jueves, marzo 06, 2008

El voto útil de lo inútil


Se aproxima la fecha en que los españoles ejerceremos nuestro derecho al voto. Muchos de nosotros, acaso por ser españoles, ejerceremos tal derecho de forma apasionada. La pasión tendrá por fundamento, sin embargo, diferentes razones para todos.

Hay quienes quieren echar a Zapatero. Personas que, incapaces de ver más allá del día 9 de Marzo, se consuelan en la idea narcótica de estar defendiendo "la libertad" en el marco de una conflagración épica entre aquélla y el totalitarismo. Son personas que en el fondo olvidaron los motivos de su oposición al gobierno del presidente Zapatero y sus esbirros y que arrastrados por el ímpetu de sus convicciones iniciales han caído en el vano sectarismo que achacan a otros. Son ésos quienes cuando ven la más leve crítica al "discurso mañanero" en este blog, o cualquier otro, acuden a empapelarlo de comentarios malsonantes y a llamar "totalitario" o "progre" a quienes les escribe. Les ciega la capucha. ¿En qué momento decidieron ser esclavos? Algunos nunca, pues nacieron, por necios, ya siéndolo. Pero otros... ¡esos otros se han extraviado! Tras años de sufrir la demagogia y malos usos del PSOE y su entorno mediático-agitativo llegaron a la conclusión de que tenían que hacer lo mismo y que una vez haciéndolo, aún así, tendrían todavía razones para mirar por encima del hombro a los socialistas.

Piensan, en su locura, que el Partido Popular puede gobernar en minoría este país y defenderlo de "sociatas" y nacionalistas de todo pelaje. ¡No puede, ingenuos, no puede! No sólo de las encuestas sino de los propios sentimientos que nos inspira a todos la cobardía, mezquindad y diletancia de Rajoy y su equipo es de donde podemos extraer la certeza de que el PP no está en condiciones de gobernar solo ni "mal acompañado". Votar al PP no es un voto útil, es un voto perdedor que además, caso de vencer en el último minuto, sería aún así una opción de derrota. No cambiaría nada. Bueno, sí: Zapatero no ganaría las elecciones o no viviría en la Moncloa durante unos meses. ¿Y para esto la rebelión cívica? ¿A eso se reduce? ¿A una cuestión futbolística? ¿A una cuestión "doméstica"? El objetivo del PP y toda la masa mediática que le apoya, bien escasa pero bien infame, no es reformar el país sino alcanzar el poder como sea. Para lograrlo apelarán a la subida del IPC, a la ruptura de España o al Tribunal Constitucional... Se trata de la misma literal basura de la derecha española de toda la vida: vótame para salvar a España. Luego, cuando gobiernan, la unidad de España, que no se fundamenta en el "logtite" o la estabilidad sísmica del territorio claro sino en la igualdad de los ciudadanos, les importa un pepino y no hacen nada por ella. Ha llegado el PP, incluso, al atrevimiento de sugerir que la escolarización en su lengua materna, en concreto el español, en las regiones dominadas por nacionalistas depende de una ley que el buen Mariano y su equipo elaboren al efecto. ¡Y estos se quejan de las leyes inaplicables o de "buenos deseos" de los socialistas! Es todo un burdo engaño para que el españolito, acaso creyéndose Héctor redivivo, piense que con una vil papeleta se puede salvar a la nación (cada cuatro años). Echar a Zapatero es un eslogan. Echar a las "causas de Zapatero" es lo que debe hacerse y tal cosa no se consigue votando al Partido Popular. ¿Por qué? Tuvo mayoría absoluta y no hizo nada: ¿hace falta mayor prueba de su impostura?

Hay quienes quieren impedir que "vuelva la derecha". Como perros de presa sacan a relucir en sus (ir)reflexiones la "guerra ilegal" de Irak o el chapapote. Cosas todas ellas que perdonándoselas a la izquierda son imperdonables a los diestros. Algunos afirmaron en su día que la elección de Zapatero como presidente tras el 11-M fue un primer paso hacia la paz mundial, obviando que en realidad fue un caso clamoroso de "secuestro del poder" por parte de una organización terrorista global. En esta legislatura se ha llevado al límite legal el número de tropas españolas que sirven en el extranjero: ¿alguna queja? No, los que mandan "son de los nuestros".

Iluminados por la iluminación de sus mítines y saraos hay socialistas que afirman defender el diálogo y "el talante" cuando durante toda la legislatura han llevado a término un proceso, que sin duda estaba más que preparado con antelación, de expulsión institucional de "la derecha". El caso paradigmático de esto es lo acaecido en Baleares de unos años para aquí. Los socialistas parecen por momentos capaces de pensarse incluso pactar con Falange Española (al fin y al cabo se denominan como un "partido rebelde"...) con tal de que no gobernase el PP. Unos iluminados que pretenden dejar acaso en desmemoriado y fascista al gobierno de 13 años del señor Felipe González poniéndose a excavar fosas comunes no en busca del oro de Moscú, precisamente, o de sus bisabuelos sino de la propia guerra civil: de la confrontación. "Luchamos contra sus padres, lucharemos contra sus hijos", afirman algunos. Piensan, como los peperos convencidos, que de su voto depende el desenlace de una lucha épica entre el bien y el mal. Se engañan porque en realidad el gobierno de unos no se distingue el de otros más que en cuestiones cosméticas, que también son importantes claro pero que no debieran inclinar su pretendido afán de justicia ni en el apoyo de un lado ni en el de otro.

Otros cainitas son capaces de traicionar sus pretendidamente inmarcesibles principios con tal de que no gobiernen los conservadores. A saber: tenemos unos comunistas, representados "má o meno" por Izquierda Unida, que irónicamente no son partidarios de un Estado central fuerte. No. Allí donde todavía alguien les vota con entusiasmo tienden más bien a confundirse con los nacionalistas locales. Se erigen así en una suerte de "herejes de sí mismos", abjurando tácita y tácticamente de su discurso internacionalista pasando a reivindicar los legítimos derechos históricos de ésta o aquélla aldea.

Sea quien sea que gane, PP o PSOE, España pierde. Apoyar masivamente a esos partidos sólo conduce, como se ha probado, a que el "problema de España" se masifique. Vivimos por culpa de sus batallas y su inoperancia, y amiguismo, respecto a los separatistas en un clima prerrevolucionario. Estos enanos monumentales no nos merecen. Nuestro voto no puede ir a parar a sus indignas sacas, allí donde podrán confundirlos con sus ambiciones.

Antes que la ideología, antes que la secta, debe estar la Democracia. No votes contra Zapatero, es una tontería. No votes contra la Derecha, es pueril. Rehusa el voto útil de lo inútil. Vota a favor: vota UPyD.


"No por miedo sino por el sentimiento de lo que es justo debemos obrar el bien" Demócrito dixit.

Salud y libre comercio

10 comentarios:

Nairu dijo...

Piensan, en su locura, que el Partido Popular puede gobernar en minoría este país y defenderlo de "sociatas" y nacionalistas de todo pelaje. ¡No puede, ingenuos, no puede!

¿ Y no es más demencial pensar que puede resolver los problemas del país Rosa Díez con dos o tres escaños ?

Si hubiese llegado a un acuerdo para presentarse junto a Ciudadanos, tal vez no tendría tantas dudas sobre su capacidad negociadora. Si hubiese votado contra la negociación con los terroristas cuando pudo hacerlo en el Parlamento Europeo, tal vez tendría más credibilidad su discurso.

El PSOE de ZP no pactará con UPyD mientras pueda hacerlo con IU y los nacionalistas porque coomparte con éstos la pretensión de derogar la Constitución de hecho o de derecho. Si se trata de que pacte con el PP, sólo será posible si el PP saca más escaños que el PSOE. La dispersión del voto no zapateril, con este sistema electoral abyecto, acabará fortaleciendo a Zapatero.

Me temo que os va a pasar como a IU, que acabaréis estrellados contra el molino de viento del sistema electoral.

Permíteme un humilde consejo: cuando trates de atraer a alguien a tus posturas, no lo machaques a insultos, es muy desaconsejable.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Nadie ha dicho que Rosa Díez como tal vaya a resolver nada, no personalices. UPyD representa un acto de rebeldía reformista frente al indiferentismo del "que ganen los míos". Aspira a ser un agente iniciador de un gran pacto nacional entre las fuerzas principales del escenario político mediante el cual se excluyan de una ver y para siempre las posturas de quienes justifican la violencia o aspiran a la destrucción del Estado. Ni PP ni PSOE son partidarios de tal pacto, por mucho que se diga, y una tercera fuerza como UPyD podría obligarles a aceptarlo tras introducir el debate en el plano colectivo. Casi nada. Aunque claro, tal vez sea mejor quejarse de todo y votar a Mariano para que el gobierno sea "sensato", aunque sea inútil y pacte con los de siempre.

UPyD se presenta ante los españoles sin hipotecas de apretones de mano en despachos con otras formaciones. Es una entidad política nueva, genuina, que no es un conglomerado de siglas cabreadas o escisión de rencorosos de algún partido. Esta imagen, pese a ser obviamente incierta, es la que se ha sugerido desde el poder de forma obscena. ¿Cómo darles munición llegando a un pacto con una formación con problemas internos tan evidentes como Ciudadanos? Una formación desde la que se sugirió un referendum a la Quebec para Cataluña y la dirección no lo censuró hasta pasada la semana... No, no parece aconsejable. Por otra parte las asunciones de que UPyD "no tiene nada que hacer" sin Ciudadanos pero que de haberse coaligado sí... tiene la misma base de credibilidad que esas afirmaciones acerca de un Mariano Rajoy triunfante sobre sociatas y nacionalistas reformando el país. Pura especulación vacía.

Hablas de sistema electoral abyecto mientras apuestas por apoyar a un partido que no cambiaría, a día de hoy, ni una coma del mismo porque LE BENEFICIA. El PP no hará esa reforma, tampoco el PSOE, si no es presionado mediante una tercera fuerza que recuerde a los españoles todos los días la repulsiva verdad de que en España no todos los votos son iguales (información ausente de esta campaña electoral...).

Todo lo anterior, que es muy evidente, echa por tierra "el voto útil" y llama a reflexionar sobre las implicaciones de ser ciudadanos, aquí y ahora, de este país y seguir apostando por su destrucción. Porque a más voto que tienen PP y PSOE mayor es el grado de disolución nacional. ¿Casualidad? En absoluto: dilema del prisionero.

Pero bueno, a echar a ZP y luego el diluvio...

Salud y libre comercio

Sanzwich dijo...

Tu reflexión es inapelable... si vas a votar en Madrid, Barcelona o Valencia, quizá también en Sevilla y Alicante. Pero en todas las demás circunscripciones votar UPyD equivale a tirar el voto a la basura.

Supongo que replicarás que si todos los desencantados, en vez de pensar así, pensáramos y actuáramos al revés, no habría problema, porque entonces UPyD aspiraría a obtener escaños en muchas más circunscripciones. Bueno, yo sólo puedo pensar por mí. Pero es que, además, creo que la realidad no es «ni siquiera potencialmente» como tú quisieras. El problema no es ya pensar al derecho o al revés. El problema es que -yo diría que- un 75 por 100 del electorado no sabe ni qué es UPyD. Y del 25 por 100 que sí lo sabe, al 90 por 100 le parece que todo va bien (o podría ir bien) estando los suyos de toda la vida. En puridad no hay, pues, dilema social al respecto.

Por consiguiente, tampoco comparto tu calificación del votante útil del PP como ingenuo. Algunos lo serán, pero, a partir de una reflexión como la anterior, muchos otros votarán a Rajoy y los suyos sin falsas expectativas (dices: «piensan, en su locura, que el Partido Popular puede gobernar en minoría este país y defenderlo de "sociatas" y nacionalistas de todo pelaje», juas-juas) y con plena conciencia de quiénes son estos peperos (en este punto sólo puedo decir que los has retratado francamente bien).

Del párrafo precedente añado, en consecuencia, que me resisto también a aceptar la identidad e igual incompetencia que atribuyes al tándem PSOE-PP. No son tan iguales y, desde luego, no hay duda de que dentro de la incompetencia hay grados. En cualquier caso, cabe recordar que la alternancia política es en sí misma, y más aún en las presentes circunstancias, un valor deseable.

Quiero hacer un último apunte sobre otro tema tratado en el hilo, el del sistema electoral y la igualdad del voto. En mi opinión, esta cuestión se ha convertido ya en un fetiche. Se habla de este tema como si fuera la clave de todos los males (o de los bienes). Pues nada más lejos de la realidad. Si el primer paso para solucionar un problema es reconocer el problema, afirmo que el Problema de España no es el sistema electoral (que, con todo, es mejorable). Se me ocurren otras varias causas más graves.

Reproducid los resultados de 2004 conforme a otros sistemas, y comprobaréis descorazonados que cada sistema elimina unos efectos disfuncionales para crear otros o mantener los presentes atenuados o acrecentados, según los casos.

Por ejemplo -ya que hablamos de UPyD-, el único sistema que iguala por completo el valor del voto (y que defienden desde este partido) es el de una circunscripción nacional única. Pero fijaos: en ese caso IU y -suponemos- UPyD subirían mucho (15 diputados o más); los nacionalistas se quedaría como están o mejorarían incluso 1-2 diputados; y PP y PSOE caerían 15-20 diputados cada uno. Resultado: el PP tendría las mismas posibilidades que ahora de gobernar con una entonces mediana UPyD -o sea, pocas-; ni PP ni PSOE volverían a tener mayoría absoluta jamás en la vida; y, teniendo en cuenta que este PSOE no parece que vaya a pactar nunca con UPyD, cabe concluir que el poder se seguiría sustentado por los siglos en la actual alianza social-nacionalista. Fantástico, ¿eh?

Un sistema mejor, aunque por supuesto no va a resolver el problema del hambre en el mundo, es el mayoritario a doble vuelta, aprovechando la ya existente y estable provincia, y reduciendo la representación mínima inicial a un solo diputado para igualar algo más el valor del voto. Tendría dos ventajas claras. Por un lado, desalojaría de las Cortes a IU y a varios grupos nacionalistas (al BNG y a ERC, presumiblemente; no así al PNV ni a CiU; pero, quién sabe: entonces los excluidos harían una supercoalición estilo Galeusca+IU). Y, sobre todo, como segunda ventaja, permitiría que la gente votara en conciencia, y no por utilidad, en la primera vuelta. Y en más de una provincia habría sorpresa.

En fin, iba a comentar algo más, pero ya ni me acuerdo.

Para terminar: Yo aconsejo a todos aquellos que no estén censados electoralmente en Madrid, Barcelona o Valencia que voten en el Congreso -que es donde se hace la investidura- al PP (aunque sólo sea por la siempre deseable alternancia); y en el Senado (si es que estaban frente al dilema debatido en este hilo) a UPyD para dejar constancia de que este partido es acreedor de más adhesiones de las que refleja la transposición parlamentaria del voto y animarlo a seguir adelante con su proyecto.

Un saludo.

Isidoro dijo...

Sí, el probvlema de España es que el PP no tenga mayoría absoluta permanente. Acabáramos...

En fin, estos análisis, que echan por la borda la justicia para centrarse en la lógica del quítate tú para ponerme yo no merecen mayor comentario.

Además obvia usted que desde UPyD se apuesta por ir hacia un sistema presidencialista en el que, claro, es un hecho que los nacionalistas quedaría definitivamente fuera de la partida. Detalles, detalles.

Sanzwich dijo...

No estoy seguro de si la displicencia con la que respondes a mi anterior comentario se debe a que yo soy más tonto de lo que pensaba o a que tú eres menos educado de lo que piensas.

""Sí, el probvlema de España es que el PP no tenga mayoría absoluta permanente"".

No he dicho ni pienso yo tal cosa. Así pues, eso díselo a otro.

""En fin, estos análisis, que echan por la borda la justicia para centrarse en la lógica del quítate tú para ponerme yo no merecen mayor comentario"".

Gracias. No obstante, insisto: No he defendido ni defiendo yo tal lógica. Relee mi anterior comentario. O prejuzgas muy a la ligera, o eres un paranoico o te has quedado, simplemente, corto de argumentos.

""Además obvia usted que desde UPyD se apuesta por ir hacia un sistema presidencialista en el que, claro, es un hecho que los nacionalistas quedaría definitivamente fuera de la partida. Detalles, detalles"".

Lo desconocía. Me alegro de que apuesten por ello, porque ése es precisamente el modelo que también deseo yo. De todos modos, sólo sería una mejora, no una solución definitiva a nada en absoluto. Por ejemplo, los presupuestos generales del estado segurían aprobándose en las Cortes. Y es aquí donde se centraría el chantaje nacionalista.

La realidad es que los secesionistas se seguirán colando por cualquier resquicio del sistema, con más fuerza cuanto más estrecho.

Un saludo.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

No, no hay falta de argumentos. Hay si acaso una falta ya de paciencia para según qué argumentaciones conservadoras. Unas argumentaciones que no sólo no llevan a ninguna otra parte que el tancredismo sino que, además, dan por bueno, en tanto inevitable, el grado de poder alcanzado por los separatistas en este país. Pero pensemos.

Tenemos un país en el que casi 23 millones de electores apostaron por partidos de ámbito nacional y por tanto no separatistas. A los partidos separatistas/nacionalistas les votaron unos aproximadamente 3 millones- En un sistema electoral justo (un hombre. un voto) la relevancia electoral de esas fuerzas sería, con el tiempo, nula en el Congreso de los Diputados. Para "arreglar" esto habría de dar entidad a la cámara alta como cámara territorial. Lo que pasa es que, claro, desde dicha cámara, aún reformada, los nacionalistas tampoco tendrían influencia siquiera remotamente semejante a la actual.

Así que, francamente, insistir en discursos indiferentistas, cínicos y llorones no tiene razón de ser. El actual sistema fomenta el nacionalismo periférico: cuanto más dure más nacionalismo habrá. Así de sencillo. Si se corrige el sistema el nacionalismo en buena medida se esfumará. Obviamente se quejarán, pero... ¿acaso debe importarnos? El clamor de los injustos es la inevitable consecuencia de aplicar la justicia. Y es que ya es hora de decirlo alto y claro: los derechos son de los individuos y no de los "pueblos", topónimos o lenguas.

Pero nada, tire usted su voto a la basura de quienes no quieren cambiar nada: allí donde se confundirá rápidamente con cualquier cosa. Yo, por mi parte, no voto cualquier cosa. Voto programa, voto igualdad. Usted vota secta.

Sanzwich dijo...

Está claro que todo lo que pueda hacerse por mejorar las cosas ha de ser hecho. Yo defiendo la reforma del sistema electoral, la «presidencialización» de la forma política del estado, la atribución y blindaje constitucional de ciertas competencias a favor del estado, los pactos de concentración nacional para acometer estas reformas o el voto a UPyD, aunque sólo en las grandes circunscripciones, por ejemplo.

Pero insisto en no hay que hacerse ilusiones. Las posibilidades que tienen los nacionalistas para encauzar sus reivindicaciones son innumerables; si te paras a pensarlo, se te ocurrirá una tras otra. Ahora que pueden, claro está, van a lo fácil, que es la investidura del presidente del Gobierno.

Por otro lado, sigo pensando que no es cierto que esas fuerzas políticas estén sobrerrepresentadas parlamentariamente. Te animo a que cojas la calculadora y yuxtapongas los resultados de 2004 bajo un sistema de circunscripción nacional única; verás que son, precisamente, los partidos nacionalistas los únicos que se mantienen en sus resultados actuales, o incluso los mejoran un poco.

Otra cosa es que a algunos nos disguste que PSOE o PP estén dispuestos a vender a su madre por mantenerse en el poder. Pero esto significa que la centrifugación del estado la avalan no sólo activamente tres millones de nacionalistas, sino también pasivamente veintitrés millones de no nacionalistas. Y lo malo es que, de momento, no consigo representarme otro escenario realista. Pero, desde luego, la solución no pasa por que el 5 por 100 de las personas con conciencia de la situación votemos a UPyD en una provincia en la que se eligen tres o cuatro diputados. Eso es aún más infructífero que votar al mal menor.

Lo siento, pero en mi opinión eres tú quien llora y patalea, quien se resiste a aceptar la realidad y quien tiene una fe sectaria en una quimera.

Un saludo.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

"Lo siento, pero en mi opinión eres tú quien llora y patalea, quien se resiste a aceptar la realidad y quien tiene una fe sectaria en una quimera."

No hay nada que añadir. Se describe usted solo con esto.

Sea dicho, por otra parte, que me parecería indigno gobernar el país con menos votos pero más escaños. Mariano Rajoy ha dicho que lo haría. Utilizando el mismo argumento le diré que me parece dignísimo votar aunque no se saque escaño. Y es que para mí echar a ZP no altera la situación en algo que merezca la pena ser siquiera descrito. Bueno, dará satisfacción a una buena panda de sectarios que han perdido la razón.

Respecto a "la gente" decir que algunos siguen a determinadas políticas como el que sigue a un tigre, otros porque ambicionan sus caricias y otros muchos porque siguen a cualquier cosa que se mueva. El voto de la gente no es suficiente para moderar el poder. Precisamente por eso hacen falta reformas. Nadie propone aquí que una muchedumbre espontánea y gentil decida dar fin a los privilegios. Nunca ha sido así y nunca lo será. Necesitamos reformas. No necesitamos a Elorriagas y Pepiños pactando con los separatistas para ver quién es inquilino de la Moncloa. Es despreciable.

Sanzwich dijo...

«No hay nada que añadir. Se describe usted solo con esto».

Tienes razón. Es mejor hacer como tú, e ir insultando y descalificando de entrada y sin siquiera subjetivizar o relativizar los exabruptos.

Sólo un poco más abajo añades, para rematarlo: «Bueno, dará satisfacción a una buena panda de sectarios que han perdido la razón». Jajaja.

En todo este hilo no has hecho otra cosa que prejuzgarme y atribuirme ideas y palabras que no me pertenecen.

En fin. A la vista de a quien interese están los comentarios hechos por uno y otro.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

Se obvia, además, que el PP y el PSOE no pactarían nunca entre ellos. UPyD ya ha dicho que pactaría con todo aquél que persiguiese reformas políticas. IU por su parte ha dejado claro que a lo más que llegará es a hacerle de comparsa a ZP. Que cada uno deduzca las consecuencias.