martes, septiembre 21, 2010

Se acabó la Universidad

Quienes se hayan tomado la molestia de leer mi perfil de blogger (11.659 amigos y enemigos) durante los seis años de vida que tiene Reflexiones Iracundas sabrán que yo estudiaba Derecho y Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de La Coruña. Pues bien, hoy mismo he sabido la nota que certifica que he superado todas las asignaturas y he terminado con la Universidad.

Mis experiencias en la Universidad, como las de cualquier otro, son irremplazables aunque no todas positivas. Entré por una puerta en la Universidad y sencillamente saldré por la misma, sin excesivas nostalgias. El carácter de la "doble titulación", de cuya primera promoción formé parte, impuso que el perfil de mis compañeros fuese muy particular. Porque si una clase en la universidad es un conjunto aleatorio de individuos que, generalmente y debido a su elevado número, tiende a estar compuesto por muy diversas categorías de personas en el caso de la "doble titulación" había poco donde "elegir". El perfil de quienes estaban conmigo en la "doble titulación" era el de los opositores: poca camaradería, desinformación, individualismo antisocial y, finalmente, grandes dosis de olvido. Sé por experiencia que los alumnos de promociones ulteriores eran mucho más "normales". Algo lógico dado que la existencia de la "doble titulación" era desconocida para casi todos los que entrábamos en la Universidad en aquel Julio de 2003. Sea como fuere dejo la Universidad con unos pocos nombres que respeto, ellos saben quiénes son.

Respecto a los profesores poco bueno se puede decir. Baste remachar el bajo juicio que me merecen mis ex-compañeros universitarios con que éstos juzgaban peor a quienes eran los mejores profesores. Porque Julio García Camiñas, profesor de Derecho Romano, o Javier Prado Domínguez, profesor de Hacienda Pública, son dos genios del pensamiento pragmático a los que jamás olvidaré. Tampoco  me olvidaré del profesor Moinelo (la url de este blog está dedicada a él), de Microeconomía, o el despistado José Luis Álvarez, de Contabilidad. Personas de valía que tenían contacto con el mundo real, con el mundo de la empresa y allí donde se toman decisiones. Todos ellos por una razón o por otra (tal vez por tener carácter y ver más allá de la memorística de cada cual) eran generalmente denostados por mis ex-compañeros, que preferían profesores de perfiles más tenebrosos (de los que adoran al loro repetidor) o más blandos (esos embaucadores que te aprueban por irles a clase). Sin embargo son los profesores que yo más valoro. Los otros, más o menos populares, quedan en mi memoria como protagonistas de bastantes disparates. Entre ellos a destacar Domingo Verdini Deus (historia económica de España), Alberte Martínez López (historia económica mundial), Miguel Ángel Pérez Álvarez (Derecho Civil IV), Marcos López Suárez (Derecho Civil IV) y un largo etcétera de impresentables. Profesores que buscaban formas de suspender y nunca de enseñar: muchas veces desde la mala fe extrema y la total ausencia de educación.

Ha sido duro. Ha sido duro encadenar examen tras examen durante meses mientras mis amigos, que cursaban otras carreras, salían de fiesta día sí día también. La combinación de Derecho y ADE fue, por momentos, alocada: chapar para un Derecho Civil y luego un examen de Econometría. Muchos lo dejaron, claro. De los 60 y pico que empezamos, terminamos 31. No sería capaz de afrontar algo así de nuevo: demasiadas privaciones. Me alegro, de todos modos, de haber cursado mis estudios antes de que la Universidad se convirtiese en un "Instituto 2", aplicación absurda de Bolonia mediante. Ahora esperemos encontrar trabajo sin necesidad de másters y otras hipocresías.

En cualquier caso a mi período universitario debo, íntegramente, el haber conocido a la persona con la que espero poder compartir mi futuro: Celia. Éso es lo mejor y compensa, con mucho, todos los demás sinsabores. 




"Los exámenes son formidables incluso para el mejor preparado, ya que el mayor estúpido puede preguntar más de lo que el mayor sabio pueda responder." Charles Caleb Colton

25 comentarios:

CELIA FERNÁNDEZ ALVARIÑO dijo...

Has hecho un buen trabajo...y una buena reflexión..aunque siento que te haya quedado tan mal sabor de boca...

Enhorabuena!!!

Kobol dijo...

Enhorabuena, no creas que vas a encontrar más calidad entre tus futuros compañeros y jefes que entre tus ex-compañeros y profesores, somos los mismos en todos lados, y pese a mi corta experiencia, nada mejor que trabajar para uno mismo con todas las privaciones y sinsabores que conlleva.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Estoy de acuerdo, claro, Kobol. Lo que ocurre es que a mí me da la sensación de haber formado parte de alguna clase de "secta" muy particular. Ni yo, siendo un conocido pesimista, puedo pensar que los de Derecho, a secas, o ADE, a secas, puedan ser más raros o antipáticos que los de la Doble Titulación. Es imposible.

