosión liberal" (gracias Girauta) "Anghara" dice ser liberal porque es antiizquierdista. Para ella tiene su lógica pues  para los discípulos del pensamiento losantiano ser liberal consiste en ser antiizquierdista. De ahí el absurdo de que personas que hacen apología de la monarquía absoluta o se dedican a expandir bulos de la peor especie sobre sus rivales ideológicos se muestren violentamente contrariados cuando alguien que tiene una ligera idea acerca de en qué consiste históricamente el liberalismo (y más en España) les intenta sacar de su error. La reacción, el búnker o la extrema derecha, como quiera que la llamemos, se ha llegado a convencer en estos últimos años que adoptar la etiqueta de liberal (curiosamente como los neonazis en Austria) resulta adecuado. "Anghara" sin duda sigue esa línea y pretende, además, ser una suerte de observadora objetiva de la realidad política española. Nada más lejos de la verdad.

Resulta que llegó a mi conocimiento que "Anghara" tiene por nombre real Almudena Negro. Una persona que lejos de no ser partidista fue, de hecho, alcaldesa de Braojos de la Sierra (Madrid) bajo las siglas del PP. Si en este blog fuésemos la mitad de malintencionados de que lo es el blog de "Anghara" o La Gaceta hacia el señor Juan Luis Fabo podríamos exigirle a Almudena Negro toda suerte de explicaciones acerca de cuál era su patrimonio antes y después de ostentar la alcaldía de Braojos o cualquier otra cosa tras indagar superficialmente sobre ella. Así se lo dije en su blog a la señora Negro, pero lejos de entender lo que le estaba planteando decidió amenazarnos a mí y al señor Miguel Ángel Quintana con una querella. Algo sumamente curioso viniendo de una persona que tiene por título de su blog algo tan sonoro como "Es la libertad de expresión, idiotas" y que, como hemos visto, se dedica a dar pábulo a las insinuaciones de enriquecimiento ilícito realizadas por La Gaceta. Vemos cómo opera aquí, de nuevo, el juego del fanatismo, de la España y la Anti-España. Lo que vale para mí no vale para el otro. Se trata de una intolerancia tan brutal que se ahoga en la permanente contradicción. Pues no en vano "Anghara"/Almudena Negro dice que Miguel Ángel Quintana "revela datos privados" al sugerir que es una persona que ha tenido vínculos con el PP en el pasado para luego decir que ella nunca pretendió fingir que "Anghara" y Almudena Negro eran personas diferentes o que es ex-alcaldesa del PP. Asimismo, la persona que ahora amenaza con querellas a quienes le incomodan lleva varios días publicando artículos en que dice ser víctima de coacciones e "intentos de hacerle callar" por parte de Miguel Ángel Quintana (a quien denomina "dirigente nacional de UPyD" y respecto al cual va a hablar hoy en Intereconomía Radio a las 21:00 horas, tal y como anuncia en su twitter). ¿Esto cómo se come? ¿Cómo se puede pretender "damisela ofendida" una persona que despacha a sus rivales ideológicos bajo acusaciones gratuitas como "chequistas"? Algo no cuadra.

Es algo tradicional: el infinito victimismo, llegando a la cursilería, de la ultraderecha va parejo al elevado tono de sus insultos y sus amenazas. Por eso el director de La Gaceta, Carlos Dávila, se permite el lujo de lloriquear en directo por ser objeto de querellas por injurias y calumnias (ojo, que hasta la AVT ha querellado a este señor), interpretándolo como un "ataque en toda regla a la libertad de expresión", mientras permite o fomenta que en su diario se produzcan detritos de la categoría de los mencionados. Detritos en los que a sabiendas se proporciona información que no prueba, o incluso desmiente, las acusaciones que los acompañan. Porque todos tenemos derecho a la presunción de inocencia y mucho más cuando las acusaciones que se hacen son una grosera manipulación. ¿Qué sería de nuestra democracia si fuésemos todos exigiéndole al vecino que demostrase su inocencia respecto de lo que se nos ocurriese acusarle? La respuesta es evidente.

Si vuelve el PP a gobernar este país no sé qué será de estos nuevos medios de ultraderecha. De lo que no me cabe duda es de que muchos que hoy llaman a manifestaciones majaderas y berridos fanáticos "libertad de expresión" dirán que no, que son intolerables. Y quienes hoy se quejan amargamente de los ultraderechistas que les abuchean pasarán a sonreir ante los exabruptos hechos hacia un gobierno del PP. Así de trágico y, al mismo tiempo, de ridículo. ¿Tendremos que volver a la fórmula de la penúltima restauración monárquica? ¿De Cánovas a Sagasta y de Sagasta a Cánovas? Porque parece que algunos siguen pensando que hacer oposición es una labor, por desleal, rayana en el golpismo.




"El gran enemigo de la democracia es la militarización del pensamiento político." Fernando Morán.

PS: Almudena Negro/Anghara intervino hoy en "A fondo", de Radio Intereconomía, dirigido por el incendiario Enrique de Diego. Allí intentó hacer pasar a Miguel Ángel Quintana por un altísimo cargo de UPyD, sin serlo, acaso para engrandecer su muy particular pataleta ("libertad de expresión para todos menos para los que me critican", "calumnias gratis hacia Juan Luis Fabo pero no digáis por ahí cuál es mi nombre"). Igual que Almudena Negro, y Enrique de Diego (que es un colosal ignorante por cuanto llama al berrido y la intolerancia mientras dice parafrasear nada menos que a Popper: adalid, el autor liberal, más bien de la lucha contra la intolerancia), intentan colar la idea de que a Juan Luis Fabo se le puede zaherir públicamente de forma gratuita en cuanto es un "cargo público". Porque un liberado sindical no es un cargo público ni un personaje público. Por esto es especialmente grave exigir que demuestre su inocencia (prueba diabólica) respecto a una serie de mezquinas y falsarias informaciones de La Gaceta.

En definitiva: esta gente es aterradora. No sólo no tienen límites a la hora de hacerle mal a quienes no piensan como ellos sino que encima pretenden en todo momento ser las víctimas sacrosantas de la conspiración que se inventan al efecto.

14 comentarios:

Rosso dijo...

Estimado Iracundo, muy acertado tu artículo como tantos otros. La polémica ha seguido el esquema típico de los nacionalistas: provocar, provocar para obtner respuesta y entonces: victimismo! Y con esa gran bola de nieve inventarse una polémica antes inexistente. Lo de la tal Anghara es de libro, es como si se aburriese mucho un día y decidiese inventar la historia basándose en un artículo de pura basura periodística y clara intencionalidad política.

No estoy de acuerdo en un punto de tu artículo, no me gusta cuando usas términos como fascista o neonazi (aunque vengan en blanco y en botella) ya que se te puede acusar de insultar, algo que hacen ellos diariamente y no debes caer en el mismo error. Interconomía y sus tentáculos son un grupo de ideología extrema y poco tolerantes, dejémoslo en eso y que ellos mismos se pongan los apellidos.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Gracias por su comentario, Rosso.

No estoy de acuerdo en lo de no poner etiquetas. A quienes critico o etiqueto siempre van a ser victimistas (lo haga o no). Su mala fe está probada. El peligro está en que estos tipos consigan llevar íntegramente el discurso autoritario a la palestra y llamarlo "liberalismo" o "anti ZP", como de hecho llevan tiempo intentando. La "visibilidad" del fascismo/reaccionarismo en España está aumentando merced al declive del mandato del PSOE y la intolerable actitud incendiaria del PP. Hay que detener eso.

Rosso dijo...

De acuerdo en que hay que detenerlo. Pero existen otras armas además de los insultos como los argumentos o el debate. Creo que tienes miedo a la "normalización" de la extrema derecha en España, a su salida de las cavernas, algo que por cierto está pasando en toda Europa. Pero hay algo que nos diferencia de ellos y es el uso permanente del insulto. Tú les llamas fascistas, ellos usan también el término fascista, me recuerdan a los encuentros que se producen en Barcelona entre los nacionalistas y los que no que se acusan mutuamente de fascistas. Hasta ETA usa el término fascista para referirse al Estado Español. Últimamente esa palabra está perdiendo todo su valor y creo que en los tiempos que vivimos está peor que te acusen de falta de argumentos que en ser un fascista.

Ellos solos se etiquetan. Como la polémica por el artículo de la Gaceta. Podemos criticarlo, echarlo abajo, o hablar de su baja calidad, pero no lo etiquetemos. Es algo parecido a lo que hablas en tu artículo cuando dices que te tacharon de "socialista" al entrar en el blog de Anghara. Primero te etiquetan y después te hablan.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

"Creo que tienes miedo a la "normalización" de la extrema derecha en España, a su salida de las cavernas"

Tengo miedo a que el PP considere "normal" la clase de discurso sobre el que cabalga.

Que existiese una ultraderecha minoritaria con representación es algo "deseable" en la medida en que el PP tendría que renunciar definitivamente a ese electorado y, por tanto, civilizarse.

Etiquetar sin argumentar está mal, obviamente. Argumentar y luego etiquetar es muy distinto. Es lo que, o al menos eso intento hacer ver, se hace aquí. Porque argumentar en el vacío, cuando se habla de política en la España actual es como no hacer nada. Es más; es cargar de razones a la gente equivocada. Véase como gente como Almudena Negro está todo el día clamando contra "el totalitarismo".

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Y me tacharon de "socialista", a modo de insulto, no sólo al entrar en el blog sino también "al salir". Vamos...

Y a mi personalmente, que conste, me parece que ser comunista o fascista es algo de lo que a estas alturas de la película no se puede presumir. Cosa muy distinta es considerar al socialismo una suerte de enfermedad mental: que es lo que hacen estos impresentables con mentalidad de "partido único".

Jesus dijo...

¿Lo de "mariquita chismoso" es habitual en vuestro entorno?

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

"¿Lo de "mariquita chismoso" es habitual en vuestro entorno?".

No sé a qué se refiere con "entorno" pero tal y como yo pienso ser homosexual no es nada malo. De hecho, el notable amaneramiento del señor Víctor Gago sólo me llama la atención en tanto en cuanto es una persona que milita y participa en grupos y movimientos "ciudadanos" que consideran que la homosexualidad es una enfermedad mental. Esto es: personas y grupos que niegan la existencia de la homosexualidad. Busque ahí a los homófobos, aquí no los encontrará.

Evergetes dijo...

Tus críticas son muy certeras, y muchos adjetivos que utilizas para definir personas o ideologías me hacen incluso reír a veces, pero me gustaría ver un artículo parecido criticando al periodismo sectario y radical pro-PSOE como el que representa Maria Antonia Iglesias... seguro que podrías encontrar también adjetivos y calificaciones muy apropiadas...

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Desde este blog he estado muchos años criticando los excesos de la prensa "progre", a veces con mucha más contundencia que la que aquí muestro con Intereconomía y similares. Lo hice, precisamente, cuando el PSOE estaba en la cresta de la ola.

La razón por la que hago tanto énfasis en la derecha mediática, ahora, es la misma: están en la cresta de la ola. Y lo que están haciendo en ella es, al menos para mí, casi tan nefasto como todo aquel tortuoso tema de la negociación con ETA o la apertura del melón estatutario. La deslealtad a los intereses de España de la derecha mediática representada por Intereconomía y Libertad Digital, así como otros, quita el hipo. Y como persona responsable, dado que esos medios están haciendo llamamientos a la irresponsabilidad (populismo, populismo, populismo) me ofenden hasta tal punto que me centro en atacarles, desde aquí, a ellos.

Aquí no se defiende al gobierno del PSOE, se defiende a España.

Evergetes dijo...

Ok, buscaré en artículos antiguos a ver qué encuentro, porque de verdad tengo un especial interés en ver cómo criticarías a María Antonia Iglesias o a Enric Sopena con este estilo tuyo tan peculiar.

En cualquier caso, enhorabuena por el blog, es más interesante que los de la mayoría de las columnas de periodistas que se dedican profesionalmente a ello.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Evergetes:

Es interesante señalar, además, que la derecha mediática suele todavía señalar como fuente de su legitimidad una suerte de "monopolio" socialista sobre los medios de comunicación. Una idea que denuncia la pulsión del PSOE por invadirlo todo y que, ciertamente, resultó inquietante a comienzos de los años 90. Pero se trata de una idea que ya está caducada. Y es especialmente intolerable que se siga insistiendo en esa idea de parte de personas y medios que reciben tratos de favor (en la concesión de licencias) por razones ideológicas. Es interesante criticar semejante decadencia victimista.

Evergetes dijo...

Que echara de menos una crítica a los periodistas pseudoprogres no quiere decir que no esté del todo de acuerdo en tus comentarios sobre Intereconomía y cía. Realmente debates como el de "El Gato al Agua" revuelven el estómago a cualquiera que no tenga un odio patológico a todo lo que suene mínimamente a izquierda.

De todos modos, ya encontré en artículos antiguos referencias tuyas a mi queridísima María Antonia Iglesias en los que la calificas como "troll" o como "adefesio de mujer", jajaja

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Estos años mi desengaño con el PP ha sido total, por eso apoyo a UPyD. Pero los medios de izquierda me siguen dando tanto asco (sobre todo el telediario de La Sexta) como siempre. Lo que ocurre es que son ellos los que ahora están a la defensiva y contra unos medios de derecha que, en algunos casos, han pasado todo límite deontológico y democrático.

López dijo...

Algunos medios de derechas están instalados en la hipocresía permanente y en un trincherismo bochornoso. Es como el otro día, elogiando al PP canario, cuando lo que ha demostrado es una supina hipocresía y oportunismo. Además, la "ruptura" ha sido meramente estética. Creo que La Razón habló de que Rajoy ponía firmes a los nacionalistas en su titular. ¿Pero a quién engañan?

Eso, por no hablar de los falsos "liberales" esperancistas, que sueñan con un país gobernado con mano de hierro por la lideresa bajo la tutela de sus grupos mediáticos afines.

En fin.