martes, noviembre 17, 2009

20 de Noviembre

Ocurre a veces cuando la moral flaquea, cuando el futuro parece un enemigo vestido de gris, cuando la vida es una suma de copias. Ocurre a veces que de repente eres feliz. Si creyese en dios le daría las gracias por tí. Porque algo parece tener de milagroso el que aparecieses, de repente. Una anónima casualidad que me quitó mil años de encima y la oportunidad de corregir mi derrota. Corregir mi derrota poniéndome rumbo de tu belleza y la promesa de tus labios. Caída del cielo, era tu nombre.

Siento a veces, al pensarte, que contigo ha llegado el final del principio de mi vida. Que ha llegado un comienzo para mí, cuando vivía entre los escombros de una mala vida: no mala por malvada tanto como por gastada y sin ilusión. Ahora todo es posible, todo es nuevo: todo gracias a tí. Has dado la vuelta a mi mundo. Es todo más fácil, es todo mejor, sin miedo.

Quería, casi a un año de habernos conocido, recordarte lo mucho que me importas, lo mucho que te admiro y, finalmente, lo mucho que... TE QUIERO, CELIA.

¡Por otros muchos 20s de Noviembre!



"Ahora sé lo que es el amor." Virgilio dixit.