Fritz dijo...

Enhorabuena.

Alfredo dijo...

Sr. Lamas:

Dice usted que la Universidad se va a convertir en un "Instituto II". Permítame decirle o preguntarle de forma retórica: ¿acaso ya no lo era desde por lo menos hace una década más o menos? Yo estoy radicalmente en contra del Plan Bolonia porque supone una americanización de la universidad en España. En EEUU las universidades buenas funcionan muy muy bien, pero es absolutamente disparatado pretender importar aquí el modelo americano para la universidad -- sin embargo, pienso que cada vez hay más gente de veinte-tantos completamente inmaduros, sobre todo en España.

Buenas tardes

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Alfredo:

En efecto la Universidad española parece estar en un camino de degradación progresiva desde hace mucho. Principalmente por la multiplicación de universidades cuya existencia no tenía más sentido que el puro localismo. Eso, claro, genera una creciente mediocridad: por sí solo.

También estoy de acuerdo en que Bolonia, en tanto persigue adoptar la tradición universitaria anglosajona en Europa, es esencialmente absurdo. Porque no se pueden imponer tradiciones: se tienen o no se tienen. Los "planes" para implantar en X años un modelo propio de tradiciones ajenas están condenados a obtener engendros. Y en efecto el engendro empieza por la propia y muy variada aplicación que hacen del plan original las universidades españolas: adaptaciones contradictorias respecto al Plan. Porque si Bolonia implica tutorización y trabajos y menos clases magistrales... la aplicación española se está traduciendo en el mantenimiento de las clases magistrales sólo que ahora con asistencia controlada, esto es: evaluada. Y esto en buena medida expulsa de la Universidad a los trabajadores. Las tutorías siguen, entre tanto, siendo un fantasma que unos ignoran y otros burlan. Un dislate que lleva al modelo universitario a convertirse, como he dicho, en una prolongación muy evidente del instituto. Algo que no es una exageración en tanto existe en este país un ministro de educación que hizo ya declaraciones a favor de extender el período de educación obligatorio nada menos que a los 21 años.

Alfredo dijo...

Sí, es la progresiva "infantilización" de la población - ya ocurrió en algunas cosas en los EEUU: allí para beber alcohol es necesario tener 21 años (para beberlo legalmente) y en algunos estados exigen esa edad hasta para comprar tabaco. De hecho, muchos liberales no conocen el hecho de que en algunas cosas, EEUU es muchísimo más prohibicionista que Europa. Cuando yo terminé mis estudios en N.York y regresé a España (año 2003), todavía en este país se respiraba cierta "libertad" individual que allí ya no hay desde hace mucho tiempo pero seguimos con el empeño de copiar todo lo malo de EEUU.

Me gustaba también el hecho de que aquí un profesor no era "amigo" del alumno: era su profesor y punto y no tenía que "vender" el "producto" como sí ocurre con las universidades estadounidenses. Ojo, yo creo que gané mucho estudiando allí y no cambiaría la educación que recibí por nada de aquí, pero cierta comercialización era evidente.

Respecto a todo esto, me acaban de homologar para poder ejercer como abogado en España. Me interesaría saber, si lo sabe, ¿en qué consiste la reforma de acceso a la carrera de juez/fiscal? La verdad es que me ha mosqueado muchísimo el rumor de que quieren eliminar las oposiciones - - me da pánico pensar la cantidad de incompetentes y analfabetos que van a poder ser jueces en este país.

Saludos

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

No estoy familiarizado con las reformas del tema fiscal. Sí sé que en el ámbito de la abogacía a partir de Noviembre de 2011 quienes no tengan licenciatura de Derecho tendrán que pasar dos años de prácticas obligatorias para poder inscribirse como abogados. En el caso de quienes tengan ya la licenciatura la fecha iría hasta Noviembre de 2013.

Anónimo dijo...

¡Enhorabuena!

Saludos,
Ronnie

MAPA dijo...

Podrías precisar a que Miguel Angel Pérez Alvarez te refieres (por ejemplo mencionar su universidad o su especialidad). Ocurre que yo me llamo así y soy profesor universitario en México. Las búsquedas en Internet arrojan tu comentario y puede generarme una mala reputación sin haber tenido la suerte de ser tu profesor. Ojalá puedas ayudarme. Saludos,

Miguel Angel Pérez Alvarez
UNAM
México

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Lo siento Miguel Ángel, pero en el artículo señalo claramente que hablo de la Universidad de La Coruña.

Disculpa las molestias.

urodonal dijo...

Mi profesor de Teoría Económica de 5º solía decir que echaríamos de menos los exámenes. Tenía razón ( y ya han pasado unos cuantos años), difícilmente se vuelve a vivir una correspondencia tan acusada entre esfuerzo y resultados.

Y enhorabuena ;)

Pedro Herrero dijo...

Felicidades por haber finalizado y suerte con la incorporación al mercado laboral.

Por cierto, disiento de Kobol. Trabajar en una pésima organización es bueno, es como hacer un máster en gestión de recursos humanos.

Anónimo dijo...

En primer lugar, cómo no, felicidades.

Estoy bastante de acuerdo con Kobol. Lo mejor es intentar currar para uno mismo. Yo, cuando pueda, lo haré.

Por otro lado, no creo, ni mucho menos, en eso de "másters y otras hipocresías". Algunos lo podrán ser, pero te pueden dar una formación complementaria y especializada que te puede venir muy bien. Yo no los descartaría de esa manera.

Mucha suerte

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

"te pueden dar una formación complementaria y especializada que te puede venir muy bien."

La formación complementaria simplemente consiste es horas y horas de exactamente las mismas naderías o contenidos peregrinos que pueda incluir cualquier carrera. Por otra parte, hacer un master de cualquier especie tras haber cursado dos carreras a la vez es como dar un paso atrás en el carácter "transversal", si se quiere, de dicha formación. Para eso uno se hace sólo una carrera y luego dos masters.

Para lo que sirven, de forma creciente, los masters es simple y llanamente para obtener un puesto temporal en alguna empresa o entidad al acabarlo. Es la alternativa a los enchufes. O, hablando en plata, el master consiste en comprar un enchufe al coste de la matrícula y unas horas de bla bla bla.

Porque el tema de la formación tiene límites. Llega un momento en que para formarse hay que trabajar. Lo demás es vivir bajo el régimen de la autoayuda. Nadie puede aprender a trabajar yendo a clase. Y no me malinterpreten: me estoy refiriendo al campo que abarca Derecho y ADE.

Anónimo dijo...

Ya, pero imagínate que ahora te metes en un despacho generalista y luego quieres especializar en algo. Un máster te vendría bien. Lo mismo en el campo del ADE si, por ejemplo, empiezas llevando las cuentas de alguna empresa y quieres especializarte, yo qué sé, en Finanzas estructuradas.

Pero vamos, yo soy partidario de que el trabajo es esencial para aprender y hacer carrera; los tipos que se meten en 30 estudiando luego lo tienen muy chungo... Pero tampoco hay que descartar la formación de posgrado pues a veces ayuda.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Entonces tendríamos que diferenciar entre los másters "a pelo" y los másters que te vienen dados por el trabajo. Eso es algo muy distinto al "ahora que has terminado la carrera métete en un máster". Muy distinto.

Anónimo dijo...

Yo cursé la asigantura de
Alberte Martínez López (historia económica mundial) y tampoco era tan impresentable ...
¿se te atragantó?

Enhorabuena!

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Alberte era impresentable, bajo mi punto de vista, porque impartía marxismo puro y duro (al saqueo desatado por el Ejército Rojo durante los primeros años del bolchevismo le llamaba "recolección del excedente agrario") sin despeinarse lo más mínimo. La mayoría de sus clases eran una crítica sin misericordia al liberalismo, al parecer causante de todos los males de la humanidad. En una ocasión don Alberte abrió un turno de opiniones "libre" acerca de la globalización y cuando yo dije que encontraba absurdas la mayoría de críticas que allí se hacían de la globalización... me gané un suspenso. Así de claro.

Por otra parte me irritaba enormemente cómo traducía los nombres de los países al gallego más lusista. Así, a Francia le llamaba "Franza". Lo cual era divertido porque en Galicia existe un pueblo, al lado de Ares (que está en Ferrolterra), que se llama, precisamente, Franza.

Boina enroscadísima con cháchara de ultraizquierda. A olvidar. Aunque eso sí: al año siguiente le hizo bueno Don Domingo Verdini Deus. Ése era aún más impresentable.

Simón dijo...

Gran artículo y enhorabuena! Lo voy a compartir en Facebook! =)

Anónimo dijo...

Bueno, quizá, si que era un poco impresentable Alberte ...
Mucho de izquierdas y luego el capullo, vive de lujo ...
A mi también me quemaba, cuando traducía los paises a gallego ..

Un saludo

Anónimo dijo...

Pues si te pareció irracional y caótico el mundo de la universidad, cuando te sumerjas en el idealizado mundo de la empresa (salvo que entres en el mismo por arriba gracias a un poderoso enchufe o por herencia) vás a saber lo que de verdad es caos e irracionalidad, la universidad te va a parecer un jardín francés en comparación.

No te agobies mucho con Alberte y Verdini, sus puntos de vista resultan chocantes cuando nos hemos acostumbrado a las "verdades" del pensamiento único consumista-neoliberal, pero para eso está la universidad entre otras cosas, para ser refugio de cierta pluralidad de pensamiento.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

En España son irracionales muchas cosas. Que en la Universidad no se pagan sueldos a los alumnos y por tanto "no se les exige nada" es algo evidente. Pero eso no resta nada a lo aquí apuntado acerca de los muchos despropósitos académicos que he podido ver en la Universidad.

El señor Alberte era un extremista y punto. Creo que no era demasiado justo, además. Sin embargo el señor Verdini, que no era tan extremista como Alberte, era un narcisista peligroso. Algo huele mal cuando suspendes a un tercio de la clase o le pones aprobado raspado a gente que en otras asignaturas saca matrículas de honor y luego haces una revisión de examen colectiva, con todos los alumnos en el aula, en que presumes de la hazaña. Eso es querer ser el dios de ese reducido ámbito que es una clase, a costa de cultivar la arbitrariedad. Porque su modelo de examen, y de docencia, era eso: arbitrariedad pura. Por ser más explícitos: a mí me enseñaron en el colegio y el instituto que los esquemas de un texto eran "el resumen del resumen". Para Verdini, sin embargo, el esquema era coger un texto y numerar sus frases desarrollando así una suerte de jerarquía. Una jerarquía que en teoría discutíamos en clase pero que en realidad era lo que a Verdini se le ocurriese. Y luego esos "esquemas" eran la materia de examen. Si en el examen te preguntaba X (por ejemplo: principales consecuencias de la guerra de independencia española) y le ponías otro esquema diferente al "canónico" establecido por él en clase... estabas suspenso en esa pregunta. Daba igual el contenido que pusieses: no era su esquema y estaba mal. Así de grotesco y por eso mismo denuncié a Verdini. Lo cual nos llevaría, claro, a otro tema: el que la mitad de la clase (incluso gente aprobada) simplemente no acertaba a imaginar la razón por la que ellos tenían una nota y otra gente tenía otra superior (en la revisión hubo alguna persona de las de notas elevadas que con voz entrecortada preguntaba cuál era el criterio de corrección porque ella no sabía cómo podría aprobar algún día la asignatura; de tanto que había estudiado para nada). Y esa gente habló en un principio de que si patatín y patatán, que esto es un robo, que vamos a denunciar, que esto no quedará así... y al final el único que denunció al señor Verdini fue un servidor.

Conclusión: hay gentuza en todas partes y en España generalmente suelen tener bastante "éxito" o estar en posiciones de poder. Lo que pasa es que en el ámbito de la formación académica esa clase de gente tiene mayor delito. No sólo pueden arruinar vocaciones sino que ante personas legas o ignorantes pueden presentar temas y asuntos de manera tan alterada o penosa que pudiese parecer despreciable. Así, por ejemplo, yo dí dos cursos de Derecho Administrativo con un tipo que era más cuadriculado de una libreta y cuyas clases eran dictados y más dictados. Letra muerta. Y un día me pasé por una conferencia sobre la responsabilidad civil del Estado en casos de alarma sanitaria a cargo de un profesor de DºAdministrativo de la Universidad de Gerona y me suscitó más interés por esa disciplina que mi profesor en dos años de aparente inútil cháchara reglamentista.

Debería existir algún método para depurar al profesorado.

Anónimo dijo...

Me gusta tu blog, estoy de acuerdo con casi todo lo que has escrito pero hay una cosa que no es cierta, yo también denuncié a Don Domingo Verdini Deus y gané (no has sido el único).He terminado la carrera hace años y veo que hay cosas que nunca cambian!! No entiendo cómo sigue la universidad de la coruña contando con gente como este personaje. No debería formar parte de la universidad.
un saludo y suerte

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Hola:

Básicamente la idea que había en la facultad cuando yo estudié es que Verdini llevaba años haciendo lo que le daba la gana y que nadie le había denunciado. Celebro que más gente le plantase cara aunque, ya digo que mi denuncia supongo que debió ser la gota que colmó el vaso porque desde ese momento estuvo dos años aprobando a casi todo el mundo y ya luego se prejubiló. Un auténtico sinvergüenza.

Un saludo y también suerte